El periodista e historiador Jorge Moreno subraya que el alto costo de los libros importados de ciencia es el principal obstáculo para que este género se masifique en el Perú. La solución: aplicar el formato económico que ya demostró ser un éxito editorial.

En un panorama donde el interés por la ciencia crece, el acceso al conocimiento se topa con un muro que, para muchos lectores peruanos, resulta insalvable: el alto precio de los libros de divulgación científica. Esta es la perspectiva que comparte Jorge Moreno, un historiador y periodista reconocido por su newsletter “El vicio impune de leer”, al analizar los desafíos que enfrenta este género en el Perú. Moreno, un ávido lector con acceso a una amplia gama de publicaciones, enfatiza la importancia de acercar el conocimiento científico al público general.

Moreno reconoce que si bien en el panorama editorial peruano «existe un espacio para las obras de divulgación científica», el obstáculo fundamental para que estas lecturas se masifiquen es su costo. El origen del problema es claro: muchos de los títulos de divulgación científica más atractivos no se editan localmente, sino que son importados. Estos ejemplares, que suelen presentarse en ediciones voluminosas o de alta calidad, trasladan los gastos de importación y distribución directamente al precio final que debe pagar el comprador.

Jorge Moreno en entrevista con Vida y Futuro.

La «edición de bolsillo»: la llave para abrir el mercado

Para Jorge Moreno, la solución para superar esta barrera es la estrategia de la “edición de bolsillo”. El experto pone como ejemplo un caso de éxito editorial previo: la «Historia de la corrupción en el Perú» de Alfonso W. Quiroz, la cual se convirtió en un bestseller cuando la editorial (IEP) la publicó en un formato de bolsillo cuyo precio se mantenía por debajo de los 30 o 35 soles. Esta misma estrategia, sostiene Moreno, es la clave que debería aplicarse para impulsar las ventas y la accesibilidad de los libros de ciencia. En este sentido, el desafío para el mercado peruano es similar a intentar abrir un cofre cerrado con una llave que resulta demasiado cara; el interés por la divulgación científica existe, pero la accesibilidad económica que ofrece el formato de bolsillo es «la llave que falta para desatar el verdadero potencial del lector».

Moreno es categórico al afirmar que, en el Perú, «no hay un mercado [o] una industria editorial de divulgación científica». Esta situación, lamentablemente, es un reflejo de que el país tampoco es uno que «apoye mucho la ciencia mucho» ni que «lea mucho tampoco». La divulgación científica enfrenta así en el Perú un doble desafío: la falta de apoyo local y la necesidad de ediciones económicas frente a los altos costos de importación.

El viaje personal de Moreno y sus recomendaciones

La incursión de Jorge Moreno en el género de la divulgación científica fue casual, a pesar de ser un hombre de letras y haber estudiado historia. Su afición por este tipo de literatura comenzó con un libro titulado Vida, naturaleza y ciencia, publicado alrededor de 2001 o 2003, que le pareció «sinceramente genial». Esta obra, que ofrecía un panorama completo de los avances y expectativas en campos como la astronomía, la geología y la medicina , destacaba por su lenguaje “sencillo” y “ameno”, logrando que el lector se sintiera parte del mundo científico sin caer en lo banal. Además, estaba «bien logrado editorialmente», incluyendo mini-biografías de grandes científicos y un listado de libros de ciencia que cambiaron la humanidad, como los de Darwin y Newton. Esta experiencia lo hizo reflexionar sobre lo que se había estado perdiendo en la literatura de este tipo, aficionándose desde entonces a la divulgación científica.

Si bien el historiador reconoce a Isaac Asimov como el gran referente y autor en este campo, él ha desarrollado una inclinación por los temas que se vinculan con la historia. Actualmente, Moreno siente una «ansiedad» por leer a especialistas de campo, más allá del divulgador generalista. Un ejemplo de esto son los estudios profundamente especializados, como un libro de cerca de 500 páginas dedicado exclusivamente a la migración de las aves. Para Moreno, los libros más atractivos son aquellos divulgados por especialistas en la materia.

Entre sus recomendaciones más recientes, que incorporan el elemento científico al análisis histórico, Moreno destaca el trabajo de Kyle Harper sobre el Imperio Romano, que introduce factores como el cambio climático, las pestes y las enfermedades como elementos que agravaron y contribuyeron a la caída del imperio. Otro título que califica de «fascinante» es El mosquito, un libro que arranca con la frase demoledora de que el hombre ha estado en guerra permanente con el mosquito, su “depredador más grande”, siendo el animal que más personas mata anualmente.