Expertos del Instituto Geofísico del Perú descartan reactivación de fallas tectónicas en Agua Blanca y advierten sobre riesgos por saturación de suelos.

El Instituto Geofísico del Perú (IGP) ha emitido una aclaración técnica fundamental para la tranquilidad y seguridad de la población en la región San Martín. Tras los recientes eventos geodinámicos que afectaron al caserío Eladio Tapullima, en el distrito de Agua Blanca, provincia de El Dorado, las autoridades científicas han determinado que el origen del fenómeno no se debe a una actividad sísmica o tectónica, sino a factores hidrometeorológicos relacionados con la composición del terreno.

De acuerdo con el Dr. Hernando Tavera, jefe institucional del IGP, el evento ocurrido responde estrictamente a un movimiento de masas generado por la saturación de suelos. Esta precisión es vital, ya que descarta la teoría inicial de algunos pobladores sobre la reactivación de una falla tectónica en la zona. La ausencia de un evento sísmico importante previo al deslizamiento refuerza la conclusión de que el agua, acumulada por las intensas precipitaciones, ha sido el agente detonante principal de la inestabilidad del terreno.

FOTO: IGP

Evaluación técnica en el terreno

Para profundizar en el análisis y garantizar la seguridad de las comunidades aledañas, el IGP ha dispuesto el envío de un equipo técnico especializado hacia la zona afectada. Este grupo de expertos tiene la misión de realizar evaluaciones de campo detalladas que permitan analizar las condiciones geodinámicas actuales del suelo en Agua Blanca. La información científica recolectada será entregada a las autoridades locales y regionales para que puedan tomar decisiones informadas sobre la gestión del riesgo y la protección de los ciudadanos.

El Dr. Hernando Tavera fue enfático respecto a la naturaleza de estos sucesos en la selva peruana: “Lo ocurrido en San Martín corresponde a un movimiento de masa por saturación de suelos. Por ello, es fundamental evacuar las zonas críticas y evitar la reconstrucción de viviendas en áreas inestables, ya que el riesgo de nuevos deslizamientos se mantiene”. Esta declaración subraya que, aunque no se trate de un terremoto, el peligro es real y latente debido a las condiciones climáticas estacionales.

Riesgos recurrentes y recomendaciones

El titular del IGP también enfatizó que este tipo de eventos no son aislados, sino recurrentes durante las temporadas de lluvias intensas en la región amazónica. Debido a la fragilidad del terreno saturado, las zonas que ya han presentado deslizamientos deben ser catalogadas inmediatamente como áreas de alto riesgo. En este sentido, la recomendación técnica es clara: no se debe permitir la reocupación de estos espacios ni la construcción de nueva infraestructura, ya que la estabilidad del suelo está seriamente comprometida.

El seguimiento de esta emergencia no es exclusivo del IGP. El Ministerio del Ambiente (Minam), a través del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) Ambiental, se encuentra monitoreando la situación de cerca. Esta labor se realiza de manera coordinada con las direcciones desconcentradas del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) en San Martín, con el fin de articular una respuesta eficiente ante cualquier nueva eventualidad.

La situación en el caserío Eladio Tapullima sirve como un recordatorio de la importancia de la planificación territorial basada en evidencia científica. Mientras los equipos de campo terminan sus peritajes, la población debe mantenerse alerta a las indicaciones de las autoridades de Defensa Civil y evitar acercarse a las grietas o zonas de desprendimiento de tierra.

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.