Científicos del IGP utilizan tecnología avanzada para mapear el interior del complejo volcánico en Arequipa, detectando fluidos y riesgos de inestabilidad.

El Instituto Geofísico del Perú (IGP) ha marcado un hito en la vulcanología nacional al revelar la existencia de un complejo sistema hidrotermal y una red de conductos magmáticos bajo el volcán Sabancaya, situado en la provincia de Caylloma, región Arequipa. Este coloso, reconocido como uno de los más activos de los Andes peruanos, ha sido el centro de una investigación pionera que utiliza modelos tridimensionales para entender qué ocurre en sus profundidades.

La investigación se fundamentó en el método magnetotelúrico, una técnica geofísica que permite obtener imágenes detalladas del subsuelo mediante la medición de la resistividad eléctrica. Gracias a este despliegue tecnológico, el equipo de científicos logró identificar estructuras profundas y conexiones magmáticas que hasta ahora permanecían ocultas a la vista de la ciencia.

El corazón del complejo volcánico

Uno de los hallazgos más fascinantes de este estudio es la identificación de un sistema de alimentación de magma que vincula al volcán Hualca-Hualca con una cámara magmática superficial situada directamente debajo del Sabancaya. Esta interconexión sugiere que el complejo volcánico funciona como una unidad dinámica más que como estructuras aisladas.

El Mg. José Luis Torres, líder de la investigación, detalló aspectos técnicos cruciales sobre la composición del subsuelo. Según el especialista, el estudio permitió detectar dos conductores eléctricos prominentes: uno ubicado entre 11 y 18 kilómetros de profundidad con una resistividad menor a 0,5 Ωm, y otro entre 3 y 8 kilómetros con valores de 2 a 4 Ωm.

Estas zonas de baja resistividad son indicadores clave de la presencia de fluidos y magma. «El 90% de los sismos que ocurren a profundidades mayores de 4 km se deben a la presencia de zonas de baja resistividad (10 Ωm)», explicó el Mg. José Luis Torres.

Ciencia para la prevención

La relevancia de este descubrimiento trasciende el ámbito académico, pues tiene un impacto directo en la seguridad de las poblaciones de la región Arequipa. Al comprender cómo se mueven los fluidos bajo el suelo, las autoridades pueden mejorar sus planes de contingencia.

El Dr. Hernando Tavera, jefe institucional del IGP y coautor de la investigación, destacó la utilidad de estos datos para la gestión de riesgos. “Este hallazgo nos ayuda a comprender mejor la dinámica eruptiva del Sabancaya y los procesos que generan inestabilidad en toda la región del Colca”, señaló el Dr. Hernando Tavera. Además, enfatizó que “la información obtenida es clave para evaluar riesgos volcánicos y sísmicos en la región, y contribuye a la preparación de estrategias de prevención ante posibles escenarios eruptivos”.

Este estudio no fue un esfuerzo aislado. Fue liderado por el IGP en conjunto con investigadores de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), además de expertos de prestigiosas instituciones de Francia (universidades Grenoble Alpes, Savoie Mont Blanc y Gustave Eiffel), Alemania (University Frankfurt e institutos de investigación geofísica y geotérmica) e Irlanda (Dublin Institute for Advanced Studies).

El trabajo de campo, realizado como un proyecto piloto en el 2022, analizó incluso eventos pasados para validar sus modelos. El estudio sugiere, por ejemplo, que la actividad sísmica registrada en el 2013 facilitó el ascenso de fluidos magmáticos desde los reservorios más profundos hacia la cámara superficial del volcán.

Los resultados de esta investigación han sido validados por la comunidad científica global tras su publicación en la revista «Journal of Geophysical Research: Solid Earth».

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.