Para Jonathan Sánchez , CEO de este empresa, el proyecto demuestra que la innovación más competitiva no requiere dar la espalda a la naturaleza, sino aprender a escuchar y revalorizar las raíces del país.
En lo más alto de los árboles del bosque seco del norte peruano, los frutos maduros del ceibo se abren para liberar una mota suave, liviana y sedosa conocida como kapok o seda vegetal. Durante generaciones, esta fibra silvestre cayó al suelo sin mayor aprovechamiento. Hoy, sin embargo, se ha convertido en el punto de partida de una propuesta textil sostenible que cruza fronteras.
“Aprovechando de manera sostenible la fibra del ceibo, hemos rescatado saberes ancestrales de diversas culturas en el Perú. El objetivo de Conceiba es promover y destacar estos bosques únicos y desarrollar artículos textiles innovadores”, relata Jonathan Sánchez González, CEO y fundador de Conceiba, empresa de moda y economía circular que transforma la fibra vegetal del árbol de ceibo en insumos y productos textiles sostenibles.
Economía circular frente al desafío climático
El camino para transformar un recurso silvestre en moda sostenible no ha estado libre de retos. Los ciclos climáticos del norte, caracterizados por sequías y heladas, impactan directamente en la productividad del ceibo. Pero, Sánchez explica que el modelo de la empresa se adapta a la naturaleza mediante una recolección consciente y la economía circular.
“Nuestra recolecta es silvestre y estamos centrados en utilizar tanto las semillas como la seda. Estamos desarrollando fibra de relleno y fibra para la industria textil, manteniendo el enfoque tradicional y ancestral en una cadena de sostenibilidad a nivel de tejido tradicional”, destaca el CEO.
Para lograrlo, la marca trabaja mano a mano con asociaciones y cooperativas locales, priorizando el desarrollo artesanal y el rol de las mujeres en las comunidades. “El protagonismo de las personas en esta labor tradicional es crucial. Los clientes no solo se interesan por los bosques, sino también por los planes de manejo; quieren saber cómo se salvaguardan estos espacios y quiénes son los custodios directos. Por eso implementamos planes que permitan replicar esta experiencia en más regiones del Perú”, añade.
Por sus propiedades naturales, la seda del ceibo es un insumo técnico de alta calidad: es naturalmente antialérgica y antibacterial. Estas características le han permitido abrirse paso en dos frentes comerciales muy distintos: el de los productos para el hogar y la alta costura.
“Esta fibra es ideal para almohadas y peluches, que son muy populares entre niños y adultos. Al mismo tiempo, diseñadores de moda nos están comprando para desarrollar colecciones cápsula y participar en concursos internacionales, difundiendo así el uso del ceibo”, comenta Sánchez sobre la versatilidad del material.
Un modelo reconocido a nivel nacional
El impacto social, ambiental y cultural impulsado por Sánchez y su equipo ha cosechado importantes reconocimientos. Entre ellos tenemos el galardón obtenido en el XIII Premio Nacional de Diseño de la Artesanía Peruana, organizado por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), por su proyecto Telar Vertical Móvil, una herramienta ideada para fortalecer y facilitar el trabajo de los artesanos en el campo.
Para Jonathan Sánchez y el equipo de Conceiba, el proyecto demuestra que la innovación más competitiva no requiere dar la espalda a la naturaleza, sino aprender a escuchar y revalorizar las raíces del país.

