viernes, agosto 14, 2026
InicioCienciaAutotoma y telemedicina: la fórmula tecnológica para frenar la mortalidad por cáncer...

Autotoma y telemedicina: la fórmula tecnológica para frenar la mortalidad por cáncer de cuello uterino en el Perú

El uso de pruebas moleculares caseras y dispositivos portátiles logró que el 92% de las pacientes con VPH en zonas rurales de Cajamarca completen su tratamiento, algo que se debería replicar en las demás regionales del país.

Doce mujeres son diagnosticadas con cáncer de cuello uterino cada día en nuestro país. Seis hogares a diario velan el cuerpo de una mujer que falleció a causa de esta enfermedad. ¿Qué estamos haciendo para frenar o disminuir estas cifras?

Este mal es 100% prevenible y de desarrollo lento, pudiendo tardar entre 10 y 15 años en manifestar síntomas. Entonces, ¿por qué el 80% de las pacientes que llegan al Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) y que tienen este tipo de cáncer lo hacen en estadios avanzados?

Una de las razones de estas cifras es la falta de especialistas en zonas rurales para atender a personas que no tienen un centro de salud cercano, sumado a la escasa información sobre cómo prevenir esta enfermedad. Razón suficiente para acudir y adoptar la tecnología.

Estas declaraciones las ofreció la doctora Patricia García, una de las mayores expertas en este tema, durante el seminario web “Democratizando la detección: Autotoma de VPH y tecnologías innovadoras para cerrar brechas en la prevención del cáncer cervical”, organizado por la Clínica CREO de la Universidad Peruana Cayetano Heredia.

En el Perú, el cáncer cervical (causado por el VPH) revela profundas inequidades. “Mientras en el mundo las mujeres ya casi no mueren por esta enfermedad al ser altamente tratable con un diagnóstico temprano, en nuestro país fallece una mujer cada cinco horas”, sentenció.

Indicó que el problema radica en que el sistema de salud a menudo pierde el seguimiento de las pacientes tras un Papanicolaou anormal. “El VPH es adquirido tempranamente por hombres y mujeres al iniciar su vida sexual. Si bien el sistema inmune de la mayoría logra eliminar el virus en uno o dos años, en algunos casos se desarrolla una infección persistente”, dijo.

Prueba, monitoreo y el proyecto Hope

Explicó que, si detectamos esta persistencia a partir de los 30 años, tenemos una ventana de 10 a 20 años para actuar antes de que se desarrolle un cáncer. Y para ello, la implementación nacional de la prueba molecular (autotoma) como estándar primario de atención se debería retomar para que el despistaje masivo se traduzca en mujeres tratadas y curadas.

Este enfoque innovador tiene sus raíces en el proyecto Hope, una iniciativa pionera liderada por la propia doctora García que demostró la viabilidad de la autotoma. Mediante el empoderamiento de mujeres de la comunidad (“Lady Hope”) y una logística accesible con buzones de recolección 24/7, el proyecto logró tamizar a miles de mujeres vulnerables, muchas de las cuales nunca se habían realizado un chequeo en su vida.

El éxito de la autotoma, un método indoloro que permite a la mujer tomar su propia muestra vaginal en casa, quedó demostrado en Cajamarca. Allí, mediante el rediseño del sistema de salud y el uso de telemedicina, “se logró que el 92% de las mujeres diagnosticadas con el Virus del Papiloma Humano (VPH) completaran su tratamiento, resolviendo el 80% de los casos en las postas médicas locales y descongestionando los hospitales”, recordó.

Rediseñar el sistema y empoderar a la paciente

El modelo exitoso de Cajamarca se basó en invertir la pirámide de atención tradicional: llevar la solución a la comunidad en lugar de obligar a las mujeres rurales a realizar largos viajes. Se capacitó a obstetras y médicos generales para usar un colposcopio de bolsillo (que envía imágenes a la nube para que un experto a distancia decida el tratamiento) y un termocoagulador portátil para tratar lesiones in situ.

Para que este salto tecnológico funcione a gran escala, la doctora subrayó que no todo debería quedar en el número de pruebas distribuidas o mujeres tamizadas, sino incluir en las estadísticas a las mujeres tratadas. “Acuérdate, no es solo la prueba molecular, hay que asegurar que se trata a cada mujer VPH positiva, y el sistema tal como está no está listo para esto”, advirtió.

“Se necesita información y comunicación con la población. Las mujeres deberían saber que ya en el país la autotoma y las pruebas de VPH están en las guías nacionales, y es su derecho que se hagan la prueba y que, si es positiva, las atiendan a lo más en dos semanas”, puntualizó.

El siguiente paso: Inteligencia Artificial

Con la norma ya aprobada y el modelo de Cajamarca validado, la doctora García declaró para Vida y Futuro que el desafío actual es estrictamente de implementación logística. Hacia el futuro, el equipo médico planea integrar Inteligencia Artificial (IA) para que actúe como un “primer experto” en el análisis de las imágenes de cuello uterino, agilizando el triaje y permitiendo que los especialistas humanos se concentren en los casos de mayor complejidad.

Sandro Medina Tovar
Sandro Medina Tovar
Comunicador y periodista de ciencia, tecnología e innovación (CTI).
RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Most Popular

Recent Comments