Con Lima alcanzando los 34,5 °C, expertos de Equans Perú revelan cómo optimizar el uso del aire acondicionado para ahorrar energía y proteger tu salud este verano.

Lima atraviesa un escenario climático sin precedentes recientes. El pasado martes 24 de febrero de 2026, la capital registró una temperatura de 34,5 °C, la cifra más alta reportada en los últimos 28 años según datos del Senamhi. Este calor extremo no se limita al día; durante las madrugadas, distritos como Carabayllo han llegado a los 27 °C, afectando seriamente el descanso de los ciudadanos. Ante esta situación, el aire acondicionado ha dejado de ser un lujo para convertirse en una herramienta de bienestar, aunque su uso incorrecto puede disparar el presupuesto familiar.

Expertos de Equans Perú, especialistas en servicios multitécnicos, señalan que es posible mantener el confort térmico sin que la factura eléctrica se vuelva impagable. Según sus análisis, realizar pequeños ajustes en el hábito de consumo puede generar ahorros de hasta un 30% en el gasto energético mensual.

La temperatura ideal y el ahorro real

Uno de los errores más comunes es configurar el termostato a temperaturas extremadamente bajas (como 17 °C o 18 °C) con la esperanza de enfriar la habitación más rápido. Sin embargo, la recomendación de organismos internacionales es mantener el equipo entre los 24 °C y 26 °C.

«En días de calor extremo como los actuales, mantener 25 °C en lugar de 20 °C puede significar ahorros de hasta 30% en la factura eléctrica, sin sacrificar el confort», destacan los especialistas de Equans Perú. Es vital entender que cada grado que se reduce por debajo de este rango recomendado incrementa el consumo de energía entre un 7% y un 10%.

Mantenimiento: el secreto de la durabilidad

La eficiencia no solo depende de cómo se usa el control remoto, sino del estado del equipo. Un filtro sucio es el enemigo principal del ahorro, ya que obliga al sistema a trabajar con mayor esfuerzo, elevando el consumo hasta en un 15%. Se recomienda realizar la limpieza de estos componentes al menos una vez al mes durante las temporadas de uso intensivo.

Además de la limpieza casera, el mantenimiento preventivo profesional es crucial. «Un mantenimiento adecuado puede extender la vida útil del equipo hasta 40% y reducir costos operativos significativamente», sostienen desde la compañía. Esta revisión técnica permite detectar fugas de gas refrigerante o fallas eléctricas antes de que el equipo sufra un daño irreparable.

Salud y hábitos inteligentes

El choque térmico es otro factor de riesgo en esta temporada. La diferencia de temperatura entre el interior y el exterior no debería superar los 10 °C. Si afuera estamos a 34 °C y entramos a un ambiente a 18 °C, el cuerpo sufre consecuencias que van desde la deshidratación y dolores de cabeza hasta contracturas musculares y sequedad ocular.

Para maximizar la eficiencia, se sugiere adoptar hábitos simples pero potentes:

  • Cerrar puertas y ventanas para evitar la pérdida de frío.
  • Utilizar cortinas para bloquear la radiación solar directa.
  • Encender el equipo temprano por la mañana, antes de que la estructura de la vivienda se caliente demasiado, lo cual es mucho más eficiente que forzar el equipo al máximo en horas punta.
  • Complementar el uso del aire con ventiladores y utilizar el modo ECO si el aparato dispone de él.

La climatización eficiente en este 2026 de calor histórico no requiere de grandes inversiones, sino de decisiones informadas que equilibren el bienestar personal con la responsabilidad ambiental y económica.

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.