La Universidad de Sonora lidera el desarrollo científico y tecnológico en México gracias a Yuca, un clúster de alto rendimiento potenciado por tecnología AMD.
La investigación científica contemporánea se enfrenta a un desafío sin precedentes: la necesidad de procesar volúmenes masivos de datos, ejecutar simulaciones de alta complejidad y acelerar el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial. En este panorama, el acceso a la tecnología de vanguardia ya no es un lujo exclusivo de unos cuantos laboratorios aislados, sino un pilar fundamental para el progreso académico y tecnológico de regiones enteras. Un claro ejemplo de esta transformación digital y científica se encuentra en el norte de México, específicamente en la Universidad de Sonora (UNISON), donde el clúster de alto rendimiento denominado Yuca está marcando un hito en el desarrollo de la ciencia local y nacional.
A través del Área de Cómputo de Alto Rendimiento (ACARUS), la institución educativa ha democratizado el acceso a capacidades avanzadas de supercómputo. Actualmente, esta infraestructura beneficia de forma directa a una comunidad activa de aproximadamente 536 usuarios. Entre ellos se destacan alrededor de 200 investigadores que emplean el sistema de manera intensiva para llevar a cabo sus proyectos. La versatilidad de Yuca permite atender una gama extremadamente diversa de disciplinas científicas, que van desde la física de altas energías, las matemáticas, la ingeniería, la mecatrónica y la inteligencia artificial, hasta las ciencias computacionales, las ciencias químico-biológicas, la ciencia de alimentos, la química tradicional, la ingeniería industrial y la minería.
La relevancia de esta plataforma no radica únicamente en su descomunal potencia bruta de procesamiento, sino en el impacto tangible que genera en la práctica diaria de los científicos: reduce drásticamente los tiempos de investigación, facilita la colaboración entre instituciones y abre nuevas ventanas para la innovación tecnológica en el país. Para alcanzar estas metas, Yuca se diseñó con una arquitectura robusta capaz de soportar cargas de trabajo sumamente exigentes. El corazón informático de este sistema está compuesto por procesadores AMD Epyc de cuarta generación y aceleradores AMD Instinct MI210, integrados en servidores Dell PowerEdge. Esta sinergia de hardware de última generación permite realizar complejos cálculos en paralelo y gestionar colosales flujos de información con una eficiencia energética y operativa óptima.
En términos específicos de infraestructura, la plataforma se conforma por un total de 40 servidores Dell PowerEdge de doble socket. De este conjunto, 30 servidores de la serie PowerEdge R están equipados con procesadores AMD Epyc 9354. Asimismo, cuatro servidores de la serie PowerEdge R integran procesadores AMD Epyc 9124, destinados de manera exclusiva a las tareas esenciales de control de acceso y nodos maestros. El núcleo de procesamiento gráfico y aceleración lo componen seis servidores Dell PowerEdge de la serie XE, los cuales son impulsados por procesadores AMD Epyc 9224 y albergan dos aceleradores AMD Instinct MI210 cada uno.
Gracias a este despliegue técnico, la universidad validó un rendimiento total de 1,5 petaflops mediante rigurosas pruebas estandarizadas de la industria, entre las que se incluye Linpack FP64. El clúster posee una capacidad teórica que asciende a los 2,3 petaflops, con aplicaciones particulares que pueden alcanzar un rendimiento de hasta 2,0 petaflops. Estos indicadores numéricos consolidan a Yuca como una de las infraestructuras de supercómputo enfocadas en la investigación más importantes y relevantes de todo el territorio mexicano.
El beneficio real para la comunidad de científicos se ha hecho evidente en muy poco tiempo. Durante sus primeros nueve meses de operación continua, el superordenador ejecutó la impresionante cifra de 1.435.793 horas de procesamiento de CPU. Para dimensionar este volumen de trabajo, dicha cantidad de horas equivale a un acumulado de 163,9 años de cómputo ininterrumpido en un entorno tradicional. Con respecto a este avance, María del Carmen Heras Sánchez, directora del Área de Cómputo de Alto Rendimiento de la UNISON, explicó de forma clara el cambio de paradigma: “un proceso que podría tomar cerca de un año utilizando un solo núcleo de CPU puede resolverse en aproximadamente cuatro horas al aprovechar los 1.536 núcleos disponibles en el sistema”.
Esta reducción drástica en las escalas de tiempo transforma por completo la metodología de trabajo de los investigadores, permitiéndoles ensayar múltiples escenarios, corregir variables sobre la marcha y publicar resultados en plazos que antes eran impensables. Un caso concreto documentado en el Departamento de Física de la propia universidad ilustra este impacto: un único proyecto de investigación llegó a consumir 335.099 horas de CPU a lo largo de nueve meses, lo que se traduce en 38,25 años de procesamiento lineal concentrados en menos de un año calendario.
El alcance de Yuca trasciende los muros de los laboratorios de la Universidad de Sonora, impactando de forma directa en la sociedad a través de proyectos de vinculación interinstitucional. Uno de los esfuerzos más destacados es la colaboración estrecha con el Centro de Investigación en Computación del Instituto Politécnico Nacional (IPN) para el desarrollo del proyecto LLM-MX.
Esta iniciativa consiste en el entrenamiento, desarrollado completamente desde cero, de un modelo de lenguaje de inteligencia artificial adaptado nativamente al idioma español y a diversas lenguas indígenas de México. Adicionalmente, las capacidades de procesamiento del clúster se aplican hoy en día en áreas críticas para el bienestar humano y la seguridad civil, tales como la investigación médica, la epidemiología y el diseño de sistemas complejos de alerta temprana ante desastres naturales de gran magnitud, incluyendo sismos, tsunamis e intensos huracanes.
Finalmente, en una época donde los centros de datos a nivel global experimentan severas presiones para mitigar su huella ecológica y optimizar su consumo de electricidad, Yuca destaca por mantener un equilibrio notable entre su alta capacidad de procesamiento y su demanda energética. La propia institución educativa ha comprobado y documentado que el ecosistema integral de la plataforma —que engloba los servidores con CPU y GPU de la marca AMD, los sistemas de almacenamiento de datos, los switches de red y los equipos de aire acondicionado industrial para el enfriamiento— requiere un consumo de 696 kW en un lapso de 24 horas de funcionamiento.
Esta serie de aciertos tecnológicos y de gestión operativa ha generado una gran satisfacción interna y un sólido reconocimiento externo. Al respecto, María del Carmen Heras Sánchez, directora del Área de Cómputo de Alto Rendimiento de la UNISON, concluyó: “La calidad de la experiencia que tuvimos utilizando procesadores AMD nos dio la confianza para adquirir las GPUs de AMD. Ha sido una excelente decisión elegir la tecnología de AMD tanto para CPU como para GPU en este superclúster. Estamos tan contentos con los resultados de Yuca que ahora somos un referente nacional”. De este modo, la institución demuestra que la inversión en tecnología con sentido social y científico es la clave para posicionar al talento local en la vanguardia internacional.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.





