Descubre cómo elegir alimentos ligeros, hidratantes y seguros para disfrutar del verano sin riesgos digestivos, según las recomendaciones de expertos en nutrición.

Con la llegada de la temporada de verano, las playas se convierten en el destino predilecto para miles de personas que buscan esparcimiento y descanso. Sin embargo, esta actividad recreativa exige una planificación adecuada, especialmente en lo que respecta a la alimentación. Las altas temperaturas y la exposición directa al sol no solo aumentan el riesgo de deshidratación, sino que también aceleran la descomposición de los productos comestibles, lo que puede derivar en serios problemas gastrointestinales.

Para garantizar una jornada placentera y libre de complicaciones, Ruth Huayhuas, docente de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), enfatiza que la clave reside en una alimentación ligera, segura e hidratante. Según la especialista, es fundamental que los alimentos elegidos sean fáciles de digerir y que su manipulación sea extremadamente higiénica, dado que el calor es un factor crítico en la proliferación de bacterias.

Alimentos recomendados y opciones resistentes

Una de las mayores preocupaciones al pasar el día frente al mar es la conservación de la comida. En ese sentido, la experta de la UTP destaca que existen opciones que toleran mejor las condiciones ambientales. «Es fundamental cuidar la higiene y la correcta manipulación de los alimentos, ya que el calor favorece su descomposición», indica Huayhuas. Entre las mejores alternativas se encuentran las verduras crudas, como zanahorias, pepinos o apio cortados en bastones, así como ensaladas cocidas de vainita, brócoli o zanahoria.

Asimismo, se recomienda priorizar el consumo de carbohidratos complejos para mantener niveles de energía estables sin causar somnolencia, además de incluir frutos secos sin sal, cereales integrales y quesos duros, los cuales poseen una mayor vida útil bajo el calor en comparación con los quesos blandos. Para quienes prefieren proteínas animales, el pescado o el pollo preparados al grill o a la parrilla son opciones viables, siempre que se mantengan en una cadena de frío adecuada.

La hidratación: un pilar fundamental

La pérdida de líquidos a través del sudor es constante bajo el sol, por lo que la hidratación no debe quedar en segundo plano. Ruth Huayhuas sugiere que el agua debe ser la fuente principal, pero puede complementarse con alternativas naturales como agua de coco, infusiones frías sin azúcar o jugos naturales diluidos en una proporción de 50% agua y 50% fruta.

En cuanto a las frutas, la sandía y el melón son ideales debido a su altísimo contenido hídrico. Las uvas, mandarinas y naranjas también son recomendadas por su practicidad. Por otro lado, la manzana destaca por su resistencia al transporte y el plátano por su aporte de potasio, mineral esencial que se pierde con la transpiración excesiva.

Errores que debemos evitar

Es común caer en la tentación de consumir ultraprocesados debido a su fácil acceso en las zonas costeras. Sin embargo, Huayhuas advierte que «muchas personas consumen frituras, embutidos o snacks salados en exceso, lo que dificulta la digestión y favorece la deshidratación». Del mismo modo, se debe proscribir el uso de mayonesas o salsas con huevo crudo por el alto riesgo de contraer salmonella. El consumo de alcohol también es desaconsejado, ya que puede potenciar el riesgo de sufrir un golpe de calor.

Logística y conservación

Para mantener la inocuidad de los alimentos, es indispensable el uso de un cooler con suficiente hielo o compresas frías, el cual debe permanecer a la sombra. Un consejo práctico es separar las bebidas de los alimentos para evitar abrir el contenedor constantemente, manteniendo así la temperatura interna. No se deben dejar alimentos expuestos al sol por más de dos horas, o una hora si la temperatura ambiente supera los 32°C. Finalmente, la especialista recuerda la importancia de la higiene personal, sugiriendo el uso de toallitas húmedas para las manos antes de ingerir cualquier alimento, y la responsabilidad ambiental de disponer los desperdicios en bolsas para mantener la playa limpia.

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.