El Gobierno oficializa el Área de Conservación Regional Huamantanga y Chorro Blanco en Cajamarca para proteger 14.022 hectáreas de ecosistemas y fuentes de agua.

El mapa de la conservación en el Perú acaba de sumar un hito estratégico en el norte del país. Mediante el Decreto Supremo N° 004-2026-MINAM, publicado en el diario oficial El Peruano, el Gobierno oficializó la creación del Área de Conservación Regional (ACR) Huamantanga y Chorro Blanco. Esta nueva zona protegida, ubicada en la región Cajamarca, no es solo un triunfo para la biodiversidad, sino un seguro de vida para la economía y la salud de miles de ciudadanos.

Con una extensión total de 14.022 hectáreas, esta ACR tiene la misión crítica de proteger ecosistemas estratégicos y cabeceras de cuenca. Su importancia radica en que resguarda las fuentes de los ríos Huayllabamba, Miraflores y, de manera muy especial, el río Amojú. Este último es el suministro vital de agua potable para más de 116.000 habitantes de la ciudad de Jaén, quienes ahora cuentan con un marco legal que garantiza la pureza y permanencia de este recurso.

Un motor para la economía agroexportadora

La creación de Huamantanga y Chorro Blanco no solo beneficia el consumo humano, sino que se convierte en el pilar de las actividades productivas de la región. Los ecosistemas ahora protegidos aseguran el flujo hídrico necesario para cadenas de exportación de alto valor, como la palta fuerte y el café de especialidad.

De hecho, la calidad del territorio ya ha dado frutos notables. Un ejemplo claro es el reconocimiento del distrito de Chontali como el Mejor Café de Taza 2025. Este logro está directamente vinculado a la salud de los bosques y pajonales que ahora forman parte de la ACR, demostrando que la conservación ambiental es la base de la competitividad internacional.

Área de Conservación Regional Huamantanga y Chorro Blanco en Cajamarca protegerá 14.022 hectáreas de ecosistemas y fuentes de agua. FOTO: Sernanp

Gestión regional y potencial turístico

A diferencia de otras categorías de protección, esta propuesta fue formulada íntegramente por el Gobierno Regional de Cajamarca. Tras su oficialización, será esta misma instancia la encargada de su gestión y administración directa. Este modelo reafirma el liderazgo regional en la custodia del patrimonio natural y permite una articulación más cercana con las poblaciones locales.

Además de su valor hídrico, el área es un tesoro paisajístico. Alberga maravillas naturales como las cataratas de Chorro Blanco, Santa Fe y San Andrés. Estos destinos representan un potencial enorme para el desarrollo del turismo de naturaleza, una actividad que promete fortalecer las economías locales de forma sostenible.

Un proceso de unidad territorial

El establecimiento de esta área no fue un acto administrativo aislado, sino el resultado de un largo proceso participativo. En él intervinieron comunidades locales, autoridades y organizaciones no gubernamentales, bajo la coordinación del sector Ambiente. Durante todo el camino, se contó con el asesoramiento técnico del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente.

Con esta incorporación, Cajamarca ya cuenta con cinco áreas de conservación regional. Esto consolida un corredor de protección que no solo salva especies, sino que crea oportunidades de desarrollo para las poblaciones que conviven con estos ecosistemas. La apuesta es clara: sin ecosistemas sanos, no hay agua; y sin agua, no hay futuro para el café, la palta ni la vida en Jaén.

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.