Científicos aplican tecnología de última generación para entender cómo el cambio climático transforma a los glaciares andinos y amenaza la seguridad hídrica de la región.

El nevado Huaytapallana, uno de los glaciares más emblemáticos de los Andes centrales, continúa perdiendo masa. Para comprender con mayor precisión este retroceso, un grupo de investigadores ha desplegado drones, radares de hielo y estaciones meteorológicas de alta montaña que permiten observar en detalle la dinámica de este ecosistema clave para la vida en la región.

La iniciativa, liderada por el Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem), busca medir con exactitud la variación superficial y volumétrica del glaciar y anticipar posibles eventos extremos asociados al cambio climático. Los datos también serán cruciales para proyectar la disponibilidad de agua en la subcuenca del río Shullcas, fuente vital para la ciudad de Huancayo.

Los glaciares de la Cordillera Huaytapallana actúan como reservorios naturales: acumulan agua en forma de nieve y hielo y la liberan progresivamente, asegurando el abastecimiento de las poblaciones a lo largo del año. Pero el calentamiento global está alterando este ciclo, poniendo en riesgo la seguridad hídrica y las actividades productivas de miles de personas.

Ciencia en acción

El sistema implementado combina fotogrametría con drones, radar de penetración de hielo y sensores especializados, que registran cambios en el espesor y la dinámica glaciar.

Los investigadores también utilizan sensores de albedo, que miden la capacidad de reflexión de la superficie nevada, y realizan un seguimiento de contaminantes atmosféricos como el carbono negro, que acelera el derretimiento.

Con esta información, los expertos calibrarán modelos de balance de masa glaciar que permitirán simular distintos escenarios de variabilidad climática y prever cómo se comportará el Huaytapallana en los próximos años.

No es un caso aislado

El retroceso del Huaytapallana no es un caso aislado: a nivel mundial, los glaciares enfrentan pérdidas aceleradas debido al aumento de las temperaturas y los cambios en los patrones de precipitación. La ciencia advierte que esta tendencia compromete la seguridad hídrica de millones de personas y exige acciones urgentes de conservación y adaptación.

De acuerdo con un comunicado del Inaigem, los investigadores señalan que cada dato recogido en la alta montaña ayuda a anticipar lo que podría ocurrir en todo el sistema hídrico andino, donde la vida de las comunidades depende de estas frágiles reservas de agua.