Especialistas del IGP realizan estudios geodinámicos en el caserío Eladio Tapullima para generar informes técnicos que permitan prevenir desastres naturales.

El Instituto Geofísico del Perú (IGP), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente (Minam), ha desplegado un equipo de especialistas de alto nivel hacia la región San Martín para atender una situación de emergencia crítica. El objetivo principal de esta intervención técnica es evaluar los movimientos de masa y deslizamientos que afectan actualmente al caserío Eladio Tapullima, ubicado en el distrito de San José de Sisa, dentro de la provincia de El Dorado.

La llegada de los científicos al lugar busca dar una respuesta técnica y precisa ante los peligros geológicos que amenazan la seguridad de los pobladores. Esta labor no se limita a la observación superficial, sino que implica la realización de estudios geodinámicos detallados que permitan caracterizar de forma exacta el comportamiento de la tierra en esta zona específica. El trabajo de campo es fundamental para entender por qué se están produciendo estos fenómenos y cuál podría ser su evolución en el corto y mediano plazo.

Investigación científica para la toma de decisiones

El doctor Hernando Tavera, jefe institucional del IGP, explicó la importancia estratégica de estas labores en el terreno. Según detalló el funcionario, el equipo de especialistas trabaja arduamente para identificar los eventos geodinámicos y delimitar con precisión el área de influencia.

«En este momento, nuestros especialistas trabajan para identificar los eventos geodinámicos, delimitar el área de influencia, su dinámica y comportamiento de estos. Los resultados se consolidarán en un informe de inspección geodinámica, documento técnico crucial para que las autoridades locales incorporen como insumo para la evaluación de riesgo (evar) a cargo de los gobiernos locales, instrumento obligatorio para la toma de decisiones que garanticen la seguridad física de la población», precisó Hernando Tavera.

Este enfoque destaca que la ciencia no es un ejercicio aislado, sino una herramienta de gestión pública. La información recogida en San José de Sisa permitirá que los alcaldes y autoridades regionales cuenten con una base sólida para decidir qué medidas de mitigación implementar o si es necesario realizar reubicaciones preventivas. Sin el soporte técnico del IGP, las decisiones políticas en materia de seguridad física carecerían del sustento necesario para ser efectivas y sostenibles en el tiempo.

FOTO: IGP

Coordinación interinstitucional y alcance

Uno de los puntos más relevantes de este despliegue es el nivel de detalle de la información generada. A diferencia de los análisis generales, el Igp está produciendo datos in situ y a escala de detalle, lo que permite una comprensión profunda de la microgeografía del desastre. Esta labor se realiza de forma coordinada con otras instituciones fundamentales en la gestión de crisis, como el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) y el Ministerio de Vivienda.

Hernando Tavera agregó que la presencia de la institución en la zona de emergencia contribuye directamente a la generación del conocimiento del territorio peruano. «Nuestra misión es transformar la investigación científica en herramientas de gestión pública que protejan de forma real y definitiva a las familias peruanas», puntualizó el jefe del Igp.

Asimismo, este nivel de rigurosidad técnica es vital para que los gobiernos locales puedan acceder a fuentes de financiamiento destinadas a la prevención y reconstrucción. Los instrumentos de gestión del riesgo de desastres, respaldados por informes científicos, son requisitos indispensables para la asignación de presupuestos estatales.

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.