Nuevo Índice de Pobreza Multidimensional de la Universidad de Lima revela que 10 millones de peruanos sufren carencias graves en salud, educación y conectividad.
La forma en que medimos el bienestar en el Perú está cambiando. Durante décadas, la cifra oficial de pobreza se ha basado principalmente en el dinero que ingresa a un hogar; sin embargo, esta métrica parece quedarse corta frente a la realidad cotidiana de millones de familias. Según el nuevo Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), presentado por el Observatorio Económico, Financiero y Social de la Universidad de Lima, más de 10 millones de peruanos carecen de servicios fundamentales como salud, educación, vivienda y conectividad.
Este estudio, que utiliza la metodología de la Universidad de Oxford, llega en un momento crítico para el país, en medio de un año electoral decisivo. El análisis demuestra que la pobreza no es un fenómeno lineal, sino que existen «dos mapas» que rara vez coinciden: el de quienes no tienen dinero y el de quienes, aun teniéndolo, viven en condiciones de precariedad estructural.

La brecha entre el bolsillo y la calidad de vida
Las cifras son reveladoras. Solo el 14 % de la población nacional (4,8 millones de personas) es pobre bajo ambos criterios: no tienen ingresos suficientes y además carecen de servicios básicos. No obstante, el dato más impactante reside en los extremos de la desconexión métrica. Un total de 6,2 millones de peruanos (18 %) enfrentan privaciones severas en su entorno de vida, a pesar de que sus ingresos los sitúan por encima de la línea de pobreza monetaria. Por otro lado, 4,6 millones de personas no logran cubrir la canasta básica pese a contar con servicios básicos.
Al respecto, Guillermo Boitano Castro, director de la Carrera de Economía de la Universidad de Lima, señala: “En la sierra y la selva, las carencias en vivienda, agua segura, saneamiento o conectividad pesan más que el nivel de ingresos. La medición monetaria no logra capturar la magnitud de estas privaciones”. Según el experto, este índice se acerca mucho más a la percepción real de la ciudadanía, ya que “las personas no se consideran pobres únicamente por tener poco dinero, sino por enfrentar carencias en servicios básicos y oportunidades”.
Radiografía regional: Loreto, Puno y el contraste del Callao
El informe destaca que la pobreza multidimensional es especialmente cruda en las zonas rurales, donde alcanza al 69,3 % de la población, superando con creces el 39,3 % que registra la pobreza monetaria en esas mismas áreas. En departamentos como Loreto y Puno, los niveles de IPM llegan al 62,3 % y 62,2 %, respectivamente, posicionándose como las regiones con mayores privaciones del país.
Un caso emblemático es Cusco, donde la pobreza multidimensional (49,1 %) casi triplica a la monetaria (18,5 %). Esto sugiere que el crecimiento económico regional no se ha traducido necesariamente en mejoras en la infraestructura básica de los hogares. En contraste, en la costa urbana como el Callao, la pobreza monetaria (33,9 %) duplica ampliamente a la multidimensional (11,5 %), lo que refleja que el problema allí está más vinculado al costo de vida y la informalidad que a la falta de servicios estructurales.
Retrocesos en salud, vivienda y el desafío digital
El estudio identifica un deterioro sostenido en dimensiones clave. Entre 2018 y 2024, la población con enfermedades crónicas aumentó, pero el impacto en zonas rurales fue casi seis veces mayor que en las urbanas. Asimismo, el 83,2 % de los hogares rurales presenta condiciones habitacionales deficientes.
En educación y tecnología, las brechas son igual de alarmantes. El 70,2 % de la población rural registra retraso educativo. En cuanto a la conectividad, una herramienta vital para la innovación y el desarrollo, el 10 % de los habitantes de la sierra y selva sigue desconectado del mundo digital, frente a un escaso 2 % en la costa.
Este nuevo enfoque del IPM permite identificar territorios que suelen ser invisibles para las métricas oficiales, ofreciendo una guía para que el gasto social se oriente hacia donde las intervenciones son realmente urgentes.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.





