En un mundo cada vez más conectado, la ciberseguridad se ha convertido en una prioridad para las empresas peruanas. El avance de la ciberdelincuencia ha generado un aumento significativo de ciberataques, multiplicándose por nueve en el año 2024. Esta alarmante cifra evidencia una gran brecha de talento especializado en el país, lo que expone a las organizaciones a riesgos económicos y operacionales.
La digitalización ha transformado la forma en que las empresas operan en Perú, pero también las ha expuesto a nuevos y significativos riesgos. Mientras que a nivel global se generan más de 460 mil nuevas amenazas digitales cada día, según Kaspersky, en Perú la situación es particularmente crítica. Los intentos de ciberataques se han multiplicado de manera drástica, lo que demuestra que los peruanos están cada vez más expuestos a la ciberdelincuencia.
Esta realidad ha puesto de manifiesto la urgente necesidad de contar con profesionales en ciberseguridad que puedan proteger los entornos digitales de las organizaciones. La falta de estos especialistas es un problema a nivel regional; América Latina enfrenta una escasez de más de 350.000 profesionales especializados en este campo.
En el contexto peruano, esta brecha de talento no es solo un problema técnico, sino que podría generar importantes impactos económicos. Las consecuencias van desde la quiebra de empresas hasta pérdidas millonarias que podrían equivaler a varios puntos porcentuales del PBI. A pesar de que sectores como la banca, la salud y la educación han aumentado sus inversiones en seguridad digital, la formación de nuevos especialistas no ha logrado seguir el ritmo de la evolución de la ciberdelincuencia.
La ciberseguridad es una disciplina que va más allá del simple uso de herramientas técnicas. Como explica María Belén Ortiz, directora de la carrera de Ciberseguridad en UTEC, la formación debe ir de la mano con una comprensión profunda del impacto ético y social de la seguridad digital. «En el Perú aún existe una gran brecha de talento especializado en ciberseguridad. Mientras la digitalización avanza, las empresas siguen enfrentando dificultades para cubrir posiciones críticas. Nuestro objetivo en UTEC es reducir esa brecha formando profesionales que no solo dominen las herramientas técnicas, sino que también comprendan el impacto ético y social de la seguridad digital”, comentó Ortiz.
Con la finalidad de abordar esta problemática, la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC) ha tomado la iniciativa de impulsar la formación de profesionales en esta área. Su enfoque académico combina la ciencia de la computación, la gestión estratégica de la ciberseguridad y la ética digital en escenarios de trabajo reales. Esta metodología busca equipar a los estudiantes con las habilidades necesarias para prevenir ciberataques, gestionar riesgos tecnológicos y asegurar la continuidad operativa de los sistemas en cualquier empresa.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.





