El 25% de las mascotas en el Perú son felinos. Conoce los gastos claves en alimentación y salud para cuidarlos bien sin endeudar tu presupuesto familiar.
En el marco del Día Internacional del Gato, que se celebra cada 8 de agosto, la responsabilidad en el cuidado de los felinos cobra una relevancia fundamental para los hogares peruanos. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Hogares 2025 del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el 64% de los hogares en el Perú convive con al menos una mascota, y los gastos destinados a estos compañeros de vida representan en promedio un 5,2% del presupuesto familiar, lo que equivale a S/ 51,2 mensuales por hogar. Dentro de este panorama, los gatos se han consolidado como la segunda especie más querida en el país, representando aproximadamente el 25% del total de las mascotas registradas.
A pesar de su popularidad, muchos dueños primerizos suelen calcular únicamente la inversión inicial que requiere la llegada de la mascota. Sin embargo, la permanencia de un felino en el hogar implica un compromiso de largo plazo.
“Un gato puede vivir entre 15 y 20 años, y durante ese tiempo requiere una inversión constante en alimentación, controles veterinarios, vacunas y emergencias. Muchos dueños primerizos calculan solo el gasto inicial, pero es el gasto sostenido el que realmente marca la diferencia entre un cuidado responsable y uno que se vuelve una carga económica inesperada”, señaló Ana María del Castillo, Directora Adjunta de CNT en Mapfre Perú.
Para comprender a fondo la estructura de costos de un cuidado adecuado, es necesario dividir la atención de la mascota en cuatro áreas estratégicas:
Alimentación de calidad y nutrición continua Un gato adulto consume diariamente en promedio entre 60 y 80 gramos de alimento seco. Este rubro constituye el gasto recurrente más constante a lo largo de toda la vida de la mascota. La elección de un alimento balanceado de alta calidad impacta de manera directa en la salud digestiva, renal y dental del felino, las cuales constituyen las tres áreas médicas donde suelen presentarse la mayoría de las complicaciones a lo largo de los años.
Vacunación preventiva y esterilización La prevención médica inicial reduce drásticamente las visitas de emergencia. Inmunizaciones como la triple felina y la antirrábica son consideradas indispensables para proteger al animal de patologías graves como la panleucopenia y la rinotraqueitis. Asimismo, la esterilización previene camadas no planificadas, disminuye de forma considerable el riesgo de tumores mamarios y patologías uterinas en las hembras, y reduce patrones de conducta agresiva o marcaje territorial en los machos.
Controles veterinarios de rutina A diferencia de los perros, la especie felina posee una notable capacidad instintiva para ocultar signos de dolor o malestar físico. En la mayoría de las ocasiones, cuando los síntomas se vuelven evidentes ante el dueño, el cuadro clínico se encuentra en un estado avanzado. Por esta razón, se aconseja realizar chequeos preventivos con frecuencia anual, incrementando su periodicidad a visitas semestrales a partir de los siete años de edad con el objetivo de diagnosticar afecciones renales, cardiacas o dentales a tiempo.
Necesidades particulares del espacio felino Los gatos poseen dinámicas biológicas y de comportamiento distintas a las de otras especies domésticas. Requieren comida formulada exclusivamente para sus necesidades nutricionales, arena higiénica con recambio continuo, rascadores para el desgaste adecuado de sus uñas y herramientas de estimulación mental adaptadas al ambiente de interiores. No presupuestar adecuadamente estos implementos genera cuadros de estrés o alteraciones de conducta que posteriormente derivan en tratamientos veterinarios costosos.
Frente a imprevistos médicos de gran magnitud, la planificación financiera familiar mediante coberturas de salud especializadas se posiciona como una herramienta útil.
“Los gastos veterinarios inesperados son la principal razón por la que muchas familias terminan endeudándose o, en el peor de los casos, tomando decisiones difíciles sobre la salud de su mascota. Contar con un respaldo que cubra estos momentos permite darle a nuestro gato la atención que necesita sin comprometer la economía del hogar”, concluyó Ana María del Castillo, vocera del sitio web de Mapfre.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.

