Los nuevos procesadores con NPU de AMD permiten usar chatbots de código abierto y no requieren de acceso a internet.
Por Juan Carlos Luján, colabrador.
Hasta hace poco, hablar de inteligencia artificial con código abierto en una computadora era sinónimo de invertir más de mil dólares en una laptop con procesador IA. Pero eso está cambiando. AMD ha puesto sobre la mesa una propuesta que promete revolucionar el acceso a estas tecnologías, democratizándolas para estudiantes, emprendedores, profesionales y cualquier persona que necesite actualizar su equipo sin endeudarse.
Giovanni Orezzoli, gerente de consumo de AMD para Perú y Ecuador, lo resumió así: “Ya hay laptops en el mercado peruano, por debajo de los 800 dólares, que integran chips con unidades de procesamiento neuronal (NPU) capaces de ejecutar tareas de inteligencia artificial localmente”. Hablamos de computadoras Copilot Plus PC que no solo corren más rápido, sino que están listas para aprovechar el nuevo ecosistema de aplicaciones con IA.
A diferencia de las notebooks tradicionales, estas nuevas máquinas activan funciones exclusivas en Windows 11, como el seguimiento de mirada en videollamadas, la creación de imágenes en Paint con inteligencia artificial o la recuperación de documentos mediante Recall, que permite explorar lo que hicimos días atrás como si se tratara de una línea de tiempo.
¿Y todo eso en una laptop de 600 dólares?
Sí, aunque depende de la configuración. Ya se encuentran modelos con 16 e incluso 24 GB de RAM, pantallas optimizadas y almacenamiento generoso, todo por debajo de los mil dólares. Lo clave aquí es el procesador AMD Ryzen Serie 300 con 50 TOPs, una medida que indica la capacidad de ejecutar tareas de IA sin necesidad de internet. Esto no es menor: en un país con realidades geográficas diversas y conexiones irregulares, poder correr modelos de lenguaje localmente es una ventaja significativa.
Y esto nos lleva a un punto vital. Porque sí, tener una laptop con IA hoy es posible, pero ¿sabemos realmente cómo usarla? ¿O mejor dicho, cómo aprovecharla sin caer en errores, sobrecargas o incluso riesgos para nuestra privacidad? Giovanni lo dice claro: “Esto es un cambio de paradigma que exige también una transformación en el usuario”.
La alfabetización digital no puede esperar
No basta con tener un equipo con IA. Hay que saber usarlo, sacarle provecho, y sobre todo, entender sus límites. La aparición de estas nuevas computadoras es solo la punta del iceberg. Debajo hay un océano de conocimientos que necesitamos incorporar: qué herramientas existen, cuáles son gratuitas, cuáles requieren internet, cómo se descargan los modelos de lenguaje locales, cómo se configuran para que no compartan datos sensibles en la nube.
La educación es clave, y aquí tanto las marcas como las tiendas tienen un rol protagónico. Desde AMD apuestan por capacitar a los vendedores como primeros consejeros del cliente, y por trabajar con influencers para crear contenidos más accesibles. Sin embargo, esto debe complementarse con una política pública más ambiciosa en materia de alfabetización digital.
Un usuario mal informado puede terminar usando herramientas inadecuadas, o peor aún, compartiendo información confidencial sin saberlo. Pensemos en un plan estratégico de una empresa, un estudio minero o un informe médico redactado en un chatbot sin verificar si los datos se almacenan. No es paranoia, es sentido común.
Privacidad, eficiencia y autonomía energética
Una de las grandes ventajas de las laptops con NPU es que pueden procesar datos de manera local. Eso significa que no necesitas depender de servicios en la nube ni pagar suscripciones mensuales por herramientas como ChatGPT o Gemini. Y en un contexto donde los servicios digitales ya pagan IGV en Perú, tener modelos de lenguaje como Mistral o Llama 3.1 instalados directamente en la laptop suena más que interesante.
Además, al no depender de internet, se reduce el riesgo de que documentos sensibles terminen en servidores externos. Todo se queda en tu máquina, cifrado y en modo privado. Esto es especialmente relevante para periodistas, abogados, funcionarios públicos o cualquier persona que maneje información sensible.
Otro punto importante es la batería. Gracias al procesamiento eficiente que permite la NPU, estas laptops ofrecen entre 5 y 6 horas de autonomía en uso intenso, y hasta 20 horas si solo reproduces video o navegas ligeramente. No es un detalle menor cuando se trabaja en campo, se estudia sin acceso a corriente constante o se vive en zonas rurales.
La promesa (y el reto) de una IA al alcance de todos
El camino hacia la masificación de la inteligencia artificial está trazado. AMD está empujando fuerte, pero no está sola. Microsoft con su ecosistema Copilot Plus, Google con Gemini, Meta con Llama, y hasta los modelos chinos de código abierto están haciendo que la IA deje de ser una promesa futurista para convertirse en una herramienta cotidiana.
La pregunta no es si la IA llegará a todos. La verdadera pregunta es si estaremos preparados como usuarios, como sociedad, como país. Porque lo que está en juego no es solo eficiencia, sino soberanía tecnológica, desarrollo económico y hasta inclusión social.
De aquí a cinco años, como lo anticipa Giovanni Orezzoli, será común tener un asistente personal en la laptop, el celular o el televisor. Las NPU serán tan comunes como la tecla de Windows. Pero nada de eso servirá si seguimos pensando que la IA es “solo para programadores” o que basta con abrir un chatbot y copiar lo que dice.
Hay que leer, probar, comparar, desconfiar, aprender. La IA puede ayudarte a ser más creativo, más productivo y más estratégico. Pero para eso, necesitas criterio, formación y práctica. La tecnología ya está disponible. Ahora toca hacer nuestra parte.






