La obesidad afecta a millones. Vida y Futuro participó en una entrevista con un experto de la Mayo Clinic explica por qué verla como enfermedad cambia el tratamiento, comparando fármacos y cirugía bariátrica.

La obesidad ha dejado de ser considerada una simple condición estética o un problema de estilo de vida para ser reconocida oficialmente como una enfermedad crónica. Según datos compartidos por la Mayo Clinic, para el año 2050 se estima que aproximadamente la mitad de la población mundial padecerá de sobrepeso u obesidad. Este panorama es alarmante debido a que esta patología está vinculada directamente con más de 13 tipos de cáncer y diversas afecciones crónicas como la diabetes y enfermedades cardíacas.

Vida y Futuro participó en una entrevista con el doctor Omar Ghanem, director médico de Mayo Clinic para Oriente Medio, cirujano metabólico y director del Departamento de Cirugía Metabólica y Reconstructiva de la pared abdominal en Mayo Clinic, en Rochester.

Dr. Omar Ghanem, Director médico de Mayo Clinic para Oriente Medio, cirujano metabólico y Director del Departamento de Cirugía Metabólica y Reconstructiva de la Pared Abdominal en Mayo Clinic en Rochester, Minnesota. FOTO: Mayo Clinic.

El fin del «talle único» en el tratamiento

Uno de los puntos clave destacados en la discusión es que no existe un tratamiento universal. Al igual que el cáncer, donde algunos pacientes requieren quimioterapia y otros cirugía, la obesidad exige un enfoque personalizado. Un especialista en cirugía bariátrica de la Mayo Clinic, durante una sesión informativa, subrayó que «el tratamiento no es de talla única».

Las opciones actuales varían según la gravedad:

  • Cambios en el estilo de vida: Dieta y ejercicio para casos leves.
  • Farmacoterapia: Uso de medicamentos GLP-1 (como Ozempic, Mounjaro o Zepbound) para quienes necesitan perder una cantidad moderada de peso.
  • Cirugía metabólica: Recomendada para pacientes con obesidad severa o enfermedades asociadas.

Medicamentos vs. Cirugía: La realidad de los datos

Existe un gran interés en los fármacos GLP-1, pero los expertos advierten sobre sus limitaciones. Aunque se publicitan con una eficacia del 20% en la pérdida de peso corporal total, en el «mundo real» la cifra suele ser cercana al 10%. Además, aproximadamente el 40% de los pacientes no tolera estos medicamentos debido a efectos secundarios gastrointestinales como náuseas y vómitos.

Por el contrario, la cirugía bariátrica permite una pérdida de peso de entre el 28% y el 30%. Un estudio realizado en 30.000 pacientes demostró que, a los dos años, quienes se sometieron a cirugía no solo perdieron el triple de peso que quienes solo usaron fármacos, sino que también ahorraron un promedio de 11.000 dólares en costos de atención médica.

Innovaciones y seguridad en el quirófano

La seguridad de estos procedimientos ha evolucionado drásticamente. Actualmente, una cirugía bariátrica es tan segura como una operación de vesícula o de apéndice. Esto ha permitido que la Mayo Clinic extienda estos beneficios a poblaciones que antes se consideraban de alto riesgo.

«Hemos realizado cirugías en pacientes con un Índice de Masa Corporal (IMC) superior a 70 y en pacientes mayores de 75 años con excelentes resultados y cero mortalidad al año», afirmó el especialista de la institución.

Incluso se han desarrollado protocolos para realizar trasplantes de hígado simultáneos con gastrectomías en manga. Esta técnica, liderada por expertos como la Dra. Julie Heimbach, cirujana de trasplantes en Mayo Clinic, permite que el nuevo órgano no se vea afectado por la obesidad del paciente a largo plazo.

La importancia del seguimiento multidisciplinario

El éxito no depende solo del bisturí o la inyección. Un paciente bariátrico requiere el acompañamiento de un equipo que incluye endocrinólogos, nutricionistas, psicólogos y fisioterapeutas. Es vital entender que la cirugía es una herramienta poderosa, pero no es mágica; requiere aprender a usarla para mantener los resultados de por vida.

Finalmente, los expertos hacen un llamado a eliminar el estigma. Buscar tratamiento médico para la obesidad no es «el camino fácil», sino la decisión responsable para recuperar la salud y prevenir enfermedades irreversibles.

Foto principal generada por Gemini.