El Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Concytec) presentó la Política Nacional de CTI al 2030, una ambiciosa estrategia con la meta de multiplicar por diez la producción científica nacional e invertir el 1% del Producto Bruto Interno.

Perú ha marcado un rumbo ambicioso para su desarrollo en la próxima década. Con la aprobación del Decreto Supremo N.º 093-2025-PCM en julio de 2025, se puso en marcha la Política Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación al 2030. Este documento oficial, que funciona como una hoja de ruta, tiene un objetivo claro y contundente: fortalecer la Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) en el país para mejorar directamente la competitividad nacional y la calidad de vida de todos los ciudadanos.

El impulso detrás de esta renovación estratégica es el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Concytec), entidad que ha sido instituida como el ente rector de la política. El objetivo primordial de la Polcti es transformar el panorama de la CTI peruana, buscando multiplicar por 10 su producción para finales de la década. Esta meta viene acompañada de un compromiso de inversión sin precedentes: destinar al menos el 1% del PBI (Producto Bruto Interno) del país a ciencia, tecnología e innovación para el año 2030.

Esta nueva política reemplaza a la anterior, aprobada en el 2016, y establece un marco de acción de cumplimiento obligatorio para todas las entidades de la administración pública, incluyendo todos los niveles de gobierno. Una de sus metas más importantes es ubicar a Perú entre los 60 países más innovadores del mundo, un salto significativo que solo podrá lograrse a través de un plan transversal que involucra a múltiples ministerios, desde Salud y Educación hasta Producción y Vivienda.

El diagnóstico que motiva la Polcti es la insuficiencia de las capacidades científicas, tecnológicas e innovadoras necesarias para el desarrollo del país. Este déficit se observa tanto a nivel institucional como en el capital humano. La Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) ha informado que es prioritario atender la escasez de recursos humanos y físicos (infraestructura), elementos considerados clave para la generación, transferencia y aplicación del conocimiento. Por ello, la política hace especial énfasis en la formación de investigadores y gestores altamente calificados en CTI.

La Polcti se estructura en torno a seis Objetivos Prioritarios (OP) y 18 lineamientos estratégicos que guiarán las acciones de todos los actores que componen el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Sinacti). Estos seis pilares representan la base sobre la cual se espera que Perú construya su futuro científico y tecnológico:

  1. OP1. Fortalecer la institucionalidad en el Sinacti: Este pilar se enfoca en la gobernanza. Busca desarrollar un marco normativo sólido, fortalecer las capacidades del ente rector (Concytec) y generar mecanismos de gestión de CTI a nivel regional, promoviendo la articulación entre todos los actores involucrados.
  2. OP2. Incrementar la apropiación social de la CTI: El objetivo es que la ciencia y la tecnología dejen de ser un tema exclusivo de expertos. Se busca incrementar la valoración de la CTI en la sociedad en su conjunto y fortalecer las capacidades de divulgación entre los actores del Sinacti, haciendo que el conocimiento sea accesible y relevante para el público general.
  3. OP3. Incrementar el capital humano de alto nivel: La columna vertebral del desarrollo es el talento. Este pilar busca fortalecer la vocación científica desde la educación básica, consolidar carreras técnicas y profesionales con un enfoque en CTI, y generar mecanismos de incorporación de recurso humano en CTI, priorizando la consolidación de programas de posgrado con estándares globales.
  4. OP4. Mejorar la generación de conocimiento científico y tecnológico: Se orienta a la calidad de la investigación. Implica establecer protocolos de colaboración para el uso de infraestructura y equipamiento especializado, desarrollar mecanismos para modernizar estos recursos e implementar una sólida gobernanza de datos de CTI en el sistema.
  5. OP5. Incrementar la innovación en el Sinacti: Este pilar es vital para trasladar el conocimiento a la economía real. Busca implementar instrumentos de innovación en áreas estratégicas del país y, de manera crucial, mejorar la vinculación entre la academia y la industria.
  6. OP6. Mejorar las condiciones financieras: Aborda la raíz del problema de financiamiento. Se enfoca en generar mecanismos de financiamiento estables y orientados específicamente al desarrollo de la CTI, para garantizar un ambiente propicio para su crecimiento.

La Polcti no solo se enfoca en el incremento cuantitativo de la productividad, sino que también reconoce la importancia de la CTI como una herramienta para mejorar los servicios fundamentales que recibe la población, incluyendo salud, educación, y seguridad ante fenómenos naturales extremos. Además, integra la sostenibilidad ambiental como un eje fundamental de cara al 2030.

Sin embargo, a pesar de sus ambiciosas metas, algunos especialistas han expresado cautela. Si bien la política busca un cambio de paradigma, se ha señalado que su diseño parece estar «pensado para el siglo pasado«, sin incorporar plenamente las dinámicas actuales como la innovación abierta, la digitalización y la colaboración global. El reto de la descentralización también persiste, pues existe el temor de que la producción científica y tecnológica de calidad continúe concentrándose principalmente en la capital.

La implementación de esta política será evaluada constantemente por una Comisión Multisectorial que sesionará trimestralmente. Solo el tiempo dirá si este plan ambicioso logra revertir la escasez de financiamiento y la falta de mecanismos que han limitado la producción y transferencia de conocimiento en el país, consolidando a Perú como una potencia regional en ciencia y tecnología.

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.

Foto: Pavel Danilyuk