La compañía lanza los primeros procesadores de escritorio para experiencias Copilot+ y se une a una alianza global para redes móviles abiertas impulsadas por IA.
El Mobile World Congress (MWC) 2026, celebrado en Barcelona, se ha convertido en el escenario donde el futuro de la computación personal y las telecomunicaciones ha dado un salto definitivo. AMD ha anunciado una expansión masiva de su portafolio con el lanzamiento de las series Ryzen AI 400 y Ryzen AI PRO 400, los primeros procesadores de escritorio del mundo diseñados específicamente para habilitar las experiencias de Copilot+ de Microsoft de forma local. Pero la innovación no se queda en el escritorio; la firma también ha revelado una colaboración estratégica con la Linux Foundation y líderes de la industria para transformar las redes móviles mediante inteligencia artificial (IA) de código abierto.
La gran novedad para los usuarios finales y empresas es la llegada de la arquitectura «Zen 5» a los ordenadores de sobremesa. Estos nuevos procesadores incorporan una unidad de procesamiento neuronal (NPU) de hasta 50 TOPS (billones de operaciones por segundo), lo que permite ejecutar asistentes inteligentes y modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM) directamente en el equipo. Esto no solo mejora la velocidad de respuesta, sino que garantiza que los datos sensibles permanezcan en el dispositivo, elevando los estándares de privacidad y control para profesionales del diseño, ingeniería y análisis de datos.
«El PC de escritorio está evolucionando de ser una herramienta que utilizas a un asistente inteligente que trabaja a tu lado», afirmó Jack Huynh, vicepresidente senior y gerente general del Grupo de Computación y Gráficos de AMD. «Con los procesadores Ryzen AI serie 400, estamos aportando una potente aceleración de IA que permite a nuestros socios crear sistemas que empoderan tanto a las empresas como a los consumidores para hacer y crear más». Se espera que sistemas de fabricantes como HP y Lenovo estén disponibles a partir del segundo trimestre de 2026.
En el ámbito de la movilidad profesional, la serie Ryzen AI PRO 400 para portátiles promete un rendimiento multihilo hasta un 30% superior al de la competencia, manteniendo una autonomía de batería para todo el día. Estos chips están equipados con NPU de hasta 60 TOPS, optimizando flujos de trabajo complejos en estaciones de trabajo móviles que ahora pueden aprovechar al máximo los recursos de la CPU, la GPU y la NPU de manera integrada.
Más allá del hardware de consumo, AMD ha tomado un rol protagónico en la infraestructura de red. En colaboración con la Linux Foundation, se ha anunciado la creación de la Fundación del Ecosistema Ocudu (Open Centralized Unit Distributed Unit). Esta iniciativa busca acelerar la innovación en redes de acceso de radio (RAN) de código abierto para 5G y las futuras redes 6G. AMD, junto con socios como AT&T, Ericsson, Nokia y Nvidia, busca establecer una plataforma de referencia que permita a los operadores optimizar sus redes dinámicamente mediante IA.
Sobre este esfuerzo de colaboración, Derek Dicker, vicepresidente corporativo del Grupo de Negocios Empresariales de AMD, señaló que «los ecosistemas abiertos y la colaboración basada en estándares son esenciales para desbloquear la próxima era de innovación inalámbrica. Al unirnos a la Fundación del Ecosistema Ocudu, AMD está ayudando a avanzar en una base de RAN definida por software y nativa de IA que permite una mayor interoperabilidad».
La estrategia se complementa con el uso de las GPU AMD Instinct para el entrenamiento de estos modelos de red específicos para telecomunicaciones, apoyados por la plataforma de software abierta ROCm. Además, para los entornos de borde (edge), donde el espacio y el consumo de energía son críticos, la compañía ha destacado sus procesadores EPYC serie 8005, optimizados para soportar cargas de trabajo de vRAN (RAN virtualizada) en condiciones térmicas exigentes.
Este despliegue tecnológico en el MWC 2026 deja claro que la IA ya no es solo una promesa de software, sino una realidad tangible integrada en el silicio que dará forma a la próxima década de conectividad y productividad global.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.





