Más del 10% de los cachorros llega a la adultez con sobrepeso por falsas creencias. Expertos explican qué es verdad y qué no sobre la nutrición en sus primeros meses.
La llegada de un cachorro al hogar suele despertar muchas dudas, especialmente sobre qué darle de comer. Y aunque la información abunda en redes sociales y foros, todavía circulan mitos que pueden llevar a los tutores a tomar decisiones equivocadas justo en la etapa más importante del desarrollo de sus mascotas.
Y es que los primeros meses de vida son determinantes. La alimentación en ese periodo influye directamente en el crecimiento físico, el desarrollo cerebral, el sistema inmunológico y la salud digestiva futura del perro. Una mala decisión nutricional temprana puede tener consecuencias que se arrastran durante toda la vida del animal.
De acuerdo con el Pet Food Institute, perros y gatos requieren más de 40 nutrientes esenciales para mantener una adecuada condición de salud. Por eso, los expertos recomiendan evaluar los alimentos por su aporte nutricional completo y no únicamente por la presencia o ausencia de determinados ingredientes.
Especialistas de Royal Canin identificaron cinco de los mitos más comunes que persisten entre los tutores peruanos. Aquí los desglosamos:

Mito 1: Todos los cachorros necesitan la misma alimentación
Falso. Las necesidades nutricionales cambian según la edad, el tamaño que alcanzará el perro en la adultez y su estado de salud. “Uno de los errores más frecuentes es asumir que todos los cachorros tienen las mismas necesidades nutricionales durante el mismo tiempo. Durante el crecimiento, los requerimientos de energía, proteínas, minerales y otros nutrientes cambian rápidamente, por lo que una alimentación inadecuada puede afectar su desarrollo”, explica Carolina Figueroa, médica veterinaria y Corporate Affairs Head de Royal Canin.
Además, el tamaño esperado del cachorro determina cuánto tiempo debe recibir alimento formulado para crecimiento. Una transición prematura a dietas para adultos puede afectar especialmente el desarrollo osteoarticular.
Mito 2: Entre más coma un cachorro, más sano será
Falso. En el Perú existe la creencia de que un cachorro “gordito” es sinónimo de buena salud. Sin embargo, el crecimiento acelerado y el sobrepeso durante los primeros meses pueden incrementar el riesgo de problemas ortopédicos y metabólicos en etapas posteriores. De hecho, más del 10% de los cachorros llega a la adultez con sobrepeso.
Mito 3: Las dietas caseras siempre son más saludables
No necesariamente. Aunque muchos tutores consideran que las dietas caseras o naturales son mejores, los expertos señalan que, si no están correctamente formuladas, pueden presentar deficiencias o excesos nutricionales que afecten el crecimiento del cachorro. La recomendación es consultar siempre con el médico veterinario antes de realizar cambios importantes y evitar decisiones basadas únicamente en tendencias virales.
Mito 4: La alimentación solo influye en el crecimiento físico
Falso. La evidencia científica demuestra que la nutrición temprana impacta el desarrollo cerebral, la función inmunológica, la salud digestiva y la formación de la microbiota intestinal. Los especialistas destacan que esta etapa representa una ventana de oportunidad única para construir las bases de una vida saludable.
Mito 5: Se puede cambiar de alimento en cualquier momento
Incorrecto. Modificar abruptamente la alimentación puede generar alteraciones digestivas y afectar la adaptación del cachorro. Cualquier transición debe hacerse de forma progresiva y bajo orientación veterinaria.
Información con respaldo, no con likes
Los expertos coinciden en que, si bien existe un creciente interés por la salud preventiva de las mascotas, la sobreabundancia de información en internet puede generar más confusión que claridad. Por ello, recomiendan buscar fuentes respaldadas por evidencia científica y acudir al médico veterinario para tomar decisiones nutricionales informadas.
“Los primeros meses de vida representan una oportunidad única para construir las bases de una vida saludable. Cada comida es una inversión en el futuro de la mascota. Una alimentación completa y balanceada puede marcar la diferencia en su bienestar a corto y largo plazo”, concluye Figueroa.
*En la creación de este texto se usaron herramientas de inteligencia artificial.

