Especialistas internacionales se reunieron en Lima para analizar el impacto de los lácteos en la salud materna e infantil y combatir mitos en redes sociales. Conversamos con ellos en el primer episodio de nuestro nuevo podcast Vida y Futuro A Fondo.
El Perú se convirtió hace unos días en el epicentro del debate científico sobre nutrición con la realización de un congreso internacional Nutrilac que reunió a expertos de 16 países. El evento buscó poner sobre la mesa evidencia sólida respecto al consumo de lácteos, en un contexto donde la desinformación digital y las carencias nutricionales históricas en Latinoamérica plantean un desafío crítico para la salud pública.
Ciencia contra la ideología digital
Uno de los motores principales de este encuentro fue la preocupación por la proliferación de mensajes sin base científica en plataformas digitales. Jaime Castañeda, copresidente del comité organizador del congreso, destacó la importancia de acudir a fuentes e instituciones de renombre frente al auge de contenidos ideológicos.
«Hay tanta ideología en el internet que no hay mucho a quién creerle. Nosotros lo que siempre decimos es que tienes que buscar entidades de renombre y credibilidad, al contrario de simplemente seguir a una persona en internet que no tiene ninguna base científica, sino simplemente ideología», afirmó Castañeda.
El especialista señaló que, si bien existen opciones para personas con intolerancia a la lactosa, no se debe confundir una condición médica con campañas que buscan desacreditar productos esenciales para el desarrollo humano, como los lácteos en la etapa de crecimiento infantil y el embarazo.
El drama de la desnutrición en la región
La realidad nutricional de América Latina es compleja. Según Rodrigo Valenzuela, director del Departamento de Nutrición de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, la región enfrenta una «doble carga»: la persistencia de la desnutrición y el aumento acelerado de la obesidad y enfermedades cardiovasculares.
«En América Latina tenemos dos grandes problemas: aún la desnutrición sigue siendo un problema grande, la desnutrición materno-infantil y las carencias de múltiples nutrientes. Perú, por ejemplo, tiene el déficit de hierro (anemia) que ya es histórico», explicó el doctor Valenzuela. El experto añadió que el consumo de lácteos es prácticamente esencial, ya que los países con mejores indicadores de desarrollo suelen tener sectores lácteos y de nutrición más fortalecidos.
Embarazo y lactancia: periodos críticos
Un punto fundamental abordado por los especialistas es el impacto del consumo de lácteos durante la gestación. La evidencia científica sugiere que una dieta materna adecuada, que incluya al menos tres porciones de lácteos al día, influye directamente en el desarrollo óseo del feto.
«Los huesos del feto crecen más, son más largos en los países donde se consume más leche, porque ya desde la vida intrauterina comienza esta programación», detalló Valenzuela. Además, enfatizó que una madre bien nutrida protege sus propias reservas de calcio y otros minerales, evitando que su organismo se deplate durante el periodo de lactancia.
El valor de los lácteos en la vida adulta
Contrario a la creencia de que la leche solo es necesaria en la niñez, el especialista resalta su valor en la etapa adulta para conservar la masa ósea y muscular. El consumo de yogur, por ejemplo, ha demostrado ser el alimento que mejor modula positivamente la microbiota intestinal, reduciendo riesgos de enfermedades crónicas.
Finalmente, los expertos advirtieron sobre los riesgos de las dietas extremas, como el veganismo durante el embarazo sin supervisión estricta. «Se ha demostrado que hijos de mujeres veganas durante el embarazo nacen más pequeñitos para la edad gestacional, y sabemos que a largo plazo esto tiene más riesgo de desarrollar enfermedades crónicas no transmisibles», concluyó el especialista chileno.





