Perú no aprueba el reglamento de la Ley N° 31856 y más de 30.000 bebés al año siguen vulnerables; urge atención multidisciplinaria.

El Perú enfrenta un desafío urgente en el sector salud con más de 30.000 bebés que nacen de forma prematura cada año. Esta cifra, que se repite en los últimos años, posiciona al nacimiento antes de las 37 semanas de gestación como la principal causa de muerte neonatal e infantil a nivel nacional. A pesar de esta crítica situación, la Ley N.° 31856, promulgada en julio del 2023 con el objetivo de garantizar una atención integral y especializada para estos recién nacidos, sigue sin poder aplicarse completamente debido a la falta de aprobación de su reglamento.

La conmemoración del Día Mundial de la Prematuridad, cada 17 de noviembre, busca visibilizar la realidad de estos bebés y la necesidad de una respuesta médica oportuna. Sin embargo, la demora en la implementación efectiva de la legislación limita el acceso a cuidados que son literalmente vitales.

La urgencia de la atención inmediata y especializada

Los bebés que llegan al mundo antes de término se encuentran en una condición de vulnerabilidad extrema, con un alto riesgo de desarrollar graves enfermedades neurológicas, respiratorias, oftalmológicas, renales y digestivas. De hecho, las complicaciones derivadas de la prematuridad son la principal causa de muerte neonatal, según el Ministerio de Salud (Minsa).

Según datos del 2024, el 7,6% de todos los nacimientos en el país fueron prematuros. De este grupo, un 12,2% nació con menos de 32 semanas de gestación, un subgrupo que presenta una vulnerabilidad aún mayor.

El cuidado de estos pequeños exige una respuesta inmediata y altamente especializada. «Los bebés prematuros requieren atención inmediata y multidisciplinaria desde el primer minuto de vida: médicos neonatólogos y otros especialistas, enfermeras y otros profesionales trabajan en equipo para garantizar su desarrollo», enfatizó el Dr. Juan Rivera, presidente de la Sociedad Peruana de Pediatría. El Dr. Rivera también resaltó la gravedad de la demora: «Cada día sin un reglamento aprobado significa una oportunidad perdida para mejorar la sobrevida de estos niños».

La falta de implementación de recursos humanos y materiales especializados agrava aún más la problemática de la alta mortalidad neonatal e infantil asociada a los partos prematuros.

Un reglamento en espera desde el 2023

La Ley N.° 31856 fue concebida para asegurar el cuidado óptimo y el seguimiento especializado de los recién nacidos prematuros. Más de dos años después de su promulgación, su reglamento continúa sin ser aprobado.

Si bien el Minsa publicó un proyecto de reglamento en mayo del 2025 para recibir comentarios, su implementación definitiva sigue pendiente. Esta situación restringe la aplicación práctica de la ley en los hospitales y centros de salud de todo el Perú. La aprobación del reglamento se ha calificado como un paso decisivo para garantizar el derecho a la vida y la salud de miles de recién nacidos.

Diferentes niveles de prematuridad y riesgos

Los especialistas definen a un bebé como prematuro cuando nace antes de las 37 semanas de gestación. Dentro de esta categoría existen diferentes niveles de riesgo:

  • Prematuro tardío: Nace entre las 32 y menos de 37 semanas.
  • Prematuro extremo: Nace antes de las 28 semanas y, por lo general, pesa menos de 1.000 gramos. Este grupo enfrenta el mayor peligro, con un riesgo estimado de desarrollar trastornos neurológicos de entre el 5% y el 10%.

Además de los riesgos a largo plazo, actualmente se presentan dificultades para asegurar la disponibilidad de insumos esenciales para la nutrición parenteral. Esta es una forma de alimentación que se administra por vía intravenosa, vital para proporcionar a los bebés prematuros los nutrientes que su inmaduro sistema digestivo no puede procesar. La falta de un abastecimiento continuo y adecuado de estos insumos pone en peligro la estabilidad y el desarrollo de los bebés, lo que subraya la urgencia de que las autoridades actúen.

Recomendaciones para la prevención y el seguimiento

Para reducir la incidencia de partos prematuros, los pediatras recomiendan enfáticamente:

  • Controles prenatales regulares con el médico ginecoobstetra.
  • Mantener una alimentación saludable.
  • Evitar el consumo de tabaco y alcohol.

La detección temprana de riesgos y enfermedades en el embarazo es crucial. Asimismo, es fundamental el seguimiento médico continuo para los bebés nacidos antes de término. Los especialistas insisten en que detectar a tiempo cualquier alteración en el desarrollo puede ser la diferencia entre enfrentar una discapacidad o tener una vida saludable. La atención de calidad y la implementación de políticas efectivas, como la Ley de Prematuros, son pasos que la sociedad y las autoridades no pueden seguir postergando.

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.