Ante el aumento de ataques digitales en el país, la IA se vuelve clave para proteger datos y servicios críticos en sectores como finanzas, minería y energía.

El panorama de la seguridad digital en el país ha dado un giro drástico durante el último año. La proliferación de ciberamenazas en Perú en 2025 ha alcanzado niveles sin precedentes. Según datos recolectados por FortiGuard Labs, durante la primera mitad del año pasado el territorio peruano registró la asombrosa cifra de 748,2 millones de intentos de ciberataques. Ante esta avalancha de ofensivas digitales, la inteligencia artificial (IA) se ha consolidado como un componente esencial de la ciberseguridad moderna. Esta tecnología no solo brinda capacidades de acción a una escala masiva, sino que lo hace a una velocidad que supera ampliamente cualquier esfuerzo de reacción humana convencional.

En este contexto de riesgo constante, donde las campañas de phishing representaron el 62% de los incidentes detectados, la IA emerge como una herramienta estratégica fundamental. Luis Ladera, Director de Desarrollo de Negocios de DIMA, explica que la IA permite potenciar y ampliar de forma significativa ejercicios de «red-team» y pruebas de penetración automatizadas. Estas tareas, que anteriormente demandaban semanas enteras de trabajo humano especializado, ahora pueden ejecutarse con una eficiencia mucho mayor.

De acuerdo con el especialista, la ofensiva controlada es una de las mayores ventajas de integrar algoritmos avanzados. Al respecto, Luis Ladera señala: “Con la asistencia de IA y la implementación de algoritmos de aprendizaje automático, se pueden recrear escenarios realistas para la identificación y explotación de vulnerabilidades, la simulación de degradación por uso intensivo y la recreación de ataques de ingeniería social, entre otros escenarios críticos. De esta forma se pueden priorizar y acelerar correcciones y realizar ejercicios a escala”.

Esta capacidad de simulación permite descubrir vectores de ataque que suelen pasar totalmente desapercibidos en las auditorías tradicionales. Por ello, se considera una forma rápida y segura de elevar la higiene digital dentro de cualquier organización.

Sin embargo, el poder de la IA no se limita a la ofensiva. Cuando esta tecnología trabaja en modo defensa, su principal valor radica en acelerar la identificación y la contención de posibles amenazas. Ladera indica que el uso de plataformas con modelos de detección basados en el comportamiento y la correlación inteligente puede reducir drásticamente el tiempo medio para reaccionar ante un incidente. Esto es vital para evitar el colapso de los equipos técnicos, ya que la automatización de tareas facilita la identificación de situaciones anómalas y reduce el exceso de alertas que suelen saturar a los departamentos de seguridad.

Además de la respuesta técnica, la IA permite optimizar la gestión de riesgos al enfocar los recursos económicos y humanos en las áreas donde más se necesitan. En el Perú, esta necesidad urgente de protección ha impulsado una adopción creciente de soluciones de seguridad gestionadas. Sectores estratégicos como las finanzas, la minería, la energía, las telecomunicaciones, la manufactura y los servicios públicos se encuentran a la vanguardia de esta implementación, ya que son blancos frecuentes de ataques dirigidos.

Para las empresas, el entorno actual es propicio para desplegar soluciones potenciadas por IA que automaticen la vigilancia y garanticen la continuidad de los servicios del negocio. Según el vocero de DIMA, esta combinación de procesos automatizados y gestión profesional reduce significativamente el riesgo operativo, liberando al personal de TI para enfocarse en tareas más estratégicas. DIMA, un integrador con más de 40 años de experiencia en soluciones tecnológicas, subraya que el verdadero peligro reside en aquellas organizaciones que todavía no implementan estrategias avanzadas de ciberseguridad.

A medida que los ciberataques se vuelven más sofisticados, la IA promete ser la llave para que las empresas peruanas no solo respondan a las agresiones, sino que también anticipen riesgos emergentes. Como concluye Ladera, la IA habilita un enfoque de ciberseguridad verdaderamente proactivo, lo cual resulta indispensable para la resiliencia y la continuidad de los negocios en la actual era digital.

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.