Estos fósiles, hallados en una zona entre Cajamarca y Amazonas, expanden significativamente el conocimiento sobre la distribución de estos animales en el período Cretácico y abren una puerta a futuras investigaciones en una región del Perú hasta ahora poco explorada en términos de paleontología de dinosaurios.

Durante el vasto período Mesozoico, conocido popularmente como la «era de los dinosaurios», estos fascinantes animales dominaron la tierra. Sin embargo, en el territorio que hoy conocemos como Perú, la evidencia de su presencia ha sido históricamente escasa, en gran parte debido a que la mayor parte del país estuvo sumergida bajo el agua. Por esta razón, la mayoría de los hallazgos fósiles en nuestro territorio corresponden a criaturas marinas o, en el caso de la vida terrestre, se limitaban a huellas fosilizadas y algunos restos de los que no se tenía mayor información. Pero un reciente estudio científico, liderado por investigadores del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), está cambiando esta narrativa al reportar y describir el primer hallazgo formal de restos esqueléticos (huesos) de dinosaurios en la Amazonía peruana, específicamente en la cuenca geológica de Bagua, entre los departamentos de Cajamarca y Amazonas.

La investigación, publicada en la revista «Ameghiniana«, se basa en fósiles que, si bien fueron recolectados en las décadas de los ochenta y noventa, nunca habían sido objeto de un estudio científico detallado. El equipo, compuesto por paleontólogos y biólogos de diversas instituciones, ha logrado identificar restos de al menos dos grupos de dinosaurios: los titanosaurios y, de manera muy destacada, dientes que podrían pertenecer a espinosaurios. «Los afloramientos de la cuenca de Bagua ofrecen una oportunidad única para encontrar fósiles de dinosaurios en el Perú. Hasta donde sabemos, es solo en este lugar donde se han encontrado restos esqueléticos (huesos) de dinosaurios en nuestro país», subraya Angélica Aliaga, coautora del estudio y miembro del Departamento de Paleontología de Vertebrados del Museo de Historia Natural de la UNMSM.

Arriba se muestra el estado de los fósiles desde que se encontraron hasta el 2022. Abajo se notan los fósiles luego de prepararse y limpiase. FOTOS: Giancarlo Olmedo.

El primer grupo de fósiles identificado, que incluye un húmero bien conservado, pertenece a los titanosaurios. Estos eran el último y más exitoso grupo de dinosaurios saurópodos, caracterizados por sus cuellos largos y su dieta herbívora. Su éxito fue tal que sus restos se han encontrado en todos los continentes, incluida la Antártida. Entre sus parientes más famosos se encuentran gigantes como el ‘Patagotitan’ y el ‘Argentinosaurus’, considerados los animales terrestres más grandes que han caminado sobre la Tierra. Sin embargo, el estudio revela que los titanosaurios peruanos no alcanzaron las dimensiones colosales de sus primos argentinos. Mientras que un ‘Argentinosaurus’ podía pesar unas 60 toneladas, se estima que los titanosaurios hallados en Bagua rondaban las 5 toneladas. Esta cifra, que puede parecer modesta en comparación con otros titanosaurios, es similar al peso de un elefante africano adulto, el mamífero terrestre más pesado en la actualidad, lo que demuestra la impresionante diversidad de tamaños dentro de este grupo de dinosaurios.

El segundo y posiblemente más intrigante hallazgo son tres dientes aislados que, por sus características, sugieren la presencia de espinosaurios. Estos animales formaban parte del grupo de los terópodos, que incluye a la mayoría de los dinosaurios depredadores. A diferencia de los dientes aserrados de otros terópodos como el ‘Tiranosaurio rex’, los dientes de los espinosaurios son cónicos y presentan una textura rugosa con surcos y arrugas que se aprecian mejor al microscopio. Esta particularidad les permitía sujetar presas resbaladizas, como los peces, su principal fuente de alimento. Los restos hallados en la cuenca de Bagua podrían corresponder a los últimos representantes de este grupo de dinosaurios en el mundo, un detalle que añade un valor histórico y evolutivo incalculable al descubrimiento.

Para lograr una identificación precisa de estos fósiles, los científicos recurrieron a la tecnología de vanguardia. El uso de modelado tridimensional permitió a los investigadores manipular réplicas digitales de los huesos y dientes sin poner en riesgo los frágiles fósiles originales. Además, se realizó una tomografía computarizada de alta resolución en el diente mejor conservado. Este análisis avanzado no solo confirmó la estructura del diente, sino que también reveló una sorpresa: un segundo diente de reemplazo en su interior, una característica común en los reptiles que renuevan sus dientes constantemente a lo largo de su vida. Este nivel de detalle es crucial para la correcta clasificación de los fósiles y la comprensión de la vida de estos antiguos habitantes de la Amazonía.

El descubrimiento de los restos de titanosaurios y espinosaurios en la cuenca de Bagua no solo arroja nueva luz sobre la distribución de los dinosaurios en el norte de Sudamérica durante el período Cretácico, sino que también nos recuerda que aún hay mucho por descubrir en el Perú. Giancarlo Olmedo Romaña, autor principal de la investigación, explica que «estos hallazgos brindan no solo nuevas perspectivas sobre la distribución de los dinosaurios del norte de Sudamérica durante el período Cretácico, sino que muestran que aún existe mucho por descubrir sobre estos fascinantes animales en el Perú». Este hito científico es un testimonio de la rica historia paleontológica del país y una invitación a continuar explorando sus secretos milenarios.

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial

Representación gráfica: Martín García Pío