Concytec impulsa una hoja de ruta para fortalecer la soberanía tecnológica y ética, buscando transformar al país en un referente regional mediante la IA.
El Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Concytec) lideró el simposio “La inteligencia artificial en la ciencia, tecnología e innovación”, una reunión exhaustiva que analizó el presente y futuro de la Inteligencia Artificial (IA) en el Perú. A través de cuatro sesiones, expertos nacionales e internacionales delinearon una hoja de ruta que transita desde la adopción técnica hasta la urgencia de una soberanía tecnológica y ética.
Este evento fue uno de los últimos que realizó Concytec para cerrar su calendario de actividades para el 2025.
La IA como motor de transformación regional
La apertura, a cargo de representantes de la Secretaría de Desarrollo Integral de la OEA, situó al Perú en un contexto desafiante: América Latina solo representa el 3% de la actividad global en IA. Se enfatizó que la IA ya no es una herramienta experimental, sino una infraestructura crítica. Para cerrar esta brecha, se propuso una agenda interamericana que priorice la alfabetización digital y la creación de marcos regulatorios que no frenen la innovación, sino que la encaucen hacia el bienestar social.
Del usuario al creador: Investigación y casos de éxito
Uno de los puntos centrales fue la transición de ser «consumidores de cajas negras» a «creadores de tecnología». El Dr. César Beltrán (PUCP/IAPUC) explicó la evolución desde los algoritmos manuales hasta las redes neuronales profundas, destacando que el éxito del Perú reside en la investigación aplicada. Presentó proyectos locales de alto impacto, como el diagnóstico de fertilidad, arqueología en 3D y la detección de inundaciones mediante imágenes satelitales, realizados en colaboración con centros de élite mundial como el MILA en Canadá.
Por su parte, el Dr. Jorge Poco (Universidad Católica San Pablo de Arequipa – UCSP) reforzó esta idea al presentar la IA como una herramienta de evidencia para la gestión pública. Mostró cómo el análisis de datos permite identificar puntos calientes de criminalidad para optimizar el patrullaje y cómo el sistema Legal Explain facilita la comprensión de sentencias complejas, acercando la justicia al ciudadano de a pie.
Ética e integridad en la era de los algoritmos
La mesa de ética abordó los riesgos inherentes a la IA generativa. El Dr. Beltrán aclaró que las «alucinaciones» (datos inventados por la IA) son fallos matemáticos propios de la tecnología, no errores aleatorios. Por ello, el Dr. Sandro Sánchez sostuvo que la integridad científica hoy no reside en prohibir la herramienta, sino en la transparencia: el investigador debe declarar el uso de la IA y aplicar un juicio crítico inalienable. El Dr. José Luis Segovia cerró este bloque recordando que el fin de la ciencia es la verdad, advirtiendo contra la cultura del «publicar o morir» que la IA podría exacerbar.
Educación superior y el desafío del talento
La formación de capital humano fue otro pilar crítico. Expertos como Claudia Zapata (PUCP), Auria Soriano (UTEC) e Yván Tupac (UCSP) coincidieron en que la educación debe mutar. Ya no se debe evaluar el resultado final —fácilmente reproducible por una IA— sino el proceso de pensamiento. Se propuso el uso de «evaluaciones adversariales», donde el alumno debe encontrar y corregir errores en textos generados por máquinas, fomentando así un rigor matemático y analítico que hoy es escaso en la formación básica nacional.
Soberanía de datos y arquitectura digital del Estado
El debate sobre la gobernanza fue liderado por Rafael Plaza y el Dr. Ernesto Cuadros. Plaza introdujo el modelo de la «Triple Hélice» (Universidad-Industria-Estado), señalando que en Perú estos actores funcionan como silos aislados, agravado por una desconfianza interpersonal sistémica.
El Dr. Cuadros ofreció una de las visiones más críticas, denunciando que el Estado peruano mantiene una arquitectura digital centralizada y burocrática. Advirtió sobre los riesgos de seguridad nacional al tener datos estratégicos y correos institucionales alojados en servidores extranjeros. Propuso una descentralización de la infraestructura de datos para proteger la información ante desastres naturales y asegurar que la «nube» sea soberana. En esta línea, Martín Longobuco (ESAN) abogó por la «IA Local», utilizando modelos de código abierto procesados en servidores nacionales para evitar que el conocimiento generado en Perú sea capitalizado exclusivamente por grandes corporaciones tecnológicas externas.
Hacia un centro de excelencia en Inteligencia Artificial
El cierre del evento, protagonizado por Marks Calderón (ESAN) y el Dr. Sixto Sánchez (Presidente de Concytec), proyectó una visión optimista pero pragmática. Calderón demostró cómo la IA ya está salvando vidas en el país, desde el monitoreo de la diabetes hasta la prevención de desastres en Piura mediante modelos predictivos.
Finalmente, el Dr. Sixto Sánchez anunció que, bajo la presidencia peruana de la Comisión de Ciencia y Tecnología de la OEA, el país busca liderar la creación de un Centro de Excelencia en Inteligencia Artificial. Este centro no solo articulará el talento académico, sino que funcionará como un hub para que la industria y el Estado desarrollen soluciones basadas en datos abiertos y ética, garantizando que la IA sea, ante todo, una herramienta para el desarrollo humano y la soberanía del Perú.





