Especialistas del Hospital Almenara de EsSalud realizaron con éxito una histórica cirugía cardiovascular en una recién nacida de solo 1,8 kg en el Perú.
El sistema de salud peruano ha alcanzado un hito sin precedentes en la medicina cardiovascular de la región. Médicos especialistas del Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen, perteneciente al Seguro Social de Salud (EsSalud), realizaron con éxito el primer implante de un marcapaso definitivo en una bebé prematura de apenas 1,8 kilogramos. Esta intervención no solo representa un triunfo para la ingeniería quirúrgica nacional, sino que posiciona al Perú como un referente en vanguardia cardiovascular pediátrica en toda Latinoamérica.
La pequeña paciente nació con un diagnóstico crítico: bloqueo auriculoventricular completo. Esta condición implica una falla severa en el sistema eléctrico del corazón, impidiendo que los impulsos naturales coordinen los latidos de manera adecuada. Sin una intervención inmediata, el riesgo de muerte súbita o insuficiencia cardíaca irreversible era inminente, dado que su organismo no contaba con la fuerza necesaria para bombear sangre de forma eficiente.
Un desafío de alta precisión milimétrica
La cirugía fue liderada por un equipo multidisciplinario que debió adaptar tecnología de punta a las dimensiones diminutas de una recién nacida. La doctora Frida Eulogio Valenzuela, médica cardióloga electrofisióloga del Hospital Almenara, detalló la complejidad del procedimiento. «En recién nacidos de tan bajo peso, el espacio de maniobra es milimétrico. Realizar este procedimiento fue un desafío de alta precisión, equivalente a ensamblar tecnología de punta en una pieza de cristal«, explicó la especialista.
La técnica empleada fue la colocación vía epicárdica, lo que significa que el dispositivo fue fijado directamente en el tejido cardíaco. A diferencia de los procedimientos en adultos, donde los cables suelen introducirse por las venas, la fragilidad de los vasos sanguíneos de una bebé de menos de dos kilos exige que el acceso sea externo al corazón, pero interno al tórax, garantizando que el marcapaso actúe como el motor eléctrico necesario para normalizar el ritmo cardíaco.

Evolución y éxito clínico a largo plazo
El éxito de una operación de esta magnitud no se mide solo en el quirófano, sino en la calidad de vida posterior del paciente. Tras cinco meses de un seguimiento postoperatorio exhaustivo, el cuerpo médico del nosocomio ha confirmado resultados sobresalientes. La menor no solo ha sobrevivido a la fase crítica, sino que actualmente presenta un desarrollo psicomotor acorde a su edad y una estabilidad cardiológica sostenida.
Este logro es el resultado de una labor articulada entre las unidades de Neonatología, Cirugía Cardiovascular, Cardiopediatría y Electrofisiología. La integración de estas especialidades permitió que la «pequeña heroína» superara las complicaciones propias de su prematurez y la patología congénita. Según informaron desde EsSalud, el dispositivo implantado funciona de manera óptima, permitiendo que la niña lleve una vida normal bajo supervisión médica periódica.
Referente en medicina de alta complejidad
Con esta intervención, el Hospital Almenara se consolida como el principal centro de referencia nacional para el intervencionismo cardiovascular infantil. La capacidad de ejecutar procedimientos que requieren una logística tan específica y un talento humano altamente especializado demuestra que la medicina en el Perú compite con los estándares internacionales más exigentes.
Este caso marca un antes y un después en el tratamiento de cardiopatías congénitas en neonatos de bajo peso. Al transformar un diagnóstico que antes se consideraba fatal en una historia de éxito científico, EsSalud reafirma su compromiso con la alta complejidad médica. La ciencia y la innovación tecnológica, aplicadas con empatía y precisión, han permitido que una vida que apenas comenzaba hoy tenga un futuro lleno de posibilidades.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.





