La última radiografía del MINSA expone una marcada brecha de género y centralismo en Lima.
Un total de 5,328 casos acumulados de episodios depresivos moderados y graves han sido registrados en el Perú durante los primeros cinco meses del año 2026, según el último reporte de la Sala Situacional de Problemas de Salud Mental Priorizados del Ministerio de Salud (MINSA).
La cifra, con fecha de corte al 31 de mayo, se da en un contexto donde las notificaciones han ido en aumento desde el año 2021 debido a la progresiva implementación del sistema de vigilancia epidemiológica y al incremento de unidades de salud que reportan estos hallazgos. Hasta mayo de este año se indica que las atención son menores al del mismo periodo de 2025 (6,735 casos).
La evaluación detallada de los datos epidemiológicos expone una profunda brecha de género en el país, siendo las mujeres las principales afectadas por esta condición al concentrar de manera abrumadora el 75.81% de los diagnósticos frente a un 24.19% correspondiente a la población masculina.

Lima presenta más de 2,000 casos
El impacto de estos trastornos se encuentra fuertemente centralizado en la capital; el departamento de Lima lidera ampliamente la estadística nacional al superar la barrera de los 2,000 casos reportados. En la escala de mayor incidencia regional le siguen Huánuco, Cusco, Piura y Junín, mientras que en el extremo opuesto, las regiones de San Martín, Tumbes y Madre de Dios reportan la menor carga de casos dentro del sistema.
Entre las características sociodemográficas de los pacientes, el informe revela que la población en edad formativa y productiva es la que más padece estos cuadros clínicos. Específicamente por etapas de vida, el grupo de mujeres adultas de 30 a 59 años concentra el 44.05% de las alertas, seguidas por el segmento de jóvenes de 18 a 29 años.
Los picos de prevalencia individual por rangos de edad específicos se agudizan entre los 15 y 24 años, donde tanto varones como mujeres jóvenes registran tasas de afectación que oscilan entre el 14% y 15%.
Las variables de ocupación, educación y cobertura médica ofrecen un perfil más claro sobre el entorno de vulnerabilidad de los afectados. Las amas de casa encabezan la lista con la mayor cantidad de diagnósticos en el país, seguidas de cerca por el sector estudiantil y, en menor medida, por trabajadores de otros rubros, comerciantes formales y personas desocupadas.
En el ámbito educativo, los ciudadanos con nivel de instrucción superior registran la mayor cantidad de casos.
Respecto al financiamiento de las atenciones, la gran mayoría de los pacientes se encuentra respaldada por el Seguro Integral de Salud (SIS), el cual cubre a más de 4,500 de los casos reportados, superando la cobertura brindada por EsSalud, seguros privados o las instituciones prestadoras de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.
Sepa más:
La depresión, según el MINSA; es una enfermedad común pero grave que interfiere con la vida diaria, con la capacidad para trabajar, dormir, estudiar, comer y disfrutar de la vida. La depresión se debe a una combinación de factores genéticos, biológicos, ambientales y psicológicos.
Imagen: Minsa

