Sobre el incumpliento de un acuerdo por parte de empresarios para instalar una mesa técnica con defensores de animales, ignorando el daño por el ruido del «Arena Lima» en el Parque de las Leyendas.
Por Heidi Paiva Pachas, fundadora del Proyecto Libertad.
La teoría del Grupo La Nación, impulsor del proyecto “Arena Lima” dentro del Parque de las Leyendas, de que el ruido de su megaconstrucción para 20.000 personas será “mínimo y no perjudicará a los animales”, se sustenta en la misma ligereza con la que esta corporación incumple sus compromisos.
A finales de enero de 2025, representantes de las organizaciones de defensa de los animales “Proyecto Libertad” y “Unidos por los Animales” nos reunimos con Marcelo Sajaroff y Eduardo Lomanto, representantes del Grupo La Nación. Con argumentos sólidos les expresamos nuestra preocupación por el daño irreversible que este recinto causaría a los animales: su audición ultrasónica, las vibraciones del suelo y el caos del ecosistema circundante (tránsito, multitudes) serían una tortura constante para seres ya vulnerables por el encierro. Frente a esto, los ejecutivos se mostraron “empáticos” y adquirieron un compromiso concreto: conformar una mesa de trabajo técnica con expertos en fauna silvestre para evaluar estos riesgos.
Ese compromiso, un gesto mínimo de diálogo, nunca se cumplió. Su agencia de comunicación, Llorente y Cuenca, ignoró nuestras solicitudes de seguimiento, pero si ayudaron a La Nación a anunciar con bombos y platillos que el Arena Lima se construiría sí o sí. Si este grupo es incapaz de cumplir un acuerdo tan básico, ¿por qué deberíamos confiar ciegamente en sus evaluaciones de impacto ambiental? Su narrativa de “ruido mínimo” carece de credibilidad cuando ni siquiera pueden honrar su palabra.
Este incumplimiento no es un detalle menor; es la evidencia de una operación que prioriza el lucro sobre la vida. Mientras invierten más de US$ 80 millones para construir esta infraestructura, son incapaces de invertir un poco de tiempo en escuchar a la ciencia y a la ciudadanía consciente. Su promesa de un espectáculo sin consecuencias es tan falsa como su disposición al diálogo.
Los señores del Grupo La Nación se preguntarán ¿cuál es la evidencia científica de que recintos como el Arena ocasionan sufrimiento a los animales? Desde Proyecto Libertad esperamos que hayan revisado toda la información de estudios alrededor del mundo que le enviamos los primeros días de febrero, y que le mostramos en la reunión que nos solicitaron “preocupados por escuchar a los defensores de los animales”. Sabemos que, en realidad, lo hicieron preocupados porque manifestamos nuestra intención de hacer pública esa información, para que la gente supiera el grave daño que sufrirían los animales de ese zoológico, por el afán lucrativo de un grupo empresarial al que, claramente, lo último que le interesa son las especies que viven en el zoo.
Los animales del Parque de las Leyendas no son decoración insensible. Son seres que sufren, que sienten el mundo con una intensidad que nosotros ignoramos. Su incumplimiento nos demuestra que su proyecto se construye sobre la arena movediza de la mala fe. Exigimos transparencia y respeto. Y hacemos un llamado a la ciudadanía: no permitamos un proyecto que solo traerá más dolor a quienes ya cargan con el peso de nuestro entretenimiento.






