Uno de los prototipos más destacados es la correa de un reloj inteligente, validada en uso diario durante varios meses en climas extremos de zonas altoandinas y amazónicas.

Hope Biocuero, una startup peruana nacida en la región Huánuco, ha desarrollado una innovadora tecnología que convierte residuos agrícolas —como el gabazo de café y el cáliz de aguaymanto— en biocuero sostenible de alta calidad, alineado con los principios de la economía circular y la lucha contra el cambio climático.

En Huánuco, la acumulación de estos residuos agroindustriales suele terminar en composteras rudimentarias o botaderos informales, generando contaminación ambiental, malos olores y riesgos para la salud pública. Frente a esta problemática, Hope Biocuero propone una solución que no solo reduce el impacto ambiental, sino que agrega valor a desechos que antes no tenían uso productivo.

Economía circular aplicada a la agroindustria

“A partir de esta realidad, decidimos acopiar los residuos y transformarlos mediante tecnologías limpias, como ultrasonido, campos óhmicos y separación de fases por cambio de pH”, explicó Daniel Claudio Sánchez, CEO y fundador de Hope Biocuero.

Con este proceso, del café se obtienen pigmentos naturales que aportan color y propiedades antifúngicas, mientras que del aguaymanto se extraen proteínas y fibras que otorgan estructura, flexibilidad y resistencia al biocuero.

“A diferencia de otros materiales alternativos, nuestro biocuero no utiliza plásticos, látex ni aglutinantes industriales, lo que refuerza su carácter 100 % sostenible”, añadió el fundador.

El emprendimiento, financiado por el programa ProInnóvate del Ministerio de la Producción, identificó que la mala gestión de residuos agrícolas representa un costo adicional para productores y transportistas, además de agravar los efectos ambientales en zonas rurales.

De la universidad al desarrollo tecnológico

Hope Biocuero nació en la Universidad Nacional Hermilio Valdizán, cuando su fundador cursaba la carrera de Ingeniería Agroindustrial. Los primeros prototipos fueron desarrollados en laboratorio y, posteriormente, evolucionaron gracias al financiamiento de ProInnóvate, lo que permitió realizar validaciones técnicas reales, mejorar el desempeño del material y posicionar la iniciativa a nivel nacional e internacional.

Actualmente, la startup cuenta con un centro de procesamiento equipado con maquinaria prototipo —en proceso de patente— y equipos especializados para el control de calidad del biomaterial. Esto ha permitido obtener biocueros homogéneos, con distintos grosores y acabados.

Aplicaciones reales y pruebas en campo

El biocuero desarrollado por Hope tiene aplicaciones en moda, accesorios y tecnología, como maletas, fundas, morrales, prendas de vestir y accesorios tecnológicos.

Uno de los prototipos más destacados es la correa de un reloj inteligente, validada en uso diario durante varios meses en climas extremos de zonas altoandinas y amazónicas. Las pruebas demostraron resistencia, durabilidad y confort, sin generar irritaciones ni pérdida de calidad del material.

Escalamiento, exportación y mercados internacionales

Hope Biocuero se encuentra en una etapa de validación comercial y expansión, con conversaciones avanzadas para alianzas en Brasil, Argentina y México, así como con empresas interesadas en incorporar el biocuero en nuevos desarrollos tecnológicos.

El equipo trabaja actualmente en la protección de su propiedad intelectual mediante patentes de invención y en el cumplimiento de los requisitos necesarios para la exportación del biomaterial.

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.