El Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja reveló que 39 bebés prematuros con graves patologías ingresaron en 2025; un caso clave es el de dos siameses que se preparan para cirugía.
El cuidado de los recién nacidos que llegan al mundo antes de tiempo representa uno de los desafíos más significativos en salud pública a nivel global y en Perú. Cada año, la conmemoración del Día Mundial del Niño Prematuro, que se celebra cada 17 de noviembre, sirve como un llamado urgente a visibilizar la vulnerabilidad de estos pequeños, nacidos antes de las 37 semanas de gestación, y la necesidad imperante de ofrecerles una atención especializada, humana y de máxima calidad.
En este contexto, el Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) San Borja, reconocido como centro de referencia nacional para la atención de alta complejidad y quirúrgica, ha destacado el esfuerzo y la dedicación de su personal. En lo que va de 2025, un total de 39 bebés prematuros han ingresado a sus instalaciones, requiriendo un enfoque integral y multidisciplinario para estabilizar su frágil salud y asegurarles las mejores perspectivas de recuperación.

El desafío de las patologías complejas
La mayoría de los bebés que ingresan al INSN San Borja presentan un abanico de patologías complejas que demandan una intervención de alta especialidad. Entre estas afecciones se encuentran malformaciones digestivas, cardiopatías congénitas, retinopatía de la prematuridad, malformación ano rectal y gastrosquisis, entre otros problemas microquirúrgicos. Es por ello que el servicio de Neonatología del instituto juega un papel crucial, brindando una atención especializada que no solo reduce el riesgo de complicaciones, sino que también fomenta un neurodesarrollo óptimo, un factor determinante para su vida futura.
Uno de los casos más recientes y simbólicos que evidencian la capacidad de respuesta del INSN San Borja es el de bebés siameses prematuras. Estas pequeñas, unidas a través de la columna lumbosacra, ingresaron a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Neonatal el 8 de octubre. El equipo especializado, compuesto por neonatólogos, terapistas respiratorios y personal de enfermería, actuó con rapidez para estabilizarlas, suministrando soporte de oxígeno, nutrición especializada y cuidados constantes.
Gracias a este esmero, ambas bebés han logrado aumentar su peso significativamente, llegando a rozar los 3.000 gramos. Actualmente, el equipo se encuentra en la etapa de preparación para una futura cirugía de separación, un hito médico de gran envergadura.
Humanización del cuidado: el método canguro y el apoyo a las madres
La atención en el INSN San Borja no se limita a lo estrictamente médico-quirúrgico. En línea con una política de humanización impulsada por la directora general, Dra. Zulema Tomás Gonzales, se promueven prácticas esenciales para el bienestar integral del bebé.
“La directora general, Dra. Zulema Tomás Gonzales, impulsa una política de humanización que permite el contacto piel a piel mediante el método canguro, el fomento de la lactancia materna y la permanencia constante de los padres junto a sus bebés”.
Este enfoque ha sido crucial en casos como el de las siameses, donde se ha fortalecido el vínculo afectivo con los padres, y recientemente con su madre, un factor que ha contribuido positivamente a su evolución. Además del método canguro y el fomento de la lactancia, el instituto garantiza la permanencia constante de los padres junto a sus hijos. Para aquellas madres que viajan desde regiones fuera de Lima, se cuenta con un albergue hospitalario que les asegura cercanía, apoyo emocional y su participación activa en el cuidado diario de sus pequeños.
La prevención como clave de salud pública
El nacimiento prematuro es la principal causa de mortalidad infantil, tanto en Perú como a nivel mundial, lo que lo consolida como un grave problema de salud pública. A nivel global, se estima que 15’000.000 de bebés nacen prematuramente cada año. En Perú, las cifras son igualmente preocupantes, con cerca de 30.000 nacimientos prematuros y más de 2.000 defunciones anuales, según datos del Certificado del Nacido Vivo (CNV).
Para combatir esta realidad, el personal del servicio de Neonatología realiza actividades educativas en esta fecha conmemorativa. Estas sesiones están dirigidas tanto al personal de salud como a los padres, con el objetivo de informar sobre los cuidados vitales del recién nacido prematuro y la importancia de un entorno afectivo seguro.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.





