Expertos advierten un alza en cuadros graves de depresión. Conoce los síntomas ocultos -que se suelen confundir con el estrés- y las líneas de ayuda gratuita para cuidar tu salud emocional.

El panorama de la salud mental en el Perú presenta desafíos crecientes que exigen una atención inmediata y una mayor comprensión social. En el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, que se conmemora cada 13 de enero , las cifras oficiales revelan una tendencia preocupante: durante el año 2025 se registraron 12.718 casos de episodio depresivo moderado y grave. Esta cifra representa un incremento del 15% en comparación con el periodo 2024, según datos de la Sala Situacional de problemas de Salud Mental del Minsa.

La depresión ha dejado de ser una condición asociada únicamente a la tristeza profunda o al aislamiento visible. De acuerdo con los especialistas, esta patología se manifiesta frecuentemente a través de señales «silenciosas» que suelen ser ignoradas o atribuidas erróneamente a las exigencias del día a día.

Las señales que pasan desapercibidas

Uno de los mayores obstáculos para el diagnóstico temprano es la desconexión entre el desempeño externo de una persona y su estado emocional interno. El Dr. Juan José Pereyra, neurólogo y médico de enlace científico en Adium Perú, señala que existen manifestaciones que no encajan con el estereotipo clásico. Entre estos síntomas menos evidentes se encuentran la fatiga persistente, la irritabilidad, la dificultad para concentrarse y la pérdida de interés en actividades que antes resultaban placenteras.

“Estas manifestaciones, al no encajar con el estereotipo clásico, suelen pasar inadvertidas tanto por quienes las experimentan como por su entorno cercano”, manifestó el Dr. Juan José Pereyra. Esta realidad es respaldada por la ciencia; un estudio descriptivo transversal publicado en 2025 en la revista médica «Cureus» determinó que, en una muestra de 120 adultos, alrededor del 60% presentaba síntomas depresivos persistentes a pesar de mantener su funcionamiento laboral y social cotidiano. Estas personas siguen activas, pero conviven con una sensación constante de vacío y alteraciones del sueño.

Estadísticas alarmantes en la población peruana

El incremento de casos no es el único indicador crítico. Durante el 2025, se registraron 4.053 casos de intento de suicidio, lo que supone un aumento del 26% respecto al año anterior. La población más vulnerable en este rubro es la comprendida entre los 15 y 24 años de edad.

A nivel geográfico, Lima lidera la incidencia de casos registrados con 4.572 atenciones, seguida por Cusco con 1.107 casos. Asimismo, el perfil de atención en los servicios del Minsa durante el 2024 mostró una brecha de género marcada: de las más de 256.000 atenciones por depresión, las mujeres representaron el 75%, mientras que los varones solo el 24%. Esta disparidad subraya la importancia de fomentar que los hombres también busquen apoyo profesional sin temor a estigmas.

Recursos y ayuda disponible

Identificar la depresión a tiempo es fundamental, ya que se trata de una condición tratable. En este contexto, Adium Perú ha compartido una guía gratuita de bienestar emocional disponible en su plataforma digital para ayudar a reconocer estas alertas tempranas.

Para quienes necesiten atención inmediata, el sistema público cuenta con 288 centros de salud mental comunitaria a nivel nacional. Además, se puede acceder a orientación profesional a través de los siguientes canales:

Reconocer que la depresión no tiene una única forma de manifestarse es el primer paso para construir una sociedad más empática y saludable.

*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.