Especialistas advierten que la gran mayoría de infectados de infectados con VPH no presenta síntomas. Conozca por qué el verano aumenta el riesgo y cómo protegerse de este virus.
La temporada de verano suele estar asociada al descanso, las vacaciones y una vida social mucho más activa en espacios públicos como playas y reuniones. Sin embargo, este incremento en la interacción personal también trae consigo un aumento significativo en el riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual (ITS), particularmente el Virus del Papiloma Humano (VPH).
Especialistas en salud han encendido las alarmas al revelar que hasta el 90% de las infecciones por este virus no presentan síntomas visibles. Esta condición de «virus silencioso» es, precisamente, lo que facilita su propagación masiva, ya que las personas portadoras suelen desconocer su estado y continúan transmitiéndolo a sus parejas.
El factor verano y el aumento del riesgo
Durante los meses de calor, se combinan diversos factores conductuales y ambientales que elevan las probabilidades de contagio. El Dr. Antonio Grandez, urólogo de Insalud, explica que en esta época del año se registra un mayor número de encuentros sexuales ocasionales, los cuales muchas veces ocurren bajo una menor percepción de peligro.
A esto se suma una reducción en el uso del preservativo y, fundamentalmente, un incremento del contacto directo piel con piel. Según el especialista, el VPH tiene una particularidad que lo diferencia de otras ITS: no requiere necesariamente de la penetración para transmitirse. La propagación puede ocurrir con el simple contacto íntimo de la piel o las mucosas en contextos de mayor exposición corporal, algo muy común durante el verano. “Muchas personas asocian el riesgo solo a la penetración y creen que, si no hay síntomas, no hay problema. Esa falsa sensación de bajo riesgo es uno de los principales motivos por los que el VPH sigue expandiéndose”, señala el Dr. Antonio Grandez.
Consecuencias de una infección no detectada
Aunque en la mayoría de los casos el sistema inmunológico puede lidiar con el virus, el VPH no es inofensivo. En ciertos pacientes, la infección puede derivar en la aparición de verrugas genitales o lesiones que, de no ser tratadas, tienen el potencial de evolucionar hacia diversos tipos de cáncer tras el paso del tiempo.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el VPH es la causa principal del cáncer de cuello uterino. No obstante, el riesgo no es exclusivo para las mujeres; el virus también está estrechamente vinculado a otros tipos de neoplasias como el cáncer anal y el de pene cuando no existe un control oportuno. La OMS estima que la gran mayoría de las personas sexualmente activas contraerá el virus en algún momento de su vida, lo que subraya la importancia de la vigilancia médica.
Guía de prevención para la temporada
Para reducir el impacto de esta infección durante el periodo estival, los expertos recomiendan seguir una serie de medidas preventivas clave:
- Uso constante del preservativo: Si bien no elimina el riesgo al 100,0%, reduce significativamente las probabilidades de transmisión al cubrir áreas sensibles.
- Vacunación oportuna: Es la herramienta de prevención primaria más eficaz y está indicada tanto para hombres como para mujeres.
- Eliminar mitos sobre los síntomas: Se debe evitar asumir que la ausencia de molestias o verrugas equivale a estar libre de la infección.
- Controles médicos regulares: Mantener chequeos preventivos es fundamental, incluso si no existen síntomas visibles.
El Dr. Antonio Grandez enfatiza que el chequeo médico permite detectar lesiones en etapas tempranas o evaluar la presencia del virus antes de que se generen complicaciones graves. Para el especialista, cuidar la salud sexual es una parte esencial del bienestar integral, especialmente si se han tenido nuevas parejas o relaciones sin protección durante las vacaciones.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.





