Preparar ciudadanos para navegar en medio de  información contaminada con la IA es tan urgente como cualquier reforma política.

Por Juan Carlos Luján, columnista.

Hace dos meses, en dos webinars organizados por la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia del Consejo de Ministros y la Oficina Nacional de Procesos Electorales sobre noticias falsas y desinformación en tiempos electorales, advertí algo que hoy me preocupa todavía más: la urgente necesidad de alfabetización mediática en el Perú, sobre todo a las puertas de una campaña electoral con más de 40 partidos políticos. No es un capricho académico ni una frase para llamar la atención; es un llamado a la supervivencia democrática.

La desinformación no es una amenaza abstracta: es un arma de uso cotidiano, afinada para polarizar, manipular y anestesiar el pensamiento crítico. Lo vemos a diario en redes sociales -principalmente en X (antes Twitter) y TikTok-, en WhatsApp y en medios digitales alternativos en Facebook y otros con nombre de dominio propio que, consciente o inconscientemente, difunden verdades a medias o falsedades completas.

Dicen que las comparaciones pueden ser odiosas. Finlandia lo es, no solo por su lejanía y su sistema educativo. Hay otro elemento que llama la atención, su resistencia a la desinformación. Lo dicen los indicadores sobre alfabetización mediática del Open Society Institute. Es el país europeo menos suceptible a las “noticias falsas”, seguido de cerca por otras naciones nórdicas.

¿Por qué es importante?

Desde hace más de una década integraron la alfabetización mediática en el currículo escolar, desde el preescolar hasta la secundaria. Sus estudiantes aprenden a cuestionar titulares, analizar videos virales y detectar cómo se manipula una imagen. Los docentes, sin importar la materia, reciben formación para incluir estos temas en clase. Resultado: Finlandia lidera en Europa la resistencia contra la desinformación.

CBS Sunday Morning mostró recientemente cómo son estas clases entre niños, adolescentes y jóvenes.

En el Perú seguimos pensando que enseñar a “usar internet o programas ofimáticos” es suficiente. En realidad, necesitamos preparar a los ciudadanos para navegar un océano de información contaminada. No se trata solo de manejar un buscador o seguir cursos gratuitos de grandes corporaciones para aprender a programar o usar la IA, sino de fomentar el desarrollo de un radar interno para identificar sesgos, intereses ocultos y engaños disfrazados de noticia.

Si no actuamos ya, el ruido digital será el telón de fondo perfecto para que cualquier mentira bien empaquetada con la ayuda de la inteligencia artificial gane las elecciones del 2026. La alfabetización mediática no es un lujo: es una defensa estratégica para la democracia. La UNESCO lo dice desde 2011: cualquier persona, sin importar su edad, debe poder acceder, evaluar, usar y compartir información de manera crítica, ética y segura. Si no aprendemos la lección, volveremos a ser víctimas de candidatos que solo prometen para llegar al poder y luego olvidan a sus electores. La historia no debería repetirse.

Si deseas conocer algo más sobre cómo protegerte frente a la desinformación, te invito a que veas este video elaborado con la ayuda de NotebookLM.

Imagen creada con IA, Ideogram