Los aparatos en ‘stand by’ y el tipo de bombillas usadas aumentan tu factura. Conoce seis hábitos sencillos, desde cambiar una luz hasta lavar con agua fría, para lograr un ahorro significativo y reducir tu impacto ambiental.
En un mundo que requiere acciones urgentes frente al cambio climático, la sostenibilidad ya no es solo una tendencia, sino una necesidad que comienza en los espacios más cotidianos: nuestros hogares. Promover el uso responsable de los recursos energéticos es una estrategia fundamental no solo para reducir el impacto ambiental, sino también para crear espacios más sostenibles y, de paso, aligerar la carga de nuestras facturas eléctricas.
Contrario a lo que se puede pensar, reducir el consumo de energía en casa no requiere de grandes sacrificios o esperar una fecha conmemorativa para iniciar. Pequeños ajustes en la rutina diaria y en la configuración de nuestros electrodomésticos pueden traducirse en un ahorro significativo y un impacto ambiental positivo.
Una de las estrategias más sólidas para optimizar el consumo de energía parte desde el diseño mismo de la vivienda. Aprovechar la iluminación natural y una buena planificación arquitectónica son la base para reducir el uso de luminarias durante el día, lo que a su vez se convierte en un ahorro tangible en las cuentas de electricidad. Este principio, que se aplica en proyectos de diseño como los desarrollados por Besco, se complementa con el uso de luminarias LED en departamentos y áreas comunes, las cuales tienen una ventaja notoria al consumir hasta un 80% menos de energía en comparación con las bombillas tradicionales.
Pero no solo el diseño es importante. La elección de la fuente de energía también juega un papel clave en la economía del hogar. Una alternativa eficiente que se ha popularizado es el uso de fuentes de energía limpias y económicas, como el gas natural. Según datos de Cálidda, el gas natural permite un ahorro que se acerca al 70% frente al uso de cocinas eléctricas. Por esta razón, proyectos de vivienda en zonas con cobertura de red ya incorporan instalaciones internas que facilitan el uso de gas natural no solo en la cocina, sino también en el calentador de agua y la secadora, maximizando el ahorro y la eficiencia.
La sostenibilidad, no obstante, debe ser un compromiso constante por parte de los propietarios. «Hoy en día, la sostenibilidad comienza en casa. En Besco trabajamos para que nuestros proyectos sean eficientes desde el punto de vista constructivo, así como para que los propietarios adopten prácticas responsables en su día a día. Desde la elección de materiales hasta la educación ambiental, buscamos generar un cambio positivo y duradero”, explica Laly Balta, subgerente de Arquitectura Sostenible en Besco.
En esta línea, la empresa fomenta activamente buenas prácticas entre sus propietarios a través de su programa de acompañamiento social WASI. Este programa enseña a los residentes sobre el uso de materiales eficientes, la segregación adecuada de residuos y el reciclaje, integrando la sostenibilidad como un eje transversal en la gestión cotidiana de la comunidad.
Para que podamos comenzar hoy mismo, la subgerente de Arquitectura Sostenible en Besco, Laly Balta, comparte una serie de consejos prácticos y sencillos para reducir el consumo energético en casa:
- Cambia a luces LED: Reemplaza todas las bombillas tradicionales por luces LED. Son más eficientes, duraderas y seguras que las opciones más antiguas.
- Adiós al «stand by»: Desenchufa aquellos aparatos electrónicos que no estés usando. Dispositivos como los cargadores, televisores y microondas siguen consumiendo energía silenciosamente mientras están en modo «stand by».
- Lava con frío y carga completa: Opta por lavar la ropa con agua fría y asegúrate de hacer ciclos de carga completa. Esta práctica reduce el gasto eléctrico y de agua por cada ciclo de lavado.
- Regula la temperatura: Ajustar unos pocos grados la temperatura de la terma y del refrigerador puede significar un ahorro importante al final del mes.
- Ventilación natural: Aprovecha la ventilación abriendo las ventanas de forma estratégica. Esto permite refrescar los espacios de manera natural y evita la necesidad de usar sistemas eléctricos de enfriamiento.
Estas acciones demuestran que la eficiencia y la sostenibilidad pueden ir de la mano, impactando tanto el bolsillo como el planeta. Cada decisión en el hogar, desde la elección de una luminaria hasta la regulación de la temperatura de un electrodoméstico, suma a la construcción de un futuro más consciente y responsable.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.





