Un estudio demuestra que el uso de genotipos compatibles y una gestión técnica elevan la productividad del cacao Blanco de Piura sin perder su alta calidad.
El cacao nativo de fino aroma representa una de las joyas agrícolas y gastronómicas más valiosas de Sudamérica. En el noroeste del Perú, el afamado cacao Blanco de Piura destaca en los mercados internacionales por sus excepcionales características sensoriales y sus notas de sabor únicas, lo que permite que se pague a precios preferenciales en el sector del chocolate de especialidad. Sin embargo, durante años ha existido el mito de que estas variedades nativas poseen una baja productividad en comparación con los clones comerciales masivos, lo que llevaba a muchos agricultores a reemplazar sus bosques cacaoteros tradicionales.
Para resolver este desafío y cerrar la brecha de rendimiento, un equipo multidisciplinario de científicos evaluó durante tres años la productividad y compatibilidad de seis genotipos del cacao Blanco de Piura. La investigación, publicada recientemente en la web “Agronomy for Sustainable Development”, demostró que la baja productividad no es una característica inherente a la variedad nativa, sino el resultado de combinaciones genéticas incompatibles y un manejo agronómico deficiente en el campo.


El trabajo de campo se desarrolló directamente en 12 parcelas de pequeños agricultores piuranos. Los investigadores renovaron la copa de árboles adultos mediante técnicas de injerto y probaron tres diseños de plantación clonal: sistemas monoclonales (un solo genotipo por parcela), sistemas policlonales por hileras (tres genotipos alternados por fila) y sistemas policlonales por árbol (tres genotipos injertados en una misma planta). Asimismo, se evaluó el impacto de la intensidad del manejo del cultivo, haciendo énfasis en la frecuencia de la poda y en la retirada constante de los frutos enfermos.
Los resultados confirmaron que la elección adecuada de genotipos compatibles, combinada con un diseño de siembra estratégico y una poda oportuna, incrementa significativamente el rendimiento de las hectáreas cultivadas. De acuerdo con el estudio, liderado por la Dra. Carolina Ocampo-Ariza, investigadora de la Universidad de Gotinga y autora principal, “demostrar que el cacao nativo de fino aroma puede alcanzar altos niveles de rendimiento es fundamental para motivar a los pequeños productores a conservar la biodiversidad genética del cultivo sin poner en riesgo sus ingresos económicos”.

Asimismo, la investigación destacó la importancia crítica de la polinización y la compatibilidad genética entre las plantas vecinas. Cuando se siembran variedades que se fertilizan adecuadamente entre sí, el número de mazorcas sanas por árbol aumenta de forma sustancial. “El incremento en la productividad no requiere la introducción de clones foráneos ni la destrucción del ecosistema local; basta con seleccionar los mejores genotipos locales y aplicar prácticas agronómicas de precisión”, agrega el estudio.
Este hallazgo resulta clave para la sostenibilidad de la cacaocultura peruana. Al optimizar la producción del cacao Blanco de Piura mediante la investigación científica aplicada, los agricultores no solo aseguran un mayor volumen de grano seco para la venta, sino que garantizan la preservación de un recurso genético único en el mundo. Con un manejo intensivo enfocado en el control fitosanitario y la poda regular, el cacao fino de aroma peruano demuestra que puede competir en volumen y superar ampliamente en calidad a la oferta global.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.

