Especialistas del Centro Vulcanológico Nacional (Cenvul) visitaron colegios en Sachaca para enseñar, mediante juegos y talleres, cómo funcionan los volcanes y la importancia de su monitoreo.

La ciencia no solo se construye en los laboratorios o mediante el análisis de datos complejos en computadoras de última generación; también se fortalece en las aulas, despertando la curiosidad de quienes serán los ciudadanos del mañana. En el marco de la celebración del Día de la Niña y el Niño Peruano, el Instituto Geofísico del Perú (IGP), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente, lideró una iniciativa fundamental para la seguridad y la educación en la región sur del país.

FOTO: IGP

El escenario de esta jornada de aprendizaje fue el distrito de Sachaca, en Arequipa, una zona donde la convivencia con el paisaje volcánico es parte de la cotidianidad. Conscientes de que la educación es la herramienta más poderosa para la resiliencia, expertos del Centro Vulcanológico Nacional (Cenvul) se trasladaron hasta instituciones educativas locales para desarrollar talleres interactivos que transformaron conceptos geofísicos complejos en lecciones digeribles y entretenidas para estudiantes de nivel inicial y primaria.

Aprender jugando: la clave de la prevención

La estrategia del IGP se centró en dinámicas lúdicas y el uso de materiales didácticos diseñados específicamente para el público infantil. Durante la jornada, los especialistas del Cenvul explicaron de forma sencilla el comportamiento de los volcanes y, sobre todo, por qué es vital mantener una vigilancia constante sobre estos colosos de la naturaleza. Esta metodología dinámica no solo permite que los estudiantes absorban conocimientos clave, sino que también estimula su interés por las disciplinas científicas desde una edad temprana.

Sobre la importancia de descentralizar el conocimiento científico y llevarlo a las escuelas, el Dr. Hernando Tavera, jefe institucional del IGP, destacó la relevancia social de estas intervenciones: “El acercamiento de la ciencia a los niños es fundamental para construir una sociedad más informada y preparada. A través de estas iniciativas, no solo transmitimos conocimientos sobre volcanes, sino que también fomentamos una cultura de prevención desde edades tempranas”.

Compromiso con la comunidad educativa

Las actividades tuvieron un impacto directo en la I.E. Inicial Niños Triunfadores y en la I.E. 40.078 Sagrado Corazón de Jesús, donde los escolares participaron activamente en los talleres. Al involucrar a los niños en estos procesos, el IGP no solo educa a un individuo, sino que llega de forma indirecta a las familias, multiplicando el alcance de los mensajes de prevención.

La labor del Cenvul va mucho más allá de la lectura de sismógrafos o el análisis de emisiones de gases. Según explica Katherine Vargas, coordinadora del Centro Vulcanológico Nacional (Cenvul), la comunicación efectiva es un pilar indispensable de la labor científica: “Nuestro trabajo no solo consiste en vigilar los volcanes, sino también en comunicar de manera clara y oportuna. Estas jornadas permiten que los estudiantes comprendan cómo funciona un volcán y qué hacer ante posibles escenarios”.

FOTO: IGP

Hacia una sociedad más preparada

El fortalecimiento de una cultura de prevención es un proceso a largo plazo que requiere constancia. Al integrar estos conocimientos en la etapa escolar, se garantiza que las futuras generaciones de peruanos crezcan con una conciencia clara sobre los fenómenos naturales que los rodean. En un país con una actividad geológica tan importante como el Perú, entender que el riesgo se gestiona con información y preparación es un paso decisivo hacia la seguridad colectiva.

La jornada en Sachaca cierra como un recordatorio de que la ciencia tiene una función social prioritaria: salvar vidas y construir comunidades más conscientes. Gracias a la labor del IGP, hoy más niños en Arequipa saben que, aunque los volcanes son imponentes, el conocimiento y la prevención son nuestras mejores herramientas para convivir con ellos de forma segura.

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.