El Proyecto ZIS Perú cerró su primera fase con éxito. Un total de 21 empresas invirtieron en tecnologías limpias, logrando reducir más de 8.000 tCO₂ al año.
La transformación hacia una industria más respetuosa con el medio ambiente ha dejado de ser una utopía para convertirse en una realidad tangible en Lima y Callao. Tras cinco años de trabajo, se presentaron los resultados de la primera fase del Proyecto ZIS Perú, una iniciativa que ha marcado un hito en la competitividad y sostenibilidad del sector manufacturero nacional.
Este esfuerzo conjunto, liderado por el Ministerio de la Producción (Produce) y respaldado por la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi) y el Ministerio del Ambiente (Minam), tuvo como meta principal transformar las zonas industriales tradicionales en modelos de sostenibilidad. El resultado es contundente: 21 empresas lograron implementar mejoras significativas gracias a un cofinanciamiento no reembolsable y asesoría técnica especializada.
Inversión que genera impacto ambiental
Uno de los datos más reveladores del cierre de esta etapa es el impacto económico y ecológico logrado. Las empresas participantes recibieron un cofinanciamiento de US$ 1.371.785,64 en fondos no reembolsables. Esta inyección de capital semilla permitió movilizar una inversión total aproximada de US$ 4’214.637,00, demostrando que el sector privado está dispuesto a apostar por la modernización cuando existen los incentivos adecuados.
Gracias a la implementación de 28 medidas de mejora en procesos productivos, el impacto ambiental ha superado las expectativas iniciales. Se ha registrado una reducción anual de 8.282,56 tCO₂ (toneladas de dióxido de carbono) y 6,9 µg de COPni (Contaminantes Orgánicos Persistentes no intencionales). Estas cifras no solo representan un aire más limpio para la ciudad, sino que superan las metas que se habían proyectado en los estudios de factibilidad originales.
César Barahona, Experto Líder de la Onudi, destacó la importancia de esta sinergia durante la presentación de resultados. «Nos encontramos profundamente satisfechos con los resultados alcanzados al cierre de este proyecto. La modernización sostenible de las zonas industriales del país demuestra que, cuando el sector público, la industria y la cooperación internacional trabajan juntos y alineados, es posible impulsar una transformación real, competitiva y respetuosa con el medio ambiente», señaló Barahona.
Protagonistas del cambio
El proyecto no se limitó a una sola zona geográfica. El alcance de ZIS Perú abarcó distritos estratégicos como Puente Piedra, San Juan de Lurigancho, Independencia, Lima Cercado, Lurigancho (Chosica), Ate, Lurín, Pucusana (Chilca) y el Callao.
Entre las empresas que destacan como casos de éxito en esta «Ruta ZIS» se encuentran nombres reconocidos en la industria nacional como Renasa, Textiles Camones, Corporación Rey, Carvimsa, Funvesa, Iberoplast, Hidrostal, Alquimodul y Macchu Picchu Foods, entre otras. Estas compañías no solo han reducido su huella de carbono, sino que han reportado ahorros económicos conjuntos por US$ 1’494.237,14, validando que la sostenibilidad también es un buen negocio.



Más allá de la tecnología: cambio cultural
La implementación de tecnologías limpias, como la eficiencia energética y el uso de energías renovables, fue acompañada de un fuerte componente de capacitación humana. Para garantizar que estos cambios perduren en el tiempo, se realizaron 19 actividades de capacitación que sumaron 240 horas, fortaleciendo las habilidades de más de 600 colaboradores dentro de las plantas industriales.
Además, se llevó a cabo una importante labor de concientización pública mediante 40 eventos de comunicación que reunieron a más de 2.000 participantes, difundiendo los beneficios de las Zonas Industriales Sostenibles (ZIS).
Carmen Julia García, Coordinadora Nacional del Proyecto ZIS Perú, explicó la filosofía detrás de estos avances bajo el concepto de «La Ruta ZIS Perú». «El concepto transmite la idea de una ruta como un proceso de transformación constante, donde cada logro marca un hito y deja un legado que perdura más allá del proyecto. La propuesta refleja que la sostenibilidad no es un destino, sino un recorrido colectivo impulsado por innovación, eficiencia y compromiso», afirmó García.
Con estos resultados, el Perú se posiciona como un referente en la región, siendo el primer país en América Latina en implementar este modelo específico que busca ser replicado en otras zonas industriales del territorio nacional en el mediano plazo.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.





