A una década del lanzamiento de Next Gen Stats, la NFL utiliza machine learning y chips RFID para transformar la estrategia del juego y reducir lesiones en 35%.

Desde hace un siglo, el fútbol americano se rigió por métricas que hoy parecen rudimentarias. Durante décadas, el éxito o el fracaso de una jugada se resumía en números globales: yardas ganadas, tacleadas realizadas o touchdowns anotados. Sin embargo, la última década ha marcado un antes y un después en la historia del deporte profesional. En Seattle, este 4 de febrero de 2.026, se celebra el décimo aniversario de Next Gen Stats (NGS), la plataforma tecnológica desarrollada por la NFL en alianza con Amazon Web Services (AWS) que ha convertido cada partido en una fuente inagotable de datos precisos.

La revolución comenzó formalmente en 2015, cuando la liga decidió que las estadísticas básicas ya no eran suficientes para comprender la complejidad del juego. Hasta ese momento, según explica Mike Lopez, director senior de Datos y Analítica de la NFL, ni siquiera se podía identificar con certeza a los 22 jugadores que estaban en el campo en una jugada específica basándose solo en las estadísticas tradicionales. Para solucionar esto, se implementó un sistema de sensores de identificación por radiofrecuencia (RFID) colocados estratégicamente en las hombreras de los jugadores y dentro del mismo balón.

Una infraestructura de precisión milimétrica

El despliegue tecnológico no es menor. Cada estadio de la liga cuenta con más de 20 receptores de banda ultra ancha que captan las coordenadas de los jugadores 10 veces por segundo, mientras que el balón transmite su ubicación 25 veces por segundo. Esta red permite capturar datos de ubicación con un margen de error de apenas centímetros, procesando millones de puntos de datos en cada encuentro.

Lo que inició como un experimento interno, donde cada equipo solo accedía a su propia información, evolucionó en 2018 cuando el acceso se abrió a toda la liga y se formalizó el acuerdo con AWS. Hoy, NGS es considerada una infraestructura crítica que genera entre 500 y 1.000 estadísticas por cada jugada. El procesamiento de esta información ocurre en menos de un segundo, permitiendo que tanto los equipos técnicos como las transmisiones televisivas reciban análisis instantáneos sobre la velocidad, el espacio y el movimiento de los atletas.

Datos que salvan carreras

Uno de los hitos más relevantes de esta década tecnológica es el impacto directo en la salud de los deportistas. La NFL utiliza 75 modelos de machine learning para analizar la dinámica de las jugadas más riesgosas. Un ejemplo tangible es el rediseño del «kickoff dinámico» implementado en 2024. Gracias a la cuantificación de las colisiones, el Comité de Competencia pudo modificar la formación del saque inicial. Los resultados fueron contundentes: las lesiones de extremidades inferiores cayeron un 35%, las conmociones cerebrales disminuyeron y la tasa de retorno de la pelota subió del 32% al 75%.

El futuro: modelos esqueléticos y realidad virtual

La innovación no se detiene en los chips RFID. La liga ya trabaja en el seguimiento óptico avanzado mediante cámaras 4K que registran 29 puntos del cuerpo desde 16 ángulos diferentes, 60 veces por segundo. Esto crea modelos esqueléticos digitales que permiten ver movimientos que antes eran invisibles para los analistas.

«En una jugada de pase, podemos ver el balón pasar a un jugador, pero no sabemos si rodó entre sus piernas o voló 20 yardas sobre su cabeza», comenta Mike Lopez al explicar la necesidad de esta nueva tecnología. El objetivo final es un sistema híbrido que combine la identidad del jugador vía RFID con los datos esqueléticos completos. Esto no solo mejorará el arbitraje y la estrategia, sino que abrirá la puerta a entrenamientos en realidad virtual, donde los quarterbacks podrán enfrentar defensas virtuales que se mueven exactamente como sus rivales en la vida real.

Con más de 400’000.000 de aficionados siguiendo estos avances, la alianza entre la NFL y AWS ha pasado de ser un proyecto estadístico a convertirse en el «sistema nervioso» de un deporte que ahora se mide, modela y comprende en tiempo real.

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.