El Niño en la mira: alertan por calor y lluvias

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Expertos advierten que el calentamiento anómalo del mar persistirá hacia el verano, con alta probabilidad de precipitaciones intensas en nuestro país.

El calentamiento anómalo del océano Pacífico sigue marcando pautas de alerta en la región sudamericana y, de manera particular, en el litoral peruano. Durante el seminario virtual “El Niño bajo la lupa: diagnóstico, actualidad y proyecciones”, organizado por la Asociación Peruana de Periodistas y Comunicadores de la Ciencia (AP Ciencia) en el marco del ciclo Repecilac Conecta transmitido en su canal de YouTube, destacados especialistas analizaron el comportamiento del evento climático, las anomalías térmicas en superficie y profundidad, así como los escenarios más probables para los próximos meses.

El elemento más llamativo y novedoso del análisis radica en la magnitud y persistencia de las temperaturas registradas en el mar frente a Sudamérica, donde se han medido picos de hasta 10 grados Celsius por encima de los valores habituales en zonas del litoral norte peruano. Este comportamiento oceánico, sumado al calentamiento del Pacífico central monitoreado por agencias globales, configura un panorama en el que la probabilidad de afrontar un evento de magnitud extraordinaria durante el verano toma cada vez más fuerza.

Temperaturas extremas y ondas oceánicas

De acuerdo con las evaluaciones técnicas expuestas en la sesión, el monitoreo satelital y el uso de instrumentos oceanográficos autónomos han permitido observar que el exceso térmico no se limita únicamente a una capa superficial fina. El doctor Kobi Mosquera, investigador científico superior en el Instituto Geofísico del Perú (IGP) y representante titular de dicha entidad en el comité técnico de la Comisión Multisectorial Encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), detalló que bajo el agua se registran desvíos significativos.

“No solamente las temperaturas del mar están por encima de sus valores normales en la superficie sino también por debajo (…) las temperaturas tienen valores de hasta 6 grados por encima de lo que se esperaría”, precisó el doctor Mosquera Vázquez durante su exposición.

El investigador señaló además que la evolución del fenómeno responde a la dinámica física propia del acoplamiento entre océano y atmósfera. “A corto plazo esperamos el arribo de un nuevo paquete de ondas Kelvin entre octubre y noviembre. Todo depende más adelante de los pulsos de vientos que se den en el Pacífico central”, explicó el especialista del IGP al referirse a los factores que sostienen el ingreso de aguas cálidas hacia la costa occidental.

Respecto a la categorización del evento, el doctor Mosquera Vázquez remarcó que las proyecciones de los modelos numéricos climáticos ubican la situación en rangos sumamente elevados: “Actualmente ya tenemos la probabilidad de que estemos en un estado extraordinario por sus valores de temperatura y posiblemente se mantenga así hasta diciembre y continúe hacia el verano”. Asimismo, subrayó que los tomadores de decisiones no deben confiarse: “El tomador de decisión tiene que asumir el peor escenario, y el peor escenario y el más probable es que se den lluvias intensas”.

Olas de calor prolongadas e impacto en tierra

La influencia de esta masa de agua cálida frente al litoral ya se manifiesta en tierra firme con alteraciones sensibles en el clima urbano y regional. Al respecto, el doctor Guillermo Lazo Alatrista, meteorólogo clase II por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y docente de la Universidad Científica del Sur, puso énfasis en la prolongación de jornadas calurosas fuera de temporada en la franja costera.

“Ya tenemos más de 100 días de olas de calor diurnas (…) e igual más de 100 días con olas de calor nocturno. El hecho de tener estas anomalías en el litoral genera un gran aporte de contenido de humedad y eso favorece esa sensación térmica de bochorno”, advirtió el doctor Lazo Alatrista.

El especialista precisó que, si bien la estación invernal sirvió como un amortiguador temporal para evitar precipitaciones torrenciales inmediatas, el escenario cambiará de forma sustancial al entrar al periodo estival. “Lima es una ciudad que no está preparada para recibir una precipitación, y teniendo en cuenta que las anomalías del agua de mar frente a las costas limeñas están muy por encima de los promedios normales, podría esperarse que se registren precipitaciones bastante considerables”, apuntó el meteorólogo.

Lazo Alatrista también hizo hincapié en la necesidad de transformar la cultura preventiva en las distintas regiones del país: “Tenemos que cambiar esa mentalidad; al menos los peruanos y creo que la región en general somos muy reactivos. La autoridad es la que tiene que actuar de manera oportuna y con criterios técnicos”.

La cobertura periodística y las soluciones locales

El panel contó también con la mirada del periodismo socioambiental a través de Emilia Delfino, periodista y editora adjunta de Mongabay Latam, quien remarcó la importancia de abordar el fenómeno desde la explicación rigurosa y no desde el pánico. Según destacó, las redacciones deben involucrar a secciones de economía, política e infraestructura para fiscalizar las obras de mitigación y relatar cómo las comunidades locales y rurales ya aplican estrategias de adaptación frente a sequías, crecidas e inundaciones.

Con proyecciones que anticipan lluvias por encima de lo normal en la costa y un potencial déficit hídrico en sectores del sur andino, los científicos reiteraron la importancia de seguir los comunicados periódicos de los organismos técnicos oficiales para mitigar riesgos en la población y la infraestructura nacional.

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.

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