Las organizaciones peruanas priorizarán la inteligencia artificial y la nube para mejorar la eficiencia y la resiliencia digital en un mercado muy competitivo.

El panorama tecnológico en el Perú para el inicio de 2026 se presenta bajo una premisa de transformación acelerada y estratégica. Las organizaciones, que abarcan desde grandes corporaciones hasta Pymes, han dejado de ver la tecnología como un gasto operativo para entenderla como un pilar fundamental de su resiliencia digital. En este escenario, la prioridad se centra en soluciones que no solo reduzcan costos, sino que optimicen la experiencia del cliente y garanticen la continuidad del negocio ante un entorno global cambiante.

Para Luis Ladera, Director de Desarrollo de Negocios de DIMA, la clave del éxito no reside únicamente en adquirir herramientas de vanguardia, sino en alinearlas con los planes maestros de cada organización. “Tecnologías como la inteligencia artificial, la ciberseguridad y las arquitecturas de nube híbrida solo generan valor cuando se implementan para apoyar la toma de decisiones, fortalecer la continuidad del negocio y optimizar el rendimiento y la disponibilidad de las aplicaciones. Por ello, la adopción tecnológica debe evaluarse en función de su impacto en el logro de objetivos estratégicos y en la generación de ventajas competitivas”, afirma el especialista.

Bajo este enfoque, se han identificado cinco soluciones que concentrarán la mayor demanda en el mercado peruano durante este año:

1. Inteligencia Artificial (IA) en el centro de la estrategia

La IA encabeza las prioridades empresariales para el 2026. Su adopción ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad cotidiana: hoy, el 57 % de los trabajadores peruanos ya utiliza esta tecnología en sus labores diarias. Además, el compromiso financiero es notable, ya que el 70 % de las grandes empresas planea incrementar su presupuesto destinado a la IA en los próximos dos años.

El impacto de estas inversiones se refleja en la automatización de tareas complejas, una toma de decisiones mucho más ágil y una mejora directa en los niveles de productividad corporativa. Asimismo, informes como el CIO Playbook 2025 proyectan que las inversiones en IA dentro de las áreas de tecnología de la información crecerán 3,9 veces.

2. Estrategias de Cloud y multicloud

La nube se mantiene como el motor indispensable para la modernización de las compañías. Según datos recientes, el 75 % de las empresas en el Perú ya demandó servicios de nube y ciberseguridad avanzada durante el último año. En sectores críticos como el financiero, la tendencia es aún más marcada: el 50 % de las entidades planea migrar más de la mitad de sus aplicaciones a entornos cloud en los próximos tres años.

Esta tecnología es valorada por su escalabilidad y por facilitar el acceso a capacidades avanzadas de analítica e IA, permitiendo al mismo tiempo una optimización significativa de los costos operativos. A nivel regional, el mercado de nube sostiene un crecimiento superior al 14 % anual, lo que refuerza su posición en el mercado local.

3. Ciberseguridad y ciberresiliencia

Dado el aumento constante de los ataques digitales, la seguridad de la información es un rol crítico en cualquier estrategia empresarial. El mercado peruano de ciberseguridad alcanzó un valor de USD 170 millones en 2025 y se proyecta que superará los USD 250 millones hacia el año 2030.

La urgencia por proteger operaciones críticas y datos sensibles impulsa la demanda de soluciones que integren IA y arquitecturas modernas como SASE. Además, se observa una mayor necesidad de servicios profesionales de gestión respaldados por centros de operaciones de seguridad (SOCS) especializados, capaces de responder a amenazas sofisticadas.

4. Analítica avanzada y DataOps

El tráfico de datos en el país ha experimentado un crecimiento del 35 % en el último lustro. Esta explosión de información ha generado la necesidad de herramientas que transformen datos brutos en decisiones estratégicas mediante prácticas de DataOps. Las empresas están recurriendo a la analítica avanzada para pronosticar la demanda de productos, evaluar riesgos financieros, optimizar precios y mejorar la experiencia del usuario final, apoyándose en plataformas bajo modelos por suscripción.

5. Modernización de infraestructura y transformación digital

Finalmente, uno de los retos más apremiantes para 2026 es la actualización de los sistemas legados. Estos sistemas antiguos suelen limitar el crecimiento y la adopción de nuevas tendencias. Sin una infraestructura escalable, las organizaciones quedan vulnerables a ineficiencias operacionales. Por ello, modernizar los entornos tecnológicos es vital para habilitar nuevas iniciativas y maximizar los beneficios de la IA y el cloud.

Luis Ladera enfatiza que el verdadero valor tecnológico se alcanza cuando se acompaña de procesos actualizados y capacitación continua. “Solo así podrán integrarse plenamente en el ecosistema digital y operar con mayor capacidad para construir un futuro cada vez más competitivo”, concluye el vocero de DIMA.

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.