El Instituto Geofísico del Perú (IGP) registró 3 intensas fulguraciones del Sol en 72 horas, causando una tormenta geomagnética G4, que afecta comunicaciones y GPS.

El Instituto Geofísico del Perú (IGP) ha emitido una alerta tras registrar una secuencia inusual y potente de actividad solar que impacta directamente sobre el territorio nacional, marcando uno de los eventos de Clima Espacial más significativos de 2025. Los científicos de la institución, adscrita al Ministerio del Ambiente (Minam), reportaron la ocurrencia de tres intensas fulguraciones solares en un periodo de solo 72 horas, desde el domingo 9 hasta el martes 11 de noviembre. Este fenómeno ha desatado una tormenta geomagnética de tipo G4, clasificada como «severa».

El impacto de estas fulguraciones ha generado una intensificación considerable en el viento solar, llevando a nuestro planeta a atravesar un flujo de partículas energéticas que los expertos califican como uno de los más intensos del año. Según Danny Scipión, titular de la Dirección en Ciencias del Geoespacio del IGP, se trata de una tormenta geomagnética intensa de tipo G4, destacando que esta clasificación está a solo un punto de alcanzar el nivel G5, considerado «muy intenso». La perturbación magnética generada por este evento ha alcanzado, hasta el momento, un índice de 8. El punto máximo de intensidad de este flujo se registró, aproximadamente, al mediodía del 12 de noviembre, un día antes de la publicación de esta información.

¿Qué es una tormenta geomagnética G4 y por qué nos debe importar?

Las fulguraciones solares son explosiones masivas de energía y radiación electromagnética que ocurren en el Sol, y cuando estas liberan partículas cargadas hacia la Tierra, interactúan con nuestro campo magnético, generando una tormenta geomagnética. La escala de estas tormentas va de G1 (Menor) a G5 (Extrema), y el nivel G4, alcanzado en este evento, es considerado severo y poco frecuente.

El hecho de que el Sol haya producido estas tres fulguraciones de manera continua y con intervalos de menos de 24 horas ha incrementado la intensidad del viento solar, empujando a la Tierra a través de un flujo intenso de partículas energéticas. Este tipo de evento tiene la capacidad de afectar seriamente las actividades de la civilización, por nuestra creciente dependencia de la tecnología y la infraestructura que opera en el espacio o a través de señales electromagnéticas.

Entre los efectos más comunes de una tormenta de nivel G4 se encuentran:

  • Interferencias y problemas en la comunicación por radio en ciertas frecuencias.
  • Interferencias en la comunicación y la localización de equipos que dependen de la señal de posicionamiento global (GPS/GNSS). Las redes de posicionamiento global pueden experimentar una marcada degradación en la precisión o incluso pérdidas de señal.
  • Posibles fluctuaciones o problemas en redes eléctricas de gran extensión.
  • Riesgo incrementado para satélites y tecnologías espaciales sensibles a la radiación solar.

Un ejemplo claro de la magnitud de estos efectos fue recordado por el especialista Danny Scipión, quien advirtió sobre el caso ocurrido en mayo del año pasado. En aquella ocasión, intensas tormentas geomagnéticas en Canadá provocaron que varios tractores que dependían de la localización GPS, usados por agricultores, perdieran su rumbo y quedaran inutilizados por varias horas. Este suceso enfatiza la importancia de la investigación y monitoreo continuo del clima espacial.

FOTO: IGP

El monitoreo constante del IGP

Ante esta situación, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) mantiene un monitoreo permanente de los efectos del clima espacial a través de su infraestructura de vanguardia. El jefe institucional, Hernando Tavera, enfatizó que «nuestro planeta se encuentra atravesando un intenso flujo de partículas energéticas que corresponde a una de las más intensas de este año».

Para vigilar los efectos sobre el ecuador magnético, que es una zona de especial sensibilidad a este tipo de fenómenos, el IGP utiliza el radar ionosférico instalado en el Radio Observatorio de Jicamarca, la principal estación ecuatorial de radar de dispersión incoherente del planeta. Adicionalmente, se emplean otros instrumentos asociados esenciales para el monitoreo del Clima Espacial sobre el Perú, como:

  • Ionosondas.
  • Magnetómetros.
  • Receptores GPS/GNSS.

El trabajo constante del IGP en el estudio y vigilancia de la ionosfera ecuatorial —la capa de la atmósfera que se ve más afectada por el clima espacial— y sus sistemas asociados demuestran la relevancia de este organismo. El monitoreo en tiempo real y la emisión de alertas buscan proteger la infraestructura crítica nacional de las posibles consecuencias del Clima Espacial.

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.