Con las bajas temperaturas y la alta humedad que caracterizan el invierno en Lima, los casos de alergias y virus respiratorios se incrementan. Un especialista explica las medidas clave que podemos tomar en casa y fuera de ella para fortalecer nuestras defensas y evitar contagios en esta temporada.

Con la llegada del invierno y la caída de las temperaturas en Lima, que, según el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), han descendido hasta los 12,1 °C, se genera un ambiente propicio para el aumento de virus y alérgenos que afectan la salud respiratoria. La combinación de cielos nublados, humedad elevada, vientos fríos y lloviznas no solo provoca una sensación de frío más intensa, sino que también crea condiciones que favorecen la aparición de alergias y enfermedades respiratorias.

Este escenario es un llamado de atención para tomar medidas preventivas, especialmente si consideramos los datos epidemiológicos del año pasado. De acuerdo con el Boletín Epidemiológico del Perú, en la semana 23 de 2024, se registraron 2.874 casos de influenza y 383 casos positivos a otros virus respiratorios. Una cifra especialmente preocupante es que el 86% de estos últimos correspondieron al virus sincitial respiratorio (VSR), que afectó principalmente a niños de 1 a 2 años. Si bien estos datos corresponden al año anterior, las autoridades sanitarias no descartan un repunte similar en la circulación de estos virus durante el presente año, por lo que la prevención se vuelve fundamental en hogares, escuelas y espacios públicos.

El doctor Carlos Aliaga, médico internista de Lukoll, subraya la importancia de la prevención y explica el impacto del clima en nuestra salud. “Este clima no solo baja la temperatura del ambiente, también irrita las vías respiratorias y debilita sus defensas naturales, facilitando el ingreso de alérgenos y virus», asegura. El especialista añade que ya se está observando «un aumento significativo de consultas por rinitis alérgica, congestión persistente y cuadros gripales, tanto en adultos como en niños”.

Para enfrentar esta situación, el Dr. Aliaga ha compartido una guía práctica de consejos útiles y sencillos de aplicar para proteger a la familia. Estas recomendaciones buscan fortalecer nuestras defensas y crear un ambiente más seguro, tanto dentro como fuera de casa.

Refuerzo de la higiene y ventilación

Una de las primeras líneas de defensa es una higiene adecuada. El lavado frecuente de manos con agua y jabón por al menos 20 segundos es crucial para reducir el riesgo de contagio, ya que ayuda a eliminar los virus y bacterias con los que podemos entrar en contacto a través de superficies contaminadas. El especialista también sugiere llevar alcohol en gel para desinfectarse las manos cuando no se está en casa.

Por otro lado, la ventilación de los ambientes cerrados es un paso fundamental y a menudo subestimado. Abrir las ventanas por al menos 15 minutos al día permite que el aire fresco circule y renueve el ambiente, reduciendo así la concentración de virus, polvo y alérgenos que se acumulan en espacios cerrados. Esta simple acción puede marcar una gran diferencia en la calidad del aire que respiramos en casa u oficina.

Estrategias para el hogar y la protección personal

La prevención no solo se limita a la higiene de manos. Dentro del hogar, el médico recomienda lavar la ropa de cama con frecuencia. Las sábanas, cobertores y almohadas suelen acumular ácaros y polvo, que son desencadenantes comunes de síntomas respiratorios. Lavarlos una vez por semana con agua caliente ayuda a eliminar estos alérgenos.

Además, es aconsejable evitar el contacto directo con otras fuentes de alérgenos. Si hay mascotas en casa, lo mejor es mantenerlas fuera de los dormitorios. También se sugiere aspirar con un filtro de alta eficiencia para partículas de aire (HEPA) y deshacerse de objetos que acumulen polvo fácilmente, como alfombras y peluches.

Una medida preventiva que el Dr. Aliaga menciona como poco conocida, pero muy efectiva, es el uso de barreras nasales protectoras en polvo. Productos como Nasaval Allergy forman una película protectora en la mucosa nasal que actúa como un escudo, impidiendo el ingreso de alérgenos como polvo, polen y ácaros, así como partículas virales. Este tipo de barreras es especialmente útil para personas con rinitis alérgica o para quienes trabajan en lugares con un alto tránsito de personas.

Fortalecimiento del sistema inmune y atención médica

Para tener un sistema inmunitario fuerte que pueda combatir los virus, es vital mantener una alimentación balanceada y rica en frutas, verduras y líquidos. Complementar esto con una buena calidad de sueño y actividad física moderada ayuda a mantener el sistema inmune en óptimas condiciones.

Finalmente, el especialista advierte sobre la automedicación. Si los síntomas como estornudos frecuentes, congestión nasal persistente o malestar general persisten, es fundamental consultar a un médico. La automedicación no solo puede enmascarar la verdadera causa del problema, sino que también puede agravar los cuadros alérgicos o virales. Con la llegada de las bajas temperaturas y la alta humedad, es crucial tomar precauciones diarias para mantenerse a salvo y proteger la salud de toda la familia.

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.