Una gran parte de los residuos electrónicos en Perú se depositan de manera incorrecta, lo que genera una alta contaminación por metales pesados. Solo el 20% de estos desechos se recicla a nivel mundial, lo que significa millones de toneladas de dispositivos que contaminan la tierra y el agua, liberando toxinas y desperdiciando metales valiosos. Ante este problema, la minería urbana se presenta como una solución para reutilizar estos materiales y proteger el medio ambiente.
Cada año, millones de aparatos electrónicos, como celulares y laptops, llegan al final de su vida útil y se convierten en residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE). Estos desechos, si no se manejan de manera adecuada, terminan en vertederos informales, contaminando suelos y ríos con metales pesados y plásticos. De hecho, si los RAEE no son tratados por expertos certificados, liberan químicos tóxicos como mercurio y plomo al medio ambiente.
Un informe del Monitor Global de la ONU y el WEEE Forum (2024) revela que solo el 20% de los residuos electrónicos a nivel mundial se recicla. En el Perú, las estimaciones del Ministerio del Ambiente (Minam) señalan que más de 100.000 toneladas de RAEE generadas anualmente no son gestionadas de manera apropiada. Esto no solo representa un problema ambiental, sino también un gran desperdicio económico, dado el potencial de estos desechos.
Minería urbana: la alternativa para la contaminación por RAEE
Frente a este desafío, la minería urbana surge como una solución clave. Este proceso se encarga de recuperar metales y materiales valiosos de los residuos electrónicos, transformando dispositivos en desuso en recursos útiles. Comimtel, una empresa pionera en reciclaje y gestión de residuos electrónicos en el Perú, ha logrado reciclar más de 6.000 toneladas de electrónicos en el último año. De esa cantidad, casi el 80% se destinó a la reinserción local y exportación para la creación de nuevos productos, mientras que el 20% restante fue dispuesto en rellenos sanitarios autorizados.
Según Edgar Aguilar, gerente general de Comimtel, “la minería urbana demuestra que los residuos electrónicos son un recurso estratégico que, a través de una gestión formal, puede transformarse en valor económico y social”. Esta práctica no solo reduce la cantidad de residuos peligrosos, sino que también fomenta la innovación tecnológica, la creación de empleos y el consumo responsable. El reciclaje formal de aparatos eléctricos y electrónicos evita que cientos de kilogramos de metales pesados lleguen a suelos y ríos.
Recomendaciones para impulsar la minería urbana
Para impulsar esta práctica, Comimtel comparte cinco recomendaciones clave:
- Entregar los residuos a centros certificados: Los gestores autorizados tienen la infraestructura, tecnología y protocolos necesarios para procesar cada componente de forma segura, previniendo impactos negativos en la salud y el medio ambiente. Por ejemplo, a través del programa de recojo gratuito de RAEE de gran tamaño a hogares en Lima Metropolitana, “La Ecoruta” de Comimtel, se facilita esta entrega.
- No manipular los equipos en casa: Desarmar dispositivos por cuenta propia puede ser peligroso, ya que muchos de ellos contienen sustancias tóxicas en sus baterías o pantallas. La minería urbana requiere procesos especializados, por lo que es más seguro entregar los equipos completos a un gestor autorizado.
- Aprovechar programas de devolución de fabricantes: Cada vez más empresas de tecnología tienen programas de devolución o campañas de recolección para equipos en desuso. Según la OCDE, estos programas permiten recuperar hasta el 80% de los componentes de un dispositivo para reincorporarlos a nuevos procesos de producción.
- Fomentar la economía circular en la comunidad: La minería urbana no depende solo de la industria; los ciudadanos también tienen un rol fundamental. Participar en campañas de recolección de RAEE promueve la sensibilización de la población y multiplica el impacto positivo.
- Promover alianzas entre empresas y ciudadanía: Para que la minería urbana escale a nivel nacional, la colaboración entre el sector privado, entidades públicas y la sociedad civil es crucial. Las alianzas facilitan que los materiales recuperados se transformen en insumos para la creación de nuevos productos.
La minería urbana se posiciona como una estrategia real para transformar los residuos electrónicos en recursos valiosos, reduciendo así la contaminación ambiental y generando beneficios para la industria y la sociedad.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.





