En la Feria Ñawitec 2025, organizada por el Ministerio de Educación, tres innovaciones destacaron por su bajo costo y alto impacto social: una prótesis biónica impresa en 3D que cuesta una fracción de las convencionales, bastones ecosostenibles con energía solar y un robot educativo que lleva la inteligencia artificial a las zonas rurales para apoyar el aprendizaje de matemáticas y las necesidades de niños con autismo.

El potencial transformador de la educación técnica en Perú se hizo evidente durante la reciente Feria Ñawitec 2025: “Visión técnica que transforma”, un espacio organizado por el Ministerio de Educación que reunió a los proyectos más disruptivos desarrollados por estudiantes y docentes de Centros de Educación Técnico-Productiva (Cetpro) e Institutos Tecnológicos de Excelencia (IDEX), según informa la agencia Andina. Lejos de las soluciones costosas e inaccesibles, el foco de estas innovaciones radica en la utilidad inmediata y la reducción drástica de precios, garantizando que el acceso a la tecnología no sea un privilegio, sino un derecho.

Uno de los proyectos que acaparó la atención por su profunda sensibilidad social y su eficiencia fue Maki Bionics, una prótesis biónica impresa en 3D. Desarrollada por estudiantes del Instituto de Educación Superior Público de Pasco, bajo la guía del docente Miguel Ángel Borja Parra, esta creación busca democratizar la autonomía funcional de las personas con alguna discapacidad física. El impacto es abrumadoramente positivo, especialmente si se considera el costo. Mientras que una prótesis convencional en el mercado puede oscilar entre 70.000 y 100.000 dólares, el costo de producción del Maki Bionics se sitúa entre 1.500 y 2.000 dólares, una diferencia de precio que hace la tecnología accesible a miles de familias.

Foto: ANDINA

La utilidad de este brazo robótico ya se ha materializado en un cambio de vida para varios usuarios. El estudiante Alexis Muñoz Santiago, del mismo instituto, relató uno de los casos más conmovedores que demuestra el verdadero valor de la innovación social: “Uno de los casos más gratificantes fue la de un pequeño que perdió la mano en un accidente pirotécnico y nosotros pudimos hacerle una prótesis a su tamaño. Hoy vive su vida como cualquier otro niño”. Este tipo de soluciones, dirigidas a personas con amputaciones parciales, transradiales o transhumerales, ya ha trascendido fronteras, contando con quince prototipos distribuidos entre Perú, Bolivia y Ecuador.

Bastones inteligentes y ecosostenibles

Otra propuesta que destacó por su diseño ecosostenible y su profunda funcionalidad en el campo de la salud son los bastones, muletas y andadores hechos de bambú amazónico y fibras naturales, un proyecto del emprendimiento Iñatech, proveniente del Instituto de Educación Superior Público Perú-Japón en Chachapoyas, Amazonas. Esta línea de productos busca ser una solución efectiva para la discapacidad funcional que afecta a más de 3’000.000 de peruanos, según datos de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) realizada en 2021.

Foto: ANDINA

Tal como explica Mario Torrejón Arillani, director del Instituto de Educación Superior Público Perú-Japón, la idea detrás de este invento es combinar lo natural con la más alta tecnología utilitaria. Los bastones no solo incorporan cargadores solares y una linterna en el mango para uso nocturno, sino que también poseen un software especializado que emite una alerta al contacto de emergencia del usuario en caso de sufrir un accidente. Además, estos dispositivos cuentan con diseños artísticos awajún y un mango ergonómico ortopédico. “La idea surgió de una estudiante de enfermería. Se armó el equipo con estudiantes de seis carreras, entre ellas Computación Informática. Además, se creó un aplicativo que permite al centro de salud más cercano conocer tu historial clínico,” citó el director, subrayando el enfoque multidisciplinario del desarrollo.

MIA: Robot mentor que no necesita Internet

Finalmente, en el área de la educación, el robot MIA (Mentor Artificial Intelligence) se posiciona como un aliado clave para la enseñanza en las zonas más remotas. Creado por Enrique Muchamesa, del Instituto de Educación Superior Tecnológico Santiago Antúnez de Mayolo, este robot funciona con energía solar y, crucialmente, no requiere conexión a internet, un factor determinante para su implementación en comunidades rurales con baja o nula conectividad.

Foto: ANDINA

El objetivo central del proyecto es transformar la percepción de las matemáticas entre los niños, convirtiendo las operaciones básicas —como la suma, resta, multiplicación y división— en una experiencia interactiva y divertida. Muchamesa señaló que, ante el uso de la inteligencia artificial mayormente para entretenimiento, su proyecto brinda un giro útil: “Ante esta situación, nuestro proyecto busca brindar una solución a través de este robot, que además de enseñar matemáticas, también narra microcuentos, compone canciones, realiza críticas constructivas y contribuye a la formación de hábitos”.

El robot no solo está siendo implementado en la UGEL de Tarma, sino que también está brindando apoyo vital a niños con autismo y Asperger, demostrando su versatilidad y alto impacto social. Al igual que el Maki Bionics, el precio es su mayor punto fuerte: S/ 250, en comparación con productos similares que pueden costar entre 10’000 y 20’000 soles. La robustez de su material y una garantía de reparación en menos de 48 horas en caso de falla completan la propuesta de valor, haciendo de MIA una herramienta educativa de alto rendimiento y bajo costo. Estos tres proyectos son prueba fehaciente de cómo la innovación técnica peruana está cerrando brechas sociales y tecnológicas con ingenio, bajo costo y autoridad.

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.