Un elipse solar es un espectáculo irresistible y siempre nos provoca verlo. Sin embargo, al tener como protagonista al Sol y requerir verlo directamente, hay un riesgo ocular latente. A pocos días de que ocurra uno de estos fenómenos astronómicos, la oftalmóloga Gladys Mora.
Por Gladys Mora, oftalmóloga
El próximo 12 de agosto de 2026, España será protagonista de un fenómeno astronómico histórico: el primer eclipse solar total visible en la península en más de un siglo. Millones de personas levantarán la vista al cielo para contemplar cómo la Luna cubre completamente el disco solar. Sin embargo, este espectáculo natural conlleva un riesgo ocular grave si no se toman las precauciones adecuadas.
Como oftalmóloga, mi objetivo es que disfrutes de este evento único protegiendo tu salud visual. A continuación, te presento una guía sencilla de 4 pasos esenciales para observar el eclipse de forma segura.

Usa exclusivamente gafas homologadas
No todas las “gafas oscuras” son seguras para mirar al Sol. Las únicas protecciones válidas para la observación directa del eclipse son las gafas certificadas con la norma ISO 12312-2:2015.
Qué debes buscar:
- El marcado CE en las gafas, el embalaje o las instrucciones.
- La referencia explícita a la norma ISO 12312-2.
- El nombre del fabricante o importador.
- Advertencias de uso impresas.
Qué NO sirve:
- Gafas de sol (ni siquiera las de categoría 4).
- Cristales de soldador.
- Radiografías, CD, filtros de cámara fotográfica, vidrios ahumados u otros métodos caseros.
La protección debe bloquear el 100% de la radiación ultravioleta (UV), el 100% de la infrarroja (IR) y reducir la intensidad de la luz visible en al menos un 99,999%.
Inspecciona las gafas antes de usarlas
Antes de ponerte las gafas, examínalas detenidamente a contraluz.
Descártalas si presentan:
- Rayaduras o arañazos visibles.
- Roturas, perforaciones o pliegues.
- Zonas más claras o decoloradas.
- Cualquier signo de deterioro o envejecimiento del filtro.
Un solo punto débil en el filtro puede permitir el paso de radiación solar suficiente para causar una lesión retiniana irreversible en segundos.
Ponte las gafas ANTES de mirar al Sol y no te las quites durante las fases parciales
El orden importa. Sigue esta secuencia:
- Colócate las gafas antes de dirigir la vista hacia el Sol.
- Mantén las gafas puestas durante toda la observación de las fases parciales (antes y después de la totalidad).
- Cuando quieras dejar de mirar, primero baja la vista y después retírate las gafas.
- Haz observaciones breves, con pausas de al menos 1-2 minutos entre cada sesión.
La exposición continua, incluso con protección, puede generar fatiga visual y aumentar el riesgo de error.
No uses prismáticos, telescopios ni cámaras con las gafas de eclipse
Este es uno de los errores más peligrosos. Nunca mires al Sol a través de instrumentos ópticos (prismáticos, telescopios, cámaras con zoom) mientras llevas puestas las gafas de eclipse.
¿Por qué es peligroso?
Estos dispositivos concentran la radiación solar y pueden quemar el filtro de las gafas en fracciones de segundo, provocando una lesión ocular grave e instantánea.
¡ALERTA!: Daños oculares por observar el eclipse sin protección
Mirar directamente al Sol durante un eclipse, aunque sea por unos segundos, puede causar retinopatía solar, una lesión en la retina que puede ser permanente e irreversible.
¿Qué es la retinopatía solar?
La retina es el tejido neurosensorial en la parte posterior del ojo, responsable de captar la luz y enviar las señales visuales al cerebro. Durante un eclipse, la radiación solar (ultravioleta, visible e infrarroja) puede quemar este tejido, provocando lo que se conoce coloquialmente como “ceguera por eclipse”.
Síntomas de la retinopatía solar
Los síntomas pueden no aparecer de inmediato y a menudo se manifiestan horas o días después de la exposición:
- Visión borrosa o disminuida en el centro del campo visual.
- Metamorfopsia: percepción de imágenes con forma o tamaño alterados (las líneas rectas se ven onduladas).
- Discromatopsia: alteración en la percepción de los colores.
- Punto ciego central (escotoma): una mancha oscura en el centro de la visión.
- Fotofobia: sensibilidad excesiva a la luz.
- En casos graves, pérdida total de la visión central.
¿Es reversible?
En muchos casos, la visión mejora parcialmente tras 3 a 6 meses, pero algunas personas quedan con secuelas permanentes: un pequeño punto ciego, distorsión visual o pérdida de agudeza visual que no se recupera.
No existe tratamiento específico para la retinopatía solar. El daño es causado por una quemadura fotoquímica y térmica en las células fotorreceptoras de la retina, y una vez destruidas, no se regeneran.
Grupos de mayor riesgo
- Niños: su cristalino es más transparente y permite el paso de más radiación.
- Personas mayores: pueden tener menor percepción del riesgo.
- Personas con visión reducida: pueden no advertir el daño hasta que es demasiado tarde.
Foto original: Noah Wilke






