El Hospital Rebagliati lidera un proyecto clave para recolectar muestras biológicas, mejorar diagnósticos y desarrollar terapias personalizadas contra el cáncer.

El panorama de la lucha contra el cáncer en el Perú está dando un giro tecnológico y científico sin precedentes. Con la puesta en marcha de un nuevo banco de tumores en el Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins, el sistema de salud pública busca dar un salto cualitativo hacia la medicina de precisión. Esta iniciativa, que permite recolectar, conservar y analizar muestras biológicas de forma sistemática, no es solo un avance logístico, sino una esperanza tangible para miles de pacientes que requieren tratamientos más específicos y eficaces.

El proyecto está bajo el liderazgo del Dr. Brady Ernesto Beltrán Gárate, quien se desempeña como jefe de la Unidad de Linfomas del Servicio de Oncología Médica y es docente practitioner de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL). Según el especialista, este esfuerzo permitirá generar evidencia científica con impacto directo en la mejora de las terapias oncológicas en el país.

Un desafío urgente para la salud pública

La relevancia de este banco de tumores se entiende mejor al observar las cifras actuales. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el cáncer representa la tercera causa de muerte en el Perú. El impacto es profundo: una de cada nueve muertes prematuras antes de los 75 años está vinculada a esta patología. Solo en el año 2025, el Observatorio Oncológico de la Fundación Peruana de Cáncer reportó que más de 40.800 personas perdieron la vida debido a diversos tipos de neoplasias, lo que equivale a casi 3.000 fallecimientos mensuales.

A esto se suma una brecha crítica en el capital humano especializado. Actualmente, el país solo cuenta con un cirujano oncólogo por cada 100.000 habitantes, una cifra que resulta insuficiente para atender la creciente demanda nacional. El impacto no es solo humano, sino también económico. La OCDE estima que el cáncer incrementa el gasto anual en salud en S/ 225 millones. Además, la pérdida de productividad por ausentismo y retiro prematuro del mercado laboral equivale al trabajo de 61.300 personas a tiempo completo.

Para las familias peruanas, el costo de enfrentar la enfermedad puede ser devastador. La Asociación Peruana de Empresas de Seguros (Apeseg) señala que un tratamiento puede llegar a costar hasta S/ 300.000 anuales por paciente. Ante este escenario, la medicina de precisión que impulsará el banco de tumores busca optimizar los recursos al dirigir los tratamientos correctos a los pacientes indicados, evitando gastos innecesarios en terapias que no resulten efectivas para ciertos perfiles genéticos.

Colaboración internacional y académica

El lanzamiento de este proyecto se dio en el marco del simposio “Translational Cancer Research in Latin America: Focus on Lymphomas and Viruses – Amerom”. En este evento, el Dr. Gustavo Gonzales Rengifo, decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de la USIL, resaltó el valor estratégico de estas herramientas: «La importancia de estos bancos radica en promover estudios multidisciplinarios y fortalecer la colaboración entre instituciones».

La iniciativa cuenta además con el respaldo de expertos internacionales como el Dr. Luis Malpica y el Dr. Bryan Valcárcel, especialistas del MD Anderson Cancer Center, quienes se han sumado como docentes invitados a la USIL para formar a las nuevas generaciones de médicos. Este intercambio de conocimientos es vital, considerando que en 2025 el Dr. Brady Ernesto Beltrán Gárate fue designado revisor internacional de la National Comprehensive Cancer Network (NCCN), la prestigiosa red que agrupa a 33 centros oncológicos de Estados Unidos, para la elaboración de guías clínicas sobre linfomas.

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.