Con 15 años en el mercado, la aplicación de delivery se “reconstruye” adoptando tecnología nativa para potenciar la velocidad, eficiencia para la respuesta hacia los usuarios. Su norte es sentar las bases de la innovación en América Latina.

PedidosYa, con 15 años de trayectoria en la innovación del delivery y el quick-commerce (q-commerce) en América Latina, ha completado una de las transformaciones tecnológicas más ambiciosas de su historia. Vida y Futuro conversó con Juan Martín Sotuyo, Chief Technology Officer de la empresa para conocer más detalles sobre esta renovación estratégica, diseñada para elevar la experiencia del usuario más allá de simples mejoras superficiales.

De acuerdo con Sotuyo, esta renovación marca un hito porque “aunque la plataforma introduce centenas de cambios todos los días», la magnitud de esta actualización solo es comparable con el lanzamiento de su app móvil original o la implementación de su sistema de diseño. Esta vez, «cambiamos totalmente la tecnología, cómo está construida esta aplicación», detalló el CTO de la empresa, destacando una reconstrucción fundamental.

El proyecto, concebido hace casi dos años y ejecutado durante el último, representa una evolución crítica. Anteriormente, la aplicación operaba embebiendo un navegador web para mostrar contenido, lo que ofrecía agilidad para cambios y eficiencia multiplataforma. Sin embargo, la madurez del mercado y las crecientes expectativas exigían más. «Necesitábamos entender cuál era la forma correcta de entregar valor al usuario, cuál era la experiencia que el usuario esperaba», sostuvo Sotuyo. La respuesta fue una inversión tecnológica significativa, reestructurando equipos y contratando talentos especializados.

La base de esta transformación es la adopción de una aplicación totalmente nativa para la mayoría de sus pantallas. Pedidos Ya la complementó con una innovadora arquitectura de Backend-Driven UI, es decir, que el control de la lógica, el contenido y la disposición de la interfaz del usuario se hace en el servidor. Este enfoque permite controlar dinámicamente la interfaz desde los servidores, manteniendo la agilidad para experimentar y realizar cambios en tiempo real, sin comprometer el rendimiento, la velocidad y la fluidez nativas. Esta nueva infraestructura, junto con una renovada interfaz visual, fue lanzada en abril de este año.

¿Y cuál es el impacto directo para el usuario? “No es solo una aplicación que se ve distinta, sino que se siente distinta, más rápida«, dice Sotuyo. El cambio visual, aunque notable, es el reflejo de esta profunda evolución, pues «ayuda también a poner en valor los cambios de tecnología que tiene«, agrega. Hay mejoras en la velocidad, que abarcan  desde la respuesta de la interfaz hasta el procesamiento de información y la gestión de datos en el backend, donde «cientos de esos cambios todos los días, rápidamente suman un montón».

Pensando más allá que en comida

La filosofía de PedidosYa va más allá de superar a la competencia directa. «A mí no me importa si ya soy el mejor del mercado o no. A mí me importa si soy lo mejor que puedo ser para nuestros usuarios«, enfatizó el vocero. La verdadera competencia, explicó, es contra alternativas cotidianas como «cruzar la tienda de la esquina» o el uso de otras herramientas digitales. El objetivo es que la experiencia en Pedidos Ya sea «extremadamente sencilla, sea extremadamente rápida y realmente no tenga fricciones y por tanto sea superadora, incluso contra el mundo analógico fuera de la pantalla«.

En cuanto al futuro, la compañía anticipa una expansión del delivery más allá de la comida. Rubros como supermercados y farmacias, donde la entrega en 30 minutos ofrece un valor superior al e-commerce tradicional, son áreas de crecimiento clave. El desafío es gestionar una oferta cada vez más diversa, manteniendo la facilidad de acceso y búsqueda para el usuario, posicionando a Pedido Ya como la opción preferida para múltiples necesidades diarias.

Finalmente, PedidosYa integra la gestión del «factor humano» en su estrategia tecnológica. Reconociendo posibles imprevistos, la tecnología es esencial para prevenirlos, detectarlos y resolverlos, asegurando la calidad de una operación que maneja «millones de paquetes todos los días». Se brinda visibilidad y control a vendedores, repartidores y compradores, y se prioriza la anticipación. «El problema es la sorpresa, no es la mala noticia«, sentenció el representante. Informar al usuario sobre posibles demoras por factores externos desde el inicio, por ejemplo, mejora significativamente la experiencia general y minimiza la frustración.