Autoridades locales y el Instituto Geofísico del Perú verificaron el funcionamiento de estaciones de monitoreo instaladas en quebradas clave del volcán Misti, en una apuesta por mejorar la preparación ante desastres naturales.
El volcán Misti, uno de los símbolos más representativos de Arequipa, también representa una amenaza latente para miles de personas que habitan a su alrededor. En temporada de lluvias, las quebradas que nacen de sus laderas pueden convertirse en canales de descenso de lahares —flujos de lodo que arrastran piedras y escombros—, con capacidad de causar severos daños a viviendas e infraestructura. Ante este riesgo, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) ha dado un paso clave para fortalecer la vigilancia y respuesta temprana ante este tipo de eventos naturales.
Durante la última semana de junio, el Ministerio del Ambiente, a través del IGP, realizó una visita técnica a seis estaciones de monitoreo de lahares instaladas en quebradas del volcán Misti que atraviesan distritos densamente poblados de la ciudad de Arequipa. La inspección, que se realizó junto a autoridades distritales de Gestión del Riesgo de Desastres (GRD), tuvo como objetivo verificar el funcionamiento del sistema, reforzar su protección y consolidar una red de comunicación efectiva que permita emitir alertas tempranas en caso de actividad.
El trabajo en campo fue liderado por el Dr. Marco Rivera, investigador científico en vulcanología del IGP y coordinador del proyecto “Evaluación de la amenaza y exposición por lahares en Arequipa e implementación de un sistema de monitoreo de lahares”, iniciativa financiada por Prociencia. Rivera acompañó a los equipos técnicos de los distritos de Alto Selva Alegre, Miraflores, Mariano Melgar y Paucarpata a lo largo de las quebradas Huarangal, Venezuela y San Lázaro, consideradas zonas críticas por su historial y exposición.
“El sistema implementado por el IGP no solo permite monitorear en tiempo real el descenso de lahares y huaicos, sino también emitir alertas oportunas a las poblaciones en riesgo. La ciencia está al servicio de la prevención”, subrayó el Dr. Marco Rivera durante una de las jornadas de inspección.
Las estaciones de monitoreo instaladas incluyen cámaras y sensores que, de forma automática, detectan movimientos anómalos de agua, barro y escombros. Estas señales son enviadas a un centro de control, desde donde se activa una cadena de comunicación para advertir a las autoridades locales y, de ser necesario, a las poblaciones vulnerables.
Durante el recorrido, los representantes de GRD corroboraron que los equipos están operativos y fueron capacitados en la interpretación de datos, así como en las acciones a tomar ante una eventual emergencia. También recibieron información sobre los niveles de exposición de viviendas, escuelas y otras infraestructuras construidas en zonas cercanas a las quebradas.
Un punto destacado por el equipo del IGP fue la necesidad de mantener las quebradas libres de obstrucciones. En muchas de estas zonas, el mal manejo de residuos, desmontes y construcciones informales incrementa significativamente el riesgo ante lahares. Por ello, las autoridades distritales se comprometieron a intensificar labores de limpieza y descolmatación, y a fortalecer la vigilancia ciudadana sobre el uso del espacio urbano.
“Este tipo de iniciativas nos permiten no solo entender mejor los riesgos, sino también actuar con mayor rapidez y coordinación cuando se presentan eventos naturales peligrosos. El sistema de monitoreo es una herramienta clave para salvaguardar vidas humanas”, señalaron desde la oficina de GRD del distrito de Paucarpata.
Actualmente, las quebradas donde se ubican las estaciones forman parte de un sistema piloto. No obstante, ante su eficacia demostrada, el IGP ha propuesto ampliar el monitoreo a otras quebradas del volcán Misti. La intención es conformar una red regional de alerta temprana que cubra más sectores de la ciudad de Arequipa, donde las lluvias torrenciales podrían detonar la activación de múltiples flujos de lodo de forma simultánea.
Este enfoque preventivo es parte de una política nacional de gestión del riesgo de desastres basada en ciencia y tecnología. En un país como el Perú, con más de 500 volcanes identificados y numerosos asentamientos en zonas de riesgo, contar con herramientas como esta se vuelve indispensable.
El IGP, institución científica del Estado peruano con más de 100 años de historia, reafirma así su compromiso con la seguridad ciudadana. Mediante el desarrollo de sensores, análisis geoespaciales y vigilancia volcánica en tiempo real, el organismo continúa innovando para anticiparse a los desastres naturales y mitigar sus impactos.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.





