El programa “Ciudades Más Saludables” llega al Perú para transformar entornos urbanos, combatir la obesidad infantil y fortalecer la salud de miles de victorianos.
El distrito de La Victoria se ha convertido en el epicentro de una transformación urbana sin precedentes en el país. El pasado 17 de abril de 2026, se anunció oficialmente el lanzamiento de “Ciudades Más Saludables” (Cities for Better Health), una iniciativa de alcance global que aterriza por primera vez en suelo peruano con un objetivo ambicioso: rediseñar la vida cotidiana para priorizar el bienestar y la prevención de enfermedades crónicas.
Esta intervención surge como una respuesta urgente ante las alarmantes cifras de salud pública. Según datos del Inei 2025, el 62,2% de la población peruana —es decir, 6 de cada 10 personas— vive con exceso de peso. En La Victoria, un distrito con más de 189.961 habitantes, la preocupación se centra en el incremento sostenido de la obesidad infantil, una tendencia que se replica a nivel nacional donde el 7,6% de los menores de cinco años ya presenta exceso de peso.
Una alianza estratégica por el bienestar
El programa es el resultado de una colaboración multisectorial entre la Municipalidad de La Victoria, Care Perú y la empresa danesa Novo Nordisk. Esta unión busca atacar los determinantes sociales de la salud, tales como el acceso a alimentos frescos, la movilidad urbana, el bienestar mental y la educación alimentaria.
Marilú Martens, directora nacional de Care Perú, enfatizó la relevancia de actuar de forma preventiva: “Prevenir hoy es clave para vivir mejor mañana. Las enfermedades no transmisibles, como la diabetes y la hipertensión, afectan cada vez a más personas, impactando su calidad de vida y generando altos costos para las familias y el sistema de salud”. Según la directiva, el proyecto busca que autoridades y ciudadanos trabajen juntos para que el bienestar sea el eje de la rutina diaria.
Impacto y alcance en el primer año
La meta para los primeros doce meses de implementación es impactar positivamente en más de 50.000 personas. El plan de acción es integral y se divide en cuatro ejes fundamentales:
Escuelas saludables: Se trabajará con más de 2.700 estudiantes de cuatro instituciones educativas, involucrando a padres y docentes en la promoción de actividad física y mejor alimentación.
Fortalecimiento del sistema de salud: Se capacitará a más de 45 profesionales en cinco establecimientos de atención primaria para mejorar el manejo del sobrepeso.
Redes comunitarias: Se potenciará el liderazgo de más de 30 mujeres en comedores populares y programas de Vaso de Leche.
Gestión local: La municipalidad desarrollará estrategias de uso del espacio público y movilidad sostenible.
Rubén Cano, alcalde de la Municipalidad Distrital de La Victoria, destacó la idoneidad del distrito para este proyecto: “Sabemos que la salud se construye articulando escuela, primer nivel de atención y comunidad; trabajando desde la prevención y acompañando a las familias en su día a día”. El burgomaestre añadió que la complejidad del territorio es lo que permite a La Victoria liderar este cambio de paradigma.
Un modelo con respaldo global
“Ciudades Más Saludables” no es un experimento aislado; es un movimiento que ya ha impactado a más de 250’000.000 de personas en 50 ciudades alrededor del mundo. Al integrarse a esta red, La Victoria accede a una metodología probada que busca que las decisiones saludables sean las más sencillas de tomar para el ciudadano de a pie.
Ignacio Landa, gerente general de Novo Nordisk, Clúster SAM, señaló que esta iniciativa es un compromiso a largo plazo: “La prevención sucede en los barrios, en las escuelas, en los mercados y en los hogares, por eso Ciudades Más Saludables reúne al Municipio de La Victoria y a organizaciones como Care Perú para impulsar cambios reales en el día a día”.
Con esta puesta en marcha, el distrito victoriano deja de ser solo un centro comercial y residencial para convertirse en un laboratorio social donde la salud se reclama como un derecho construido colectivamente.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.
Estamos en plena temporada de virus respiratorio sincitial (VRS) y el médico Enrique Gómez, especialista en pediatría y neonatología, nos cuenta cómo prevenirlo, cómo detectarlo temprano y cómo usar bien las nuevas herramientas que tenemos disponibles.
El virus respiratorio sincitial, o VRS, sigue siendo una de las principales causas de bronquiolitis, neumonía y hospitalización en lactantes; el mayor riesgo se concentra en los primeros seis meses de vida, cuando un cuadro que empieza como “resfrío” puede empeorar en pocos días.
Hoy existen dos herramientas específicas para reducir enfermedad grave en bebés: la vacuna materna Abrysvo y el anticuerpo monoclonal nirsevimab; aun así, la prevención diaria en casa y la detección temprana siguen siendo decisivas.[1]
Para familias en Perú, el mensaje práctico es claro: si hay acceso a inmunización materna o a anticuerpo preventivo para el bebé, conviene conversarlo a tiempo con el obstetra o pediatra. Pero no solo eso. En paralelo, deben mantenerse las medidas básicas que sí funcionan —lavado de manos, ventilación, lactancia materna, evitar humo y reducir exposición a personascon síntomas respiratorios— y conocer los signos de alarma que exigen evaluación médica. [2]
El VRS es un virus muy contagioso que infecta a casi todos los niños antes de los 2 años, pero no todos se enferman igual. Los más vulnerables son los menores de 6 meses, porque sus vías respiratorias son pequeñas y sus reservas fisiológicas son limitadas. Por eso, el problema no es solo el contagio, sino la rapidez con que puede pasar de moqueo y tos a bronquiolitis, dificultad respiratoria o necesidad de oxígeno. Además, el VRS suele circular en la comunidad y entrar al hogar a través de hermanos mayores, guarderías o visitas con síntomas respiratorios leves. [3]
Abrysvo, de Pfizer [4], es una vacuna bivalente basada en la proteína F del VRS en su conformación “prefusión”, es decir, en la forma que el virus usa para entrar a las células.
La idea es simple: la gestante produce anticuerpos neutralizantes y esos anticuerpos cruzan la placenta para proteger al bebé desde el nacimiento. La Organización Mundial de la Salud (OMS) [5] y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) [6] recomiendan su uso en el tercer trimestre. En la práctica programática regional, OPS ha favorecido su uso en la ventana de 32 a 36 semanas para optimizar la transferencia de anticuerpos y reducir la preocupación por parto prematuro. [7]
En el ensayo clínico fase 3. publicado en “The New England Journal of Medicine”, la vacunación materna redujo en 81,8% la enfermedad respiratoria baja grave por VRS atendida médicamente en los primeros 90 días de vida y en 69,4% a los 180 días. En el subgrupo vacunado entre 32 y 36 semanas, la reducción de enfermedad grave fue de 91,1% a 90 días y de 76,5% a 180 días.
En seguridad, los efectos adversos más frecuentes fueron dolor en el sitio de inyección, cefalea, mialgias y náuseas. Hubo una diferencia numérica en parto prematuro entre vacuna y placebo, pero la Administración de Drogas y Alimentos de EE.UU. (FDA) [8] señaló que los datos no bastan para demostrar causalidad; por eso restringió la indicación a 32–36 semanas y pidió vigilancia post-comercialización. [9]
En el contexto nacional, sí existe señal regulatoria pública para Abrysvo. La Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) [10] publica una ficha técnica local del biológico y también figuran certificados de liberación de lotes en 2025. Además, el Instituto Nacional de Salud (INS) [11] ha publicado una evaluación de eficacia y seguridad enfocada en gestantes de 32 a 36 semanas. Lo que no aparece claramente especificado en las fuentes oficiales revisadas es su incorporación al programa público nacional o una fecha de acceso universal. [12]
“Hay que vacunar cuando corresponda, reducir exposiciones innecesarias y consultar temprano ante cualquier señal de dificultad respiratoria o mala alimentación”.
Nirsevimab no es una vacuna. Es un anticuerpo monoclonal de acción prolongada que se administra al bebé y le entrega protección pasiva inmediata.
Se une a la proteína F del VRS en estado prefusión y bloquea la entrada del virus a la célula. A diferencia de una vacuna, no espera a que el organismo del lactante “aprenda” a producir defensa: la defensa ya viene lista.
La OMS recomienda una sola dosis al nacimiento, antes del alta o en la primera visita de salud; si se adopta un enfoque estacional, también puede administrarse justo antes de la primera temporada de VRS. Su protección dura al menos 5 meses, suficiente para cubrir una temporada típica. [13]
A nivel internacional, nirsevimab (Beyfortus), desarrollado por AstraZeneca [14] y Sanofi [15], ya fue aprobado por la FDA y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) [16] para recién nacidos e infantes durante su primera temporada de VRS.
Algunas agencias también incluyen a niños pequeños de alto riesgo en una segunda temporada. En los estudios iniciales, una sola dosis redujo aproximadamente entre el 70% y el 75% los casos de VRS que requirieron atención médica, y análisis combinados reportaron alrededor de 79,5% de eficacia contra infección respiratoria baja atendida médicamente. Los efectos adversos más frecuentes fueron exantema e irritación en el sitio de inyección; las reacciones de hipersensibilidad son infrecuentes pero relevantes. En Perú, la aprobación y disponibilidad pública nacional no pudieron confirmarse con las fuentes oficiales revisadas, por lo que aquí se consigna como “no especificado”. [17]
La vacuna contra influenza no previene el VRS de manera directa, pero sí evita otra causa mayor de infección respiratoria grave que circula en la misma temporada. En otras palabras: no reemplaza a las herramientas específicas contra VRS, pero reduce la carga respiratoria total del hogar y hace menos probable una coinfección con influenza en el momento menos oportuno. OPS recomienda vacunar contra influenza a grupos de riesgo como gestantes y niños pequeños, y en el Perú la Digemid mantiene autorizadas vacunas antigripales con distribución anual. [18]
Más allá de la inmunización, las familias necesitan una estrategia en capas:
lavado frecuente de manos;
limpieza de superficies;
no besar ni cargar al recién nacido si se tiene tos, fiebre o congestión;
evitar aglomeraciones y espacios cerrados mal ventilados;
mantener el hogar libre de humo;
y sostener la lactancia materna si es posible.
La evidencia observacional sugiere que la lactancia se asocia con menor frecuencia y menor severidad de infección respiratoria baja por VRS, mientras que la exposición al humo de tabaco aumenta el riesgo de hospitalización y de cuadros más graves. [19]
Un último punto clave: el VRS puede parecer leve al inicio y empeorar dos o tres días después. En lactantes pequeños, las primeras pistas muchas veces no son “fiebre alta”, sino que comen menos, están más irritables, están menos activos o empiezan a respirar más rápido. Esperar “a ver si mañana mejora” puede ser razonable en un resfrío simple, pero no cuando ya aparecen signos respiratorios o rechazo del alimento. [20]
“La prevención del VRS ya no depende solo del lavado de manos: hoy combina inmunización materna, anticuerpos de acción prolongada y medidas cotidianas”.
Si un bebé o niño tiene VRS o un cuadro respiratorio compatible, estas son señales de alarma que justifican consulta inmediata o evaluación de urgencia: [21]
Respira rápido, se le hunden las costillas, abre mucho las fosas nasales o hace “quejido” al respirar.[22]
Hace pausas al respirar, especialmente si es un lactante menor de 6 meses.[23]
Tiene labios o uñas azulados, grises o pálidos, señal de baja oxigenación.[24]
Toma mucho menos pecho o biberón, moja menos pañales o parece deshidratado.[25]
Está muy decaído, difícil de despertar, inusualmente irritable o empeora con rapidez en pocas horas.[23]
La tabla resume información regulatoria y clínica tomada de OMS/OPS, FDA/EMA y fuentes peruanas. Para Abrysvo, se hallaron ficha técnica pública y certificados de liberación de lotes en Digemid. Para nirsevimab, no se identificó durante esta revisión una ficha técnica pública indexada ni una confirmación oficial clara de disponibilidad nacional en los portales públicos revisados de Digemid y del Ministerio de Salud del Perú [26], por lo que se informa “no especificado”.[27]
La prevención del VRS ya no depende solo del lavado de manos: hoy combina inmunización materna, anticuerpos de acción prolongada y medidas cotidianas que, juntas, pueden reducir hospitalizaciones y complicaciones en los bebés más pequeños.
Mientras el acceso nacional termina de aclararse, especialmente para nirsevimab, la decisión más inteligente para las familias es anticiparse: vacunar cuando corresponda, reducir exposiciones innecesarias y consultar temprano ante cualquier señal de dificultad respiratoria o mala alimentación. [28]
Amazon invertirá hasta 25.000 millones de dólares en Anthropic para liderar el desarrollo de inteligencia artificial con chips propios y la plataforma Claude.
La carrera por el dominio de la inteligencia artificial generativa ha dado un salto exponencial. Amazon y Anthropic han anunciado una ampliación masiva de su colaboración estratégica, un movimiento que no solo implica una inyección de capital sin precedentes, sino también una integración tecnológica profunda que busca redefinir cómo se entrenan y despliegan los modelos de lenguaje más avanzados del mundo. Esta alianza posiciona a Amazon Web Services (AWS) como el eje central de las operaciones de Anthropic para la próxima década.
Una inversión multimillonaria para el futuro
El núcleo financiero de este acuerdo es ambicioso. Amazon invertirá hoy 5.000 millones de dólares en Anthropic, con el compromiso de aportar hasta 20.000 millones de dólares adicionales en el futuro, sujetos a hitos comerciales específicos. Esta cifra se suma a los 8.000 millones de dólares que el gigante del comercio electrónico ya había destinado anteriormente a la firma de IA.
Por su parte, Anthropic ha correspondido con una apuesta de largo plazo por la infraestructura de Amazon. La compañía se ha comprometido a invertir más de 100.000 millones de dólares durante los próximos diez años en tecnologías de AWS. Este capital se destinará principalmente a asegurar la potencia de cómputo necesaria para alimentar a Claude, su familia de modelos que ya cuenta con más de 100.000 clientes activos en la plataforma Amazon Bedrock.
Innovación en silicio: Trainium y Graviton
Uno de los pilares de este acuerdo es el uso de hardware personalizado. Anthropic utilizará el silicio diseñado por Amazon, específicamente los chips Trainium y Graviton, para obtener una relación calidad-precio superior en el entrenamiento de sus modelos. El acuerdo incluye el acceso a las generaciones actuales y futuras, como Trainium2, Trainium3 y Trainium4.
Dario Amodei, director ejecutivo y cofundador de Anthropic, destacó la importancia de este soporte técnico: “Nuestros usuarios nos dicen que Claude es cada vez más esencial para su forma de trabajar, y necesitamos construir la infraestructura necesaria para seguir el ritmo de una demanda en rápido crecimiento”. De hecho, se espera que una capacidad significativa de Trainium3 entre en funcionamiento este mismo año para fortalecer estas operaciones.
El Proyecto Rainier y el impacto global
La colaboración ya ha dado frutos tangibles como el Proyecto Rainier. Se trata de uno de los clústeres de computación de IA más grandes del planeta, compuesto por casi medio millón de chips Trainium2. Este superordenador es el laboratorio donde se crean las versiones futuras de Claude, permitiendo que el modelo sea cada vez más inteligente y preciso al procesar volúmenes masivos de datos.
Andy Jassy, director ejecutivo de Amazon, subrayó el valor de esta integración: “El compromiso de Anthropic de ejecutar sus grandes modelos de lenguaje en AWS Trainium durante la próxima década refleja el progreso que hemos logrado juntos en materia de chips personalizados”. Esta infraestructura no solo beneficia a Anthropic; empresas como Pfizer ya utilizan estas herramientas para ahorrar miles de horas en la búsqueda de documentos científicos, mientras que Lyft ha logrado reducir el tiempo de resolución en su atención al cliente en un 87% gracias a la implementación de Claude.
Acceso simplificado y expansión internacional
Para los desarrolladores, la alianza trae mejoras operativas críticas. Los clientes de AWS ahora pueden acceder a la consola nativa de Anthropic directamente desde su cuenta existente, eliminando la necesidad de gestionar nuevos contratos o credenciales. Además, se ha anunciado una expansión de la capacidad de inferencia en Europa y Asia para atender la creciente demanda internacional.
Con esta unión, Amazon y Anthropic no solo buscan liderar el mercado actual, sino sentar las bases tecnológicas para que la IA aborde retos humanos complejos en áreas como la medicina y la ciencia climática.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.
La latencia y los nodos locales superan al ancho de banda como factores críticos para mejorar la experiencia digital de los 27 millones de usuarios en Perú.
Durante años, la conversación sobre el desarrollo de la red en nuestro país se limitó a dos pilares: ampliar la cobertura y ofrecer mayores velocidades de conexión. Sin embargo, en el marco de la Cumbre de Telecomunicaciones organizada por la Asociación Peruana de Telecomunicaciones (Aptc) 2026, se ha puesto sobre la mesa un cambio de paradigma. Ya no se trata solo de cuánto ancho de banda llega a los hogares, sino de qué tan cerca está el contenido de los usuarios.
Este giro responde a una transformación estructural en el tráfico de datos. Según el Global Internet Phenomena Report, más del 50% del tráfico en el Perú proviene de plataformas globales. Esta concentración obliga a las empresas del sector a replantear cómo distribuyen la información para reducir la latencia, ese tiempo de respuesta que define si una página web carga al instante o si un videojuego sufre los molestos retrasos conocidos como “lag”.
El peso de las plataformas globales
La realidad del tráfico actual es dominada por las denominadas Over The Top (Ott). Datos de Telegeography señalan que el 74% del flujo global proviene de estas plataformas de contenido. En el caso peruano, el impacto es directo: gran parte de nuestra experiencia digital depende de cómo y dónde estas compañías deciden alojar y distribuir sus datos.
Sobre este nuevo escenario, Julián Idárraga, Product Line Manager de InterNexa, comenta: “Este cambio de paradigma no solo impacta en la experiencia del usuario, sino también en la competitividad del país. Aquellos mercados que logren desarrollar ecosistemas sólidos de interconexión, centros de datos y distribución de contenido estarán mejor posicionados para atraer inversiones tecnológicas y sostener el crecimiento digital”.
Infraestructura crítica: Cdn y Nodos Edge
Para enfrentar este reto, la arquitectura de las redes en el Perú está migrando hacia un modelo de cercanía. La estrategia principal consiste en el despliegue de infraestructuras como las Redes de Distribución de Contenido (Cdn), centros de datos locales y nodos “edge”. Estos últimos permiten procesar la información en los bordes de la red, lo más cerca posible del dispositivo del usuario final, eliminando la necesidad de que los datos viajen miles de kilómetros hasta servidores internacionales.
Con una penetración de Internet que ya alcanza al 80% de la población —lo que representa a más de 27 millones de usuarios—, la demanda por eficiencia es mayor que nunca. El consumo intensivo de video en resolución 4K, la participación en videollamadas de alta definición y el auge del “gaming” exigen conexiones que no solo sean rápidas, sino extremadamente estables.
Latencia: el nuevo estándar de calidad
En el ecosistema digital de 2026, la latencia se ha convertido en el factor crítico de éxito. Mientras que un usuario promedio espera que un sitio web cargue en menos de dos segundos, un videojugador profesional requiere respuestas en milisegundos. Actualmente, Perú mantiene niveles de latencia cercanos a la media mundial, con registros inferiores a los 30 ms (milisegundos), lo que nos posiciona competitivamente en términos de velocidad de “streaming”.
No obstante, el avance acelerado de la inteligencia artificial y la expansión de los proveedores de nube están elevando la valla. La necesidad de procesar grandes volúmenes de datos en tiempo real requiere una inversión constante en infraestructura crítica que soporte este crecimiento sostenido.
InterNexa, empresa con 20 años de trayectoria en el país y parte del grupo Ecopetrol, destaca que su enfoque se centra en construir un “mundo digitalmente humano”, donde la tecnología y la conectividad sirvan para maximizar la productividad y garantizar la continuidad de los negocios en un entorno cada vez más exigente.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.
La tecnología de satélites de baja órbita permite gestionar cultivos con precisión, reducir costos y superar brechas geográficas en zonas remotas del país.
El sector agrario en el Perú atraviesa un momento de consolidación y crecimiento. Según datos recientes del Banco Nacional de Reserva, la producción de este rubro experimentó un incremento del 5,6% en enero de este año, reafirmando su posición como un pilar fundamental para la economía nacional. Sin embargo, este dinamismo se enfrenta constantemente a un muro difícil de escalar: la compleja geografía peruana, que genera brechas tecnológicas significativas y dificulta la conectividad en las zonas de cultivo más alejadas.
En este escenario, la llegada de la tecnología satelital de baja órbita, liderada por Starlink, se posiciona como un habilitador clave para la denominada agricultura de precisión. A diferencia de las conexiones tradicionales, estas antenas permiten un acceso a internet de alta velocidad sin la necesidad de desplegar costosa infraestructura en tierra, como cables de fibra óptica o torres de telefonía móvil, que muchas veces no llegan a los valles más remotos.
Conectividad donde no hay cables
La implementación de estas soluciones no es solo una cuestión de comodidad, sino de supervivencia operativa. Emilio Guzmán, ingeniero de desarrollo de negocio de Gtd Perú, explica que esta tecnología “no solo permite operar en zonas sin infraestructura, sino que se está incorporando como respaldo estratégico para asegurar la continuidad de operaciones críticas”. Para un fundo agrícola, perder la conexión puede significar la interrupción del monitoreo de riego o la pérdida de datos valiosos durante la cosecha.
Al ser Gtd Perú un distribuidor autorizado de Starlink en el país, la integración de este servicio permite que campos donde antes no llegaba ni la señal más básica, ahora cuenten con un ecosistema digital completo. Esto es vital para productos estrella de la agroexportación peruana como el arándano, la uva o la palta. Estos cultivos requieren una vigilancia minuciosa y constante de variables como la humedad del suelo, la temperatura ambiental y los niveles de nutrientes para garantizar su calidad de exportación.
Datos y drones: El campo inteligente
La verdadera transformación ocurre cuando la conectividad de alta velocidad se encuentra con el Internet de las Cosas (IoT). La tecnología satelital facilita la integración de sensores de humedad, estaciones meteorológicas y cámaras infrarrojas que transmiten información en tiempo real a plataformas centralizadas. Como señala Emilio Guzmán, “el acceso permanente a sistemas, monitoreo en tiempo real y comunicaciones seguras es una necesidad crítica en operaciones ubicadas en zonas remotas”.
Además, el uso de drones se ha vuelto un aliado indispensable. Gracias a la red satelital, estos dispositivos pueden sobrevolar extensas parcelas capturando imágenes multiespectrales para detectar plagas o evaluar el estrés hídrico de las plantas. Esta capacidad permite identificar problemas mucho antes de que sean perceptibles para el ojo humano, mejorando la capacidad de respuesta y evitando pérdidas económicas. Según Guzmán, contar con esta tecnología “permite asegurar conectividad desde el primer momento, lo que reduce significativamente los tiempos de inactividad”.
El espejo regional y la competitividad
Perú no está solo en esta carrera tecnológica. Países vecinos como Argentina, Chile y Brasil ya han avanzado en la integración de soluciones satelitales en sus sectores agrarios, logrando optimizar su productividad y reducir notablemente sus costos operativos. Para el agro peruano, adoptar estas herramientas no es solo una mejora interna, sino una estrategia para fortalecer su competitividad en el mercado global.
La transición hacia una agricultura eficiente y basada en datos parece ser el único camino para superar los retos del cambio climático y las exigencias de los mercados internacionales. Con una red de más de 6.800 kilómetros de fibra óptica en las principales ciudades, empresas como Gtd Perú buscan complementar su oferta con el respaldo satelital para que ningún agricultor se quede fuera de la era digital.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.
Estudio científico revela que el Yanamarey perdió el 80% de su superficie. El ascenso de la Línea de Equilibrio condena a este glaciar a un derretimiento eterno.
El cambio climático no es una amenaza lejana; es una realidad que se mide en metros de hielo perdido cada año. Un reciente estudio científico ha encendido las alarmas sobre la situación crítica del glaciar Yanamarey, ubicado en la Cordillera Blanca, dentro del Parque Nacional Huascarán. Según la investigación, este coloso de hielo ha perdido más del 80% de su superficie original, un dato que marca un punto crítico en la crisis climática que atraviesan los Andes Tropicales.
La magnitud de la pérdida es impactante cuando se analizan las cifras históricas. El estudio detalla que, en el año 1.972, el glaciar abarcaba una superficie de 1,12 km2. Sin embargo, para el año 2020, esta área se redujo drásticamente a tan solo 0,22 km2. Este retroceso no es un evento aislado, sino un síntoma alarmante del calentamiento global que afecta con especial dureza a las montañas peruanas, territorio que alberga cerca del 70% de los glaciares tropicales del mundo.
El diagnóstico de una extinción anunciada
La bióloga Cinthya Bello Chirinos, autora principal del estudio y docente de la carrera de Biología Marina en la Universidad Científica del Sur, explica la gravedad de la situación: “Hemos podido visualizar que, debido a este retroceso acelerado que viene presentado en los últimos años, el glaciar Yanamarey está propenso a desaparecer en un futuro próximo”.
La razón técnica detrás de esta agonía se encuentra en el ascenso acelerado de la Línea de Equilibrio (ELA), que es el límite donde la nieve acumulada compensa al hielo que se derrite. Esta línea ha subido aproximadamente 22 metros por cada década desde los años 70. Al elevarse la ELA, el glaciar se queda prácticamente sin zona de acumulación de nieve, lo que lo condena a una ablación o derretimiento perpetuo.
Este estudio, publicado en la prestigiosa revista científica “Annals of Glaciology“, es el resultado de una colaboración estratégica entre la Universidad Científica del Sur, el Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem), la Autoridad Nacional del Agua (ANA), la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo (Unasam) y la Universidad Federal de Río Grande, con el apoyo de la Universidad de Grenoble Alpes de Francia.
Inteligencia artificial al servicio de la montaña
Una de las novedades de esta investigación es la implementación de Inteligencia Artificial (IA) y modelos numéricos para mejorar las estimaciones del balance de masa, especialmente en zonas donde el acceso humano es sumamente difícil. La IA permite procesar grandes bases de datos climáticos y corregir el margen de incertidumbre que a veces presenta la información satelital.
Sin embargo, la tecnología tiene sus límites. La experta Cinthya Bello Chirinos es enfática al señalar que la innovación no sustituye el valor del esfuerzo humano en las cumbres. “La tecnología es una gran aliada, pero no como un reemplazo total del trabajo de campo. Requerimos de la información in situ porque es muy valiosa; es la que nos da mayor precisión y exactitud de lo que realmente está pasando”, afirma la científica. De hecho, el Yanamarey es uno de los pocos nevados en la Cordillera Blanca que cuenta con registros de medición directa y continua desde hace más de cinco décadas.
Un futuro de escasez hídrica
La desaparición de estos gigantes blancos no solo cambia la postal de los Andes, sino que pone en jaque la supervivencia de las comunidades locales. Los glaciares son reservorios naturales que suministran agua para la agricultura, el consumo humano y la generación de energía. El problema es que el derretimiento acelerado genera una falsa sensación de abundancia de agua en el corto plazo; sin embargo, a largo plazo, esto resultará en una escasez hídrica sin precedentes.
“Nos interesa conocer efectivamente cómo es que estos elementos que almacenan agua van a modificarse en el futuro, porque esto va a estar asociado a la disponibilidad real que nosotros vamos a tener para el sustento primario de las poblaciones”, advierte Bello Chirinos. Las fotografías recopiladas en los últimos 50 años muestran un retroceso que afecta tanto la escala local como la global.
Ante la inminente pérdida del Yanamarey como “glaciar de referencia”, los investigadores proponen medidas urgentes, como la designación y monitoreo de nuevos nevados en otras regiones para asegurar la continuidad de los datos climáticos y la estandarización de protocolos tecnológicos para el uso de drones. Es imperativo asegurar presupuestos estatales constantes para mantener las estaciones de monitoreo en condiciones climáticas extremas. La historia del Yanamarey es un recordatorio urgente de que el clima cambia más rápido de lo que nuestras montañas pueden soportar.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.
La IA en educación superior debe ser un “copiloto pedagógico” que personalice el aprendizaje y apoye al docente sin reemplazarlo.
Por Carolina Valenzuela, COO de uDocz*
Desde que apareció la inteligencia artificial generativa, la conversación sobre su impacto en la educación se ha movido entre dos extremos: entusiasmo desbordado o temor absoluto. Pero, la realidad suele ser más simple.
La inteligencia artificial ya forma parte de la vida cotidiana de los estudiantes. Está en cómo buscan información, cómo estudian y cómo resuelven dudas cuando el profesor ya no está en el aula. En el último “Reporte de Impacto de la Inteligencia Artificial en la Educación Superior Peruana“, que elaboramos en uDocz, encontramos una señal clara: los estudiantes ya están utilizando estas herramientas. Muchas veces sin darles un uso adecuado y, sobre todo, sin acompañamiento institucional. Eso cambia la conversación. Las preguntas recurrentes ahora son cómo las instituciones pueden integrar la IA de manera responsable para potenciar el aprendizaje.
Es una pregunta que también escucho cada vez más entre padres de familia: ¿cómo aprenderán nuestros hijos en un mundo donde la información dejó de ser escasa y pasó a estar disponible en todas partes? Cuando el acceso al conocimiento se vuelve casi un commodity, el desafío ya no es encontrar información sino aprender de verdad. Y es aquí cuando aparece una gran oportunidad para la educación superior.
Durante décadas, uno de los grandes objetivos del sistema educativo ha sido personalizar la experiencia de aprendizaje. Pero hacerlo en aulas con decenas de estudiantes siempre ha sido difícil. Cada alumno llega con ritmos distintos, vacíos de conocimiento diferentes y niveles de confianza académica muy desiguales.
Para un docente, acompañar individualmente a cada estudiante no es una falta de voluntad sino una real limitación estructural de tiempo y recursos. Cuando esas brechas no se detectan a tiempo, pasa lo que ya sabemos: el aprendizaje se vuelve más difícil, la motivación cae y muchos estudiantes terminan desconectándose del proceso educativo.
Aquí es donde la inteligencia artificial puede marcar una diferencia. Imaginemos un tutor académico disponible en cualquier momento. Uno capaz de explicar un concepto las veces que sea necesario, acompañar la práctica y detectar tempranamente dónde están las dificultades de cada estudiante. No como reemplazo del docente sino como copiloto pedagógico.
Un sistema que permite que el conocimiento del profesor se extienda más allá del aula y que los estudiantes puedan reforzar conceptos cuando el apoyo humano simplemente no puede estar disponible.
Cuando la tecnología se diseña con contexto educativo, puede encargarse de tareas repetitivas y ofrecer soporte continuo. Eso libera al profesor para concentrarse en lo que sigue siendo profundamente humano: despertar curiosidad, fomentar el pensamiento crítico y construir relaciones que inspiran a aprender. Además, la inteligencia artificial puede ofrecer algo que históricamente ha sido difícil en educación: información temprana sobre el progreso real de los estudiantes. En lugar de esperar a una evaluación para descubrir que algo no funcionó, hoy es posible detectar señales de alerta antes y actuar a tiempo.
La universidad del futuro probablemente no será completamente tecnológica ni completamente tradicional. Será híbrida. Un espacio donde la tecnología amplifica el alcance del docente, pero donde las decisiones pedagógicas siguen estando en manos humanas. Al final, la inteligencia artificial bien implementada no debería buscar automatizar la educación, sino ayudarnos a algo mucho más concreto: que más estudiantes realmente aprendan, que los profesores tengan mejores herramientas para acompañarlos y que las universidades puedan detectar a tiempo cuando alguien se está quedando atrás.
En un momento en que el Perú y la región necesitan profesionales capaces de adaptarse a cambios cada vez más acelerados, hablar de innovación en educación superior es, en realidad, hablar de cómo formamos el talento que sostendrá nuestras sociedades en los próximos años. ¿Estamos tomando hoy las decisiones que ese futuro necesita?
Especialistas advierten que la falta de chequeos preventivos en el Perú posterga diagnósticos críticos de diabetes, cáncer y males cardiovasculares.
La tendencia de acudir al médico únicamente cuando los síntomas son insoportables o limitantes sigue siendo una de las principales barreras para una vida longeva y saludable en el Perú. Muchas personas postergan sus evaluaciones por factores tan variados como la falta de tiempo, el miedo a recibir un diagnóstico adverso o la falsa creencia de que la ausencia de dolor físico equivale a una salud perfecta. Sin embargo, los especialistas son enfáticos: la salud no debe empezar en la sala de emergencias.
El peligro de las enfermedades silenciosas
Existen condiciones crónicas que no avisan. Enfermedades como la diabetes y las patologías cardiovasculares pueden desarrollarse de manera silenciosa durante años, sin presentar manifestaciones evidentes hasta que el daño es avanzado. Según explica el Dr. Pedro Bedoya Pacheco, especialista en Medicina Interna de la Clínica Anglo Americana: “Con las medidas preventivas, incluyendo hábitos saludables como una alimentación adecuada, mantener actividad física, dormir bien, cuidar la salud mental, y evitando hábitos nocivos como el tabaco, se puede disminuir el riesgo de enfermar y mejorar nuestras posibilidades cuando la enfermedad se hace presente”.
Esta perspectiva cambia el enfoque del tratamiento por el de la gestión del bienestar. Cuando un paciente espera a que la enfermedad esté avanzada para buscar ayuda, las posibilidades de una curación total o de evitar daños incapacitantes se reducen drásticamente. La prevención, por tanto, no es solo una revisión anual, sino una herramienta estratégica para mejorar la calidad de vida a largo plazo.
El caso del cáncer: prevenir antes que tratar
Uno de los puntos más reveladores de la medicina preventiva se encuentra en el campo de la oncología. A menudo se piensa que el cáncer es un diagnóstico inevitable que solo se puede intentar curar una vez detectado, pero la realidad clínica ofrece un panorama más esperanzador si se actúa a tiempo. El cáncer de colon es un ejemplo emblemático de cómo una intervención temprana puede evitar, literalmente, la aparición de la enfermedad.
Al respecto, el Dr. Pedro Bedoya Pacheco detalla: “El cáncer de colon, por ejemplo, se puede prevenir. A diferencia de otras neoplasias, no aparece de novo en el tejido sano; surge en un pólipo inicialmente benigno que se maligniza en el transcurso de algunos años; si este pólipo se detecta en una colonoscopía y es extirpado, la neoplasia no aparecerá”. Este tipo de hallazgos subraya que la prevención no solo detecta etapas tempranas para obtener mejores pronósticos y tratamientos menos agresivos, sino que tiene la capacidad de interrumpir el proceso de formación de la enfermedad.
Educación y acceso: los pilares del cambio
Para transformar esta realidad, el rol de los profesionales de la salud debe evolucionar más allá del diagnóstico y el tratamiento. Se requiere de un médico que actúe como educador, capaz de personalizar las medidas preventivas según el perfil genético, la edad y el estilo de vida de cada paciente. Además, es fundamental fortalecer una cultura de prevención que inicie desde la etapa escolar. Promover hábitos saludables en los niños garantiza que estos se trasladen al entorno familiar y se mantengan durante la adultez.
A nivel nacional, se hace urgente el fortalecimiento de un sistema de atención primaria de calidad. Facilitar el acceso oportuno a servicios de prevención y realizar campañas masivas de concientización son pasos necesarios para que los ciudadanos dejen de ver el chequeo médico como un trámite engorroso y comiencen a verlo como una inversión en su futuro.
Recomendaciones para una rutina preventiva
Incorporar la prevención en el día a día no requiere de acciones heroicas, sino de constancia. El especialista recomienda:
Realizar un chequeo médico general de forma periódica, incluso sin síntomas.
Mantener una alimentación balanceada y actividad física regular.
Priorizar el descanso adecuado (dormir bien) y el cuidado de la salud mental.
Evitar el consumo de tabaco y alcohol.
No automedicarse y acudir al médico ante síntomas que persistan en el tiempo.
Adoptar estos controles permite identificar riesgos a tiempo y, sobre todo, tomar decisiones informadas sobre nuestra propia salud. No espere a que su cuerpo le envíe una señal de auxilio; la verdadera salud comienza hoy, mucho antes de llegar a la emergencia.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.
Descubre las diferencias entre la caída cotidiana y normal y la alopecia, así como sobre los tratamientos actuales y la importancia de un diagnóstico profesional con la doctora Mariana Lavia.
La pérdida de cabello es una de las preocupaciones estéticas y de salud que más impacto genera en la calidad de vida de las personas. Sin embargo, existe mucha desinformación entre lo que es un proceso biológico natural y lo que realmente es una patología. En una entrevista exclusiva con el nuevo podcast Vida y Futuro A Fondo, la doctora argentina Mariana Lavia, médica dermatóloga y especialista en tricología desmitificó varios conceptos sobre la salud capilar y ofreció pautas claras para identificar cuándo estamos ante un problema real.
Ella estuvo en Lima para participar en CROSSMED 360 un summit organizado por Adium Perú, con el que buscan promover la integración multidisciplinaria en el abordaje del paciente, considerando la interconexión entre distintos sistemas y especialidades médicas.
¿Alopecia o caída temporal?
Lo primero que aclara la especialista es que no toda pérdida de cabello es sinónimo de enfermedad. El pelo tiene un ciclo de vida que incluye fases de crecimiento, reposo y caída. “Es habitual y esperable que tengamos caída de pelo a diario. Lo que es normal, en una cuenta básica, es perder entre 100 y 150 pelos por día”, explica la doctora Lavia.
Cuando esta caída se acelera por factores externos como el estrés, déficit nutricional o postparto, pero no hay una pérdida de densidad real, se habla de un “efluvio”, que es básicamente una aceleración del ciclo piloso. En cambio, la alopecia es un término genérico para la falta de pelo, que puede manifestarse de formas muy distintas, como la alopecia androgénica (calvicie común) o la alopecia areata (pérdida en parches).
Para el paciente, distinguir entre ambos procesos puede ser angustiante. La doctora Lavia señala que debemos prestar atención a cambios específicos: “Momentos de alarma son ver áreas donde falte el pelo realmente, zonas puntuales o una caída exagerada a mechones”. También es relevante observar si las entradas se profundizan o si la línea central del cabello se ensancha.
Un error común que cometen las personas al notar que pierden cabello es dejar de lavárselo por miedo a que se caiga más. La especialista es enfática al respecto: “Mucha gente deja de lavarse el pelo porque cree que eso lo genera. Al lavarte cada cinco días, vas a juntar los pelos de todos esos días y vas a ver un montón de pelo, alimentando la idea de que el lavado es el culpable”. El consejo profesional es mantener la higiene diaria o día por medio, ya que el pelo que cae en la ducha es pelo que ya estaba desprendido.
El rol del tricólogo y los tratamientos modernos
Cuando el problema persiste, el siguiente paso es acudir al especialista. Aunque el dermatólogo general puede tratar afecciones básicas, existe la figura del tricólogo. “El tricólogo es un dermatólogo que se especializa en las patologías del pelo y del cuero cabelludo”, define la especialista.
Hoy en día, la ciencia ha avanzado lo suficiente como para ofrecer soluciones efectivas. Desde lociones y medicación oral hasta el implante capilar, las opciones son variadas. No obstante, el implante no es para todos los casos. En la alopecia androgénica es una opción tras un periodo de tratamiento médico, pero en casos de alopecia areata (de origen autoinmune), generalmente no se recomienda. “Lo más importante es un diagnóstico correcto. Si partimos de ahí, el tratamiento es el primer paso para una evolución favorable”, afirma la especialista.
Salud capilar y hábitos de vida
Finalmente, la doctora subraya que el cabello es un reflejo de nuestra salud general. El déficit de hierro (ferritina), la anemia o problemas de vitamina D son causas frecuentes de caída, especialmente en mujeres. Además, el envejecimiento capilar es una realidad. “Dormir bien, no fumar y no tomar alcohol hacen que el pelo envejezca de una manera más saludable”, concluye Lavia, recordando que la longevidad capilar depende tanto de la genética como de nuestros hábitos diarios.
El Perú se posiciona en el radar global de la innovación en salud. Hem.AI, una startup formada en la Universidad Católica de Santa María (UCSM), obtuvo el primer lugar en la Hackathon HSIL 2026.
Los jóvenes peruanos lograron destacar entre más de 16.000 inscritos de 40 países, consolidándose dentro de los 50 mejores proyectos seleccionados a nivel mundial. Este hito no solo valida el potencial de la innovación universitaria en las regiones del Perú, sino que abre las puertas al financiamiento internacional para el desarrollo de tecnología médica.
Tecnología que salva vidas
Hem.AI es un dispositivo médico que utiliza inteligencia artificial y visión computacional para convertir cualquier smartphone en un microscopio clínico portátil de bajo costo. Sus características principales incluyen:
Diagnóstico múltiple: Capaz de detectar anemia, malaria y enfermedad de Chagas con una mínima muestra de sangre.
Autonomía tecnológica: Funciona sin conexión a internet, ideal para zonas rurales.
Precisión: El prototipo alcanzó un 96% de exactitud en pruebas validadas con 50 personas en la UCSM.
El equipo y el respaldo institucional
La startup está liderada por José Manchego Rodríguez (CEO), Juan Treviño Ticlavilca (CTO) y Kenneth Valer Cuyo (COO). El proyecto nació de la necesidad de cerrar brechas en el diagnóstico médico en zonas remotas y fue desarrollado en la incubadora INNICIA, bajo el modelo Venture Studio impulsado por el programa ProInnóvate del Ministerio de la Producción.
“Estamos frente a una innovación con potencial de escalamiento internacional, que responde a una necesidad crítica en sistemas de salud emergentes”, destacó Alana Sánchez Orihuela, coordinadora del Proyecto Venture Studio ProInnóvate – INNICIA.
Este reconocimiento se suma a éxitos previos como el primer lugar en la Hackathon Innovasur 2025 y el tercer puesto en el Impact Startup Competition 2026. Actualmente, Hem.AI se enfoca en atraer capital global para escalar su tecnología y consolidarse como una solución exportable desde Arequipa hacia mercados con necesidades similares en América Latina, África y Asia.