La expansión urbana de Arequipa hacia nuevas zonas residenciales se realiza sobre suelos de origen volcánico, lo que impulsa la necesidad de conocer el suelo para edificar sin riesgos.

Por MSc. Ing. Hiden Jaime Machaca Huancollo*

El acelerado crecimiento poblacional de Arequipa, enclavada entre los famosos e imponentes volcanes Misti y Chachani, impulsa la expansión urbana hacia nuevas zonas residenciales ubicadas sobre suelos de origen volcánico. Esta realidad esconde el riesgo más crítico para la seguridad de la ciudad: la ausencia de una caracterización geotécnica adecuada de los suelos de fundación.

Las investigaciones demuestran que estos materiales poseen propiedades atípicas y complejas, lo que, en el contexto de una ciudad sísmica, incrementa la vulnerabilidad de las estructuras frente a sismos o deslizamientos de masa. La correcta evaluación de estos suelos no es una opción, sino un deber ético para garantizar que las obras civiles se diseñen y construyan conforme a las condiciones reales del terreno.

Los suelos derivados de la descomposición y sedimentación de cenizas volcánicas, escorias y lavas —que conforman extensas áreas en distritos como Yura, Cerro Colorado, Cayma, Yanahuara, Sachaca, Alto Selva Alegre, Mariano Melgar y Chiguata, así como en las quebradas de San Lázaro, Huarangal y Agua Salada— constituyen un material complejo y difícil de manejar en el ámbito de la ingeniería geotécnica.

El comportamiento mecánico de estos suelos ha sido menos investigado globalmente; además, poseen características como alto contenido de humedad, baja densidad y alta porosidad. Estas propiedades pueden generar graves problemas de ingeniería, como la compresibilidad y la colapsabilidad, que ponen en jaque la estabilidad de cualquier edificación.

Esta complejidad obliga a la precaución. El uso de métodos de análisis convencionales (como los establecidos por el SUCS o la ASTM) puede arrojar resultados que difieren significativamente de las condiciones reales in situ debido a la alta sensibilidad de estas muestras. Por ello, la literatura especializada recomienda el uso de métodos alternativos y más específicos para la caracterización de suelos volcánicos.

En este escenario, la expansión urbana no puede depender de la improvisación. La ejecución de obras de infraestructura, sistemas viales y edificaciones debe avanzar sobre una base sólida de conocimiento científico y criterios de seguridad.

A través de investigaciones geotécnicas detalladas, los ingenieros tienen la capacidad de diseñar fundaciones más eficientes, optimizando el uso de materiales y promoviendo construcciones sostenibles.

Solo mediante un enfoque responsable y colaborativo se podrá garantizar que las construcciones en Arequipa sean seguras, resilientes y capaces de enfrentar los riesgos inherentes a nuestro suelo volcánico.